El 1 de enero de 1984 marcó un hito en la historia de las telecomunicaciones en los Estados Unidos con la división de American Telephone & Telegraph Company (AT&T), conocida popularmente como Ma Bell. Este acontecimiento resultó del acuerdo firmado en 1982 que resolvió un prolongado litigio antimonopolio iniciado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos en 1974. La ruptura transformó la estructura del mercado de telecomunicaciones estadounidense, permitiendo la creación de siete empresas regionales independientes, conocidas como Baby Bells, que se encargaron de los servicios locales exclusivos de AT&T. La empresa matriz conservó únicamente sus operaciones de larga distancia, el laboratorio de investigación Bell Labs y la división manufacturera Western Electric.
El proceso judicial fue supervisado por el juez Harold H. Greene, quien jugó un papel central en la ejecución del caso «United States v. AT&T«. Varias entidades, incluidas Bell Atlantic, NYNEX, BellSouth, Ameritech, US West, Pacific Telesis y Southwestern Bell, surgieron de la disolución, marcando el final de un monopolio que había existido por más de un siglo.
Este evento tuvo una trascendencia notable en el ámbito empresarial y tecnológico. La disolución del monopolio fomentó la competencia en el sector de larga distancia, permitiendo la entrada de nuevos actores como MCI y Sprint, y otorgó a AT&T la oportunidad de incursionar en mercados emergentes de computación y comunicaciones, cimentando las bases para futuros desarrollos tecnológicos. Además, este caso estableció precedentes importantes para las regulaciones antimonopolio contemporáneas en la industria tecnológica, influyendo en debates actuales sobre el poder de mercado de gigantes tecnológicos como Google.
Las implicaciones de la ruptura de AT&T destacaron la importancia de una regulación efectiva para mantener la competencia en el sector de las telecomunicaciones, un tema que continúa siendo relevante hoy día. Este caso sigue sirviendo como referencia en la historia del derecho antimonopolio, influyendo en políticas y decisiones regulatorias décadas después.
