El estadio del Atlético de Madrid ha iniciado un proceso de transformación técnica que busca resolver uno de los mayores cuellos de botella de los recintos deportivos de gran capacidad: la degradación de la conectividad en momentos de máxima concurrencia. Tras ocho temporadas operando con su infraestructura original, el club ha optado por una modernización integral de sus sistemas de comunicaciones, delegando en Hewlett Packard Enterprise (HPE) la arquitectura de una red que no solo pretende dar servicio al aficionado, sino integrarse en la gestión operativa y energética del edificio. La pregunta que subyace a este movimiento es si la inversión en redes de última generación puede rentabilizarse más allá del servicio básico de internet, convirtiendo el dato en un activo crítico para la toma de decisiones en tiempo real.
Esta actualización, que se ejecutará en dos fases durante las temporadas 2025/26 y 2026/27, supone la implementación de más de 1.500 puntos de acceso basados en el estándar Wi-Fi 7. Según fuentes de la compañía, el despliegue bajo la marca HPE Networking busca sustituir un modelo de conectividad estático por uno dinámico, donde la inteligencia artificial actúa como regulador del tráfico de datos. Para los directivos del sector, este movimiento no es solo una mejora de hardware; representa un cambio de paradigma hacia el edge computing aplicado a eventos masivos, donde el procesamiento de la información se acerca al usuario para reducir latencias y optimizar el ancho de banda disponible.
La eficiencia operativa como eje de la inversión
El despliegue tecnológico en el Riyadh Air Metropolitano introduce una capa de automatización que trasciende el uso recreativo de la red por parte de los asistentes. La nueva arquitectura permite que sensores, sistemas de seguridad y controles de acceso converjan en una plataforma única de gestión. Esta consolidación de redes —a menudo dispersas en infraestructuras más antiguas— facilita un control más estricto sobre el consumo energético del recinto. La capacidad de la IA para prever picos de demanda y ajustar los recursos de red en consecuencia permite apagar o reducir la potencia de nodos en zonas del estadio con menor afluencia, un factor determinante en la estrategia de sostenibilidad del club.
«En el Riyadh Air Metropolitano, la IA no solo mejora la experiencia del aficionado, también reduce el consumo energético, anticipa incidencias y convierte los datos en decisiones operativas», señala Alfredo Yepez, presidente y consejero delegado de HPE España. La visión del directivo apunta a una infraestructura que deja de ser invisible para convertirse en una herramienta de diagnóstico. Sin embargo, el reto para entidades deportivas de este calibre reside en la integración de estos flujos de datos con los sistemas de negocio preexistentes. No basta con desplegar conectividad; el éxito operativo depende de la capacidad de traducir el comportamiento del flujo de público en estrategias de venta, seguridad y flujo de tráfico peatonal dentro de las instalaciones.
El desafío del estándar Wi-Fi 7 en entornos críticos
La elección de Wi-Fi 7 no es casual ni puramente comercial. En entornos donde se concentran hasta 70.000 personas, las interferencias y la congestión del espectro radioeléctrico suelen colapsar las redes Wi-Fi tradicionales. El nuevo estándar permite una gestión multifrecuencia que, sobre el papel, garantiza estabilidad incluso cuando miles de dispositivos intentan realizar transmisiones de video en alta definición de forma simultánea. Desde un prisma técnico, esto supone una ventaja competitiva para el estadio en la captación de grandes eventos corporativos y conciertos, sectores donde la fiabilidad de la red es una condición contractual innegociable.
Óscar Mayo, director de Ingresos y Operaciones del Atlético de Madrid, destaca que el acuerdo permitirá al club «poner a su disposición servicios asociados a esta infraestructura, lo que nos permitirá operar una red inteligente». Esta declaración sugiere que el club planea monetizar la conectividad mediante servicios de valor añadido, como aplicaciones de realidad aumentada, pedidos de restauración desde el asiento o servicios de ubicación precisa. La red deja de ser un gasto de mantenimiento para posicionarse como un generador de ingresos directos e indirectos, aunque la adopción por parte del usuario final dependerá de la fricción que presenten estos nuevos servicios digitales.
Impacto en la gestión de datos y privacidad
La transformación hacia un estadio «vivo», lleno de sensores y cámaras gestionadas por algoritmos, abre un debate necesario sobre la gestión de la privacidad y la seguridad de la información. La infraestructura de HPE Networking debe equilibrar la recolección de métricas de flujo y demanda con el cumplimiento normativo europeo, un equilibrio complejo en un entorno donde la identificación y el seguimiento de patrones de conducta son claves para la seguridad del evento. La analítica de ubicación avanzada permite al club conocer qué zonas del estadio sufren saturación en los descansos, pero también requiere una arquitectura de ciberseguridad robusta que proteja la integridad de la red operativa frente a posibles ataques externos.
En contraste con otros estadios que han optado por soluciones fragmentadas de diversos proveedores, el Atlético de Madrid ha preferido un modelo de proveedor único para el núcleo de su red. Esta decisión simplifica el mantenimiento y asegura la compatibilidad entre los componentes de automatización, aunque vincula la evolución tecnológica del recinto a la hoja de ruta de un solo fabricante. A largo plazo, esta apuesta por la cohesión técnica busca reducir los costes de propiedad (TCO) y acelerar la implementación de nuevas funcionalidades basadas en software sin necesidad de renovar físicamente el hardware de forma frecuente.
Hacia un modelo de infraestructura as-a-service
El proyecto liderado por Álvaro Morán, director general de HPE Networking en España, sitúa al Metropolitano en una posición de referencia dentro de la industria deportiva europea. La capacidad de ofrecer «conectividad avanzada, fiabilidad y un rendimiento excepcional» en momentos de máxima carga es la base sobre la cual se construirán las experiencias de la próxima década. La tendencia del mercado sugiere que este tipo de instalaciones evolucionarán hacia modelos de infraestructura como servicio, donde la actualización constante sea la norma y no un evento excepcional cada ocho años.
La incógnita actual para los profesionales del sector tecnológico en España reside en cómo escalarán estas soluciones a recintos de menor tamaño o con presupuestos más ajustados. Mientras el Riyadh Air Metropolitano se consolida como un laboratorio de innovación a gran escala, queda por ver si la automatización mediante IA se convertirá en un estándar accesible para la gestión de edificios públicos y recintos medianos, o si permanecerá como un rasgo distintivo de las infraestructuras de élite. El desarrollo de la segunda fase de este despliegue, prevista para 2027, determinará si las expectativas de ahorro y eficiencia se cumplen en el balance operativo real del Atlético de Madrid.
