El 3 de enero de 1996, Motorola lanzó el StarTAC, un modelo que marcaría un antes y un después en la historia de los teléfonos móviles. Este dispositivo introdujo un diseño clamshell, o de concha, que transformó la percepción y el uso de los móviles a nivel global. Con un peso de aproximadamente 88 gramos y dimensiones de 98 x 57 x 23 mm, el StarTAC se destacaba por ser uno de los móviles más ligeros y compactos de su tiempo.
La innovación del StarTAC no se limitó a su forma. Incorporaba funcionalidades avanzadas para la época, como una pantalla LCD alfanumérica, batería de NiMH o Li-Ion, soporte para redes GSM/CDMA/AMPS, y características como vibración y SMS, lo que lo hacía no solo portátil sino funcional. Estas innovaciones sentaron las bases para el estándar de diseño de teléfonos flip que dominó la industria en los años siguientes.
Motorola, como empresa pionera en comunicaciones móviles, jugó un papel clave en esta transformación, aunque las fuentes no destacan a individuos específicos detrás del desarrollo del StarTAC. Lo que sí es claro es su impacto en el mercado: el StarTAC alcanzó ventas significativas, estimadas en unos 60 millones de unidades en su serie completa, convirtiéndose en un accesorio de moda además de una herramienta tecnológica esencial.
El legado del StarTAC es evidente en su influencia duradera en el diseño de teléfonos móviles y su contribución a la miniaturización de dispositivos móviles. Esta transición de los “ladrillos” pesados a los modelos más manejables y estéticos amplió el atractivo de los teléfonos móviles a un público mucho más amplio, estableciendo una nueva era en la comunicación portátil.
