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La inteligencia artificial en el entorno corporativo ha operado, hasta ahora, bajo un modelo de interacción reactiva. El usuario pregunta, la máquina sugiere; el usuario inicia, la máquina completa. Sin embargo, durante el Oracle AI World Tour celebrado en Londres, la tecnológica ha escenificado un cambio de paradigma que busca desplazar el centro de gravedad desde la asistencia hacia la ejecución. Mike Sicilia, CEO de Oracle, ha comparado este momento con la transición de la aviación de hélice a los motores de reacción: no se trata solo de ir más rápido, sino de alcanzar altitudes y rutas que antes eran físicamente imposibles para las organizaciones.
El despliegue realizado en la capital británica no se limita a una actualización de funciones. Representa una reingeniería profunda que abarca desde la base de datos hasta la capa de aplicación, introduciendo el concepto de aplicaciones agénticas. A diferencia de los asistentes o copilotos tradicionales, estos nuevos sistemas están diseñados para razonar, decidir y actuar de forma proactiva sobre objetivos de negocio definidos, operando dentro de los marcos de seguridad y gobernanza existentes en la empresa.

La arquitectura de la autonomía: Fusion Agentic Applications
El anuncio central del evento ha sido la introducción de las Fusion Agentic Applications, una clase de software que, según Steve Miranda, vicepresidente ejecutivo de desarrollo de aplicaciones, mueve el software empresarial más allá de los sistemas de registro pasivos. Estas aplicaciones se fundamentan en equipos coordinados de agentes especializados que poseen roles, experiencia y autoridad de decisión específicos.
La diferencia crítica respecto a los modelos previos de IA radica en su naturaleza nativa dentro del sistema transaccional. Al estar construidos sobre Oracle Fusion Cloud Applications, los agentes tienen acceso directo y seguro a datos unificados, flujos de trabajo, jerarquías de aprobación y contextos transaccionales en tiempo real. Esto elimina la necesidad de «pegar» la inteligencia artificial sobre procesos existentes; la inteligencia es el proceso.
Entre las 22 nuevas aplicaciones agénticas presentadas, destacan soluciones diseñadas para resolver fricciones históricas en la cadena de valor:
- Operaciones de Fuerza Laboral: Diseñada para líderes de RR.HH., busca automatizar la recopilación de datos y acelerar las aprobaciones de turnos, reduciendo drásticamente las incidencias en nóminas.
- Collectors Workspace: Orientada a finanzas, este agente gestiona de forma autónoma la gestión de cobros, bajando el indicador de días de ventas pendientes (DSO) mediante una interacción inteligente con los deudores.
- Design-to-Source: Una herramienta para la cadena de suministro que coordina decisiones entre ingeniería y compras para reducir costes de producto y riesgos de cumplimiento en un solo flujo continuo.
El dato como sistema de resultados
Juan Loaiza, responsable de tecnologías de bases de datos, ha subrayado que la efectividad de un agente depende de su proximidad a la «verdad del terreno», que en el caso de la empresa reside en la base de datos operativa. En este sentido, Oracle ha presentado innovaciones en su AI Database para que los agentes no solo almacenen datos, sino que los activen de forma segura.
Un componente esencial de esta estrategia es el Oracle AI Database Private Agent Factory. Se trata de un entorno sin código que permite a analistas de negocio y expertos de dominio construir y desplegar agentes de datos sin compartir información con terceros. Esta arquitectura aborda una de las preocupaciones latentes en la alta dirección: el riesgo de fuga de propiedad intelectual o datos sensibles hacia modelos de lenguaje públicos.
Para soportar estas operaciones, se ha introducido el Unified Memory Core, que permite a los agentes mantener el contexto a través de diversos tipos de datos (vectoriales, JSON, relacionales o gráficos) sin las latencias que provoca la sincronización externa. Steven Dickens, analista principal de HyperFRAME Research, ha señalado en el marco del evento que las organizaciones que carezcan de esta base de memoria unificada sufrirán con agentes fragmentados y poco fiables, mientras que quienes operen sobre datos vivos ganarán una ventaja decisiva.
Seguridad en la era del «Prompt Injection»
La seguridad ha ocupado un espacio prominente en la narrativa de la jornada. Con la proliferación de agentes que actúan en nombre de humanos, surgen amenazas nuevas, como la inyección de instrucciones (prompt injection) que podrían intentar eludir controles de acceso.
La respuesta de Oracle es Deep Data Security, una funcionalidad que implementa reglas de acceso específicas para el usuario final directamente en la base de datos. De este modo, si un agente actúa en representación de un comercial, el sistema garantiza que solo pueda visualizar los registros permitidos para ese perfil, independientemente de la sofisticación del modelo de IA utilizado. Este enfoque centraliza la seguridad en la fuente del dato, desacoplándola del código de la aplicación y permitiendo una actualización constante ante nuevas amenazas.
Infraestructura y multicloud: El factor OCI
Desde el punto de vista de la infraestructura, Nathan Thomas ha detallado el lanzamiento de la OCI Enterprise AI Platform. Esta plataforma combina capacidades generativas y agénticas bajo un modelo de consumo simplificado. Un elemento diferenciador es la capacidad de OCI para «escalar hacia abajo». Mientras que el mercado se enfoca en superclusters de IA masivos, Oracle defiende su estrategia de regiones distribuidas y soberanas, permitiendo que la nube se instale en los centros de datos privados de los clientes o en nubes gubernamentales, manteniendo el 100% de los servicios y el mismo modelo de precios.
Además, la estrategia multicloud se refuerza con la disponibilidad de Oracle AI Database en proveedores como Google Cloud, Azure y AWS. Esto permite a las empresas utilizar sus pipelines de IA preferidos (como Vertex AI o SageMaker) manteniendo sus datos críticos en infraestructura Exadata de alto rendimiento y bajo las estrictas reglas de gobernanza de Oracle.
Casos de éxito: NHS y la eficiencia a escala nacional
La crónica del evento no estaría completa sin la participación de Erika Bannerman, del NHS Shared Business Services. El sistema de salud británico, una de las organizaciones más complejas del mundo, gestiona transacciones por valor de 250.000 millones de libras anuales a través de la plataforma de Oracle.
Bannerman ha destacado que la estandarización en una única plataforma de nube financiera les ha permitido procesar 19.000 millones de libras en su primer día de operación sin incidencias. Sin embargo, el dato más relevante aportado es el potencial de ahorro: si todo el sistema adoptara estas soluciones agénticas, se podrían liberar 3.000 millones de libras anuales. «Esto son muchas enfermeras y muchas operaciones de cadera», afirmó, subrayando que la IA no es un fin tecnológico, sino un medio para devolver recursos a la primera línea de atención.
Zoom y la desaparición de la «burocracia de reuniones»
Valchami Sankalingam, de Zoom, ha aportado la visión sobre la productividad individual. La integración entre Zoom y Oracle Fusion busca eliminar la fricción entre la comunicación y la acción. En el modelo propuesto, un agente de IA puede participar en una reunión de ventas, extraer los puntos clave y actualizar automáticamente el CRM en Oracle Fusion sin intervención humana.
Sankalingam ha planteado un objetivo ambicioso: reducir los tickets de soporte en un 40% mediante el uso de agentes virtuales que no solo resuelven dudas, sino que analizan la causa raíz de los problemas para que el equipo de producto actúe sobre ella. La visión es que el empleado deje de ser un gestor de datos para convertirse en un supervisor de resultados.
Hacia una empresa autónoma
El cierre de la jornada en Londres deja una incógnita sobre la velocidad de adopción. Aunque la tecnología para construir agentes está disponible hoy, la transformación es tanto humana como técnica. Los líderes empresariales se enfrentan ahora al reto de definir qué decisiones están dispuestos a delegar en sistemas autónomos y cómo redefinir los roles de sus equipos cuando la coordinación y el análisis rutinario pasen a manos de agentes.
Oracle ha sentado las bases de lo que denomina el «sistema de resultados». El éxito de este movimiento se medirá por la capacidad de las empresas para pasar de la experimentación con IA a la ejecución operativa a escala, en un entorno donde el dato ya no se almacena para ser consultado, sino para ser activado.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
