El Ayuntamiento de Fuenlabrada ha iniciado un proceso de modernización de su sistema de gestión administrativa con el objetivo de digitalizar la mayoría de sus trámites antes de que finalice el primer trimestre de 2027. La iniciativa, desarrollada en colaboración con T-Systems, filial de servicios digitales del grupo Deutsche Telekom, permitirá que cerca del 90% de las gestiones habituales puedan realizarse en línea, según ha confirmado el consistorio.
La transformación se apoya en una plataforma de tramitación de expedientes electrónicos basada en una infraestructura de nube privada, denominada Future Cloud Infrastructure (FCI). Esta solución, desarrollada por T-Systems, está diseñada para operar en entornos híbridos y cumplir con los estándares europeos más exigentes en materia de seguridad y protección de datos. Según la compañía, la arquitectura permite integrar sistemas heredados y entornos on-premise con servicios cloud públicos y privados desde una única infraestructura.
De acuerdo con la nota oficial, el proyecto no se limita al despliegue tecnológico. Incluye también servicios de consultoría, migración de datos, formación del personal municipal, soporte técnico y mantenimiento continuo. La Directora General de Innovación y Transformación Digital del Ayuntamiento, Aránzazu Herráez, subraya que el nuevo sistema permitirá reducir los tiempos de tramitación y reorganizar de forma más eficiente la documentación interna. «Este avance permitirá reducir de manera significativa las listas de espera en la atención presencial, disminuir los tiempos de tramitación y mejorar la gestión interna», ha declarado.
Desde T-Systems, Fernando Tristán, responsable del proyecto, destaca que este tipo de iniciativas representan un paso decisivo para las administraciones públicas. «Permiten modernizar sus plataformas de gestión y ofrecer servicios más eficientes, accesibles y alineados con las expectativas de la ciudadanía», afirma. La compañía ha reforzado en los últimos años su presencia en el sector público español, especialmente en proyectos vinculados a la digitalización de servicios esenciales.
Future Cloud Infrastructure, la solución que sustenta el proyecto, se presenta como una alternativa europea a las grandes plataformas cloud estadounidenses. T-Systems la define como una nube privada gestionada que facilita la transición hacia modelos híbridos, con capacidad para soportar cargas de trabajo críticas y cumplir con los requisitos de soberanía digital. En un contexto donde las administraciones buscan reducir su dependencia tecnológica del exterior, esta propuesta cobra un peso estratégico.
Aunque el despliegue de servicios digitales en la administración local no es nuevo, la escala del proyecto en Fuenlabrada introduce algunos matices. La previsión de alcanzar un 90% de tramitación virtual en menos de dos años implica una reestructuración profunda de procesos internos, además de una adaptación cultural tanto del personal como de la ciudadanía. No está claro aún cómo se gestionará la transición para los colectivos menos digitalizados, ni qué mecanismos de asistencia se pondrán en marcha para garantizar la accesibilidad universal.
El caso de Fuenlabrada se suma a una tendencia más amplia en el ámbito municipal español, donde la digitalización de los servicios administrativos ha ganado tracción en los últimos años, impulsada por los fondos europeos Next Generation y por la presión creciente para mejorar la eficiencia del sector público. Sin embargo, no todos los municipios parten del mismo punto de madurez tecnológica ni cuentan con los mismos recursos.
T-Systems, por su parte, ha intensificado su apuesta por soluciones de nube soberana y servicios de inteligencia artificial en Europa. Entre sus proyectos recientes figura el desarrollo, junto con NVIDIA, de la primera Industrial AI Cloud europea, una infraestructura con 10.000 GPU de última generación orientada a acelerar el desarrollo de una inteligencia artificial soberana. Aunque este tipo de iniciativas se sitúan en un plano más industrial, refuerzan el posicionamiento de la compañía como proveedor de infraestructuras críticas para la digitalización del continente.
El despliegue en Fuenlabrada servirá también como banco de pruebas para evaluar la capacidad de Future Cloud Infrastructure en entornos administrativos complejos. Si el modelo demuestra ser eficaz y escalable, podría replicarse en otros municipios de tamaño medio, especialmente aquellos que buscan reducir su dependencia de soluciones propietarias no europeas.
A medio plazo, el éxito del proyecto dependerá no solo de la tecnología, sino de la capacidad del Ayuntamiento para adaptar sus procesos, formar a su personal y mantener una interlocución fluida con la ciudadanía. La digitalización, en este caso, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para reorganizar la administración local desde dentro.
