El 70 % de las empresas a escala global ha mantenido o aumentado sus inversiones en sostenibilidad durante el último año, y un 82 % asegura haber registrado beneficios económicos tangibles derivados de sus iniciativas climáticas. Así lo refleja la quinta edición del informe elaborado por Boston Consulting Group (BCG) y CO2 AI, titulado How Companies Are Tackling the Climate Challenge—and Creating Value , que analiza las respuestas de 1.924 ejecutivos de organizaciones presentes en 26 países y responsables del 40 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
La investigación muestra que las compañías prevén incrementar en un 16 % su inversión en sostenibilidad en los próximos cinco años, lo que equivale a un aumento medio de 69 millones de dólares por empresa. Este capital se destinará, principalmente, a iniciativas de mitigación, adaptación y resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos, así como al desarrollo de productos sostenibles.
Inteligencia artificial y digitalización como palancas estratégicas
Uno de los elementos más destacados del informe es el papel de la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías digitales en la transformación de la sostenibilidad en resultados económicos concretos. El 55 % de las empresas líderes en acción climática ya aplica IA generativa para acelerar el desarrollo de productos y modelos de negocio. Además, el 50 % utiliza IA predictiva para anticipar riesgos y optimizar la toma de decisiones, mientras que un 48 % emplea agentes de IA para automatizar procesos clave y liberar recursos.
El uso de estas herramientas tecnológicas es un 10 % más frecuente entre las organizaciones que afirman capturar valor económico real de sus estrategias sostenibles, lo que subraya su función como aceleradores de competitividad. Según el estudio, las compañías que combinan varias soluciones digitales avanzadas tienen más del doble de probabilidades de obtener beneficios económicos sostenibles.
Beneficios económicos vinculados a sostenibilidad
Del total de empresas encuestadas, un 6 % ha logrado beneficios equivalentes a más del 10 % de sus ingresos anuales gracias a sus políticas climáticas, con un valor neto medio de 221 millones de dólares por compañía. Estas cifras provienen principalmente del aumento de ingresos relacionados con productos sostenibles, así como de ahorros operativos derivados de una mayor eficiencia energética, optimización de recursos y reducción de residuos.
El informe también identifica que las compañías que miden exhaustivamente sus emisiones y riesgos climáticos tienen 1,4 veces más posibilidades de obtener beneficios relevantes. La cuantificación precisa del impacto mediante precios internos del carbono y herramientas avanzadas de modelización aumenta esta probabilidad en 1,6 veces. La integración de planes sólidos de transición y adaptación, por su parte, eleva las probabilidades en 2,2 veces, mientras que la incorporación de soluciones digitales avanzadas multiplica por 2,3 la capacidad de convertir la transición climática en crecimiento económico real.
Riesgos climáticos poco evaluados
Pese a los avances, el informe señala áreas críticas de mejora. Solo el 7 % de las organizaciones declara reportar de forma completa sus emisiones en los alcances 1, 2 y 3, una cifra que ha disminuido respecto al 9 % en 2024 y al 10 % en 2023. Además, el porcentaje de empresas que establece objetivos de reducción de emisiones en los tres scopes ha retrocedido hasta el 16 %, tras alcanzar un máximo del 19 % en 2023.
Igualmente, solo un 12 % de las compañías evalúa de forma integral los riesgos climáticos. Estos se dividen entre riesgos físicos —como tormentas o aumento del nivel del mar— y de transición, relacionados con cambios regulatorios o de mercado. Según estimaciones del informe, la exposición financiera media a estos riesgos podría alcanzar los 790 millones de dólares por empresa de aquí a 2030.
Retornos positivos de las estrategias de adaptación
A pesar del escaso nivel de evaluación de riesgos, aproximadamente la mitad de las organizaciones encuestadas afirma que sus estrategias de adaptación al cambio climático ya generan retornos superiores al 10 %. Este dato sugiere que una gestión estratégica del riesgo climático puede convertirse en una fuente de valor económico, más allá del cumplimiento normativo o reputacional.
Diana Dimitrova, Managing Director and Partner de BCG X y coautora del informe, destaca que “las empresas invierten en sostenibilidad cuando existe un caso de negocio claro vinculado a la gestión de riesgos y a retornos financieros concretos”.
Tecnologías emergentes que amplían el alcance de la sostenibilidad empresarial
El estudio también pone de relieve cómo tecnologías emergentes están redefiniendo las posibilidades de la sostenibilidad corporativa. La IA aplicada a la contabilidad de carbono y la modelización de riesgos permite una gestión más precisa de las emisiones y la anticipación de escenarios complejos. La computación avanzada mejora la eficiencia de las redes energéticas y los sistemas operativos a gran escala, mientras que los drones permiten la monitorización en tiempo real de infraestructuras críticas.
Asimismo, la realidad aumentada está acelerando los ciclos de diseño y desarrollo de productos sostenibles, reduciendo tiempos de innovación y ampliando las capacidades competitivas de las empresas que integran estas tecnologías.
Alfonso Abella, Managing Director & Senior Partner de BCG, indica que “la integración de tecnologías de IA en operaciones y estrategias permite no solo cumplir con los objetivos climáticos, sino transformar procesos clave y reforzar la competitividad”.
Combinación tecnológica y estrategia empresarial
Los resultados del informe sugieren que el liderazgo en sostenibilidad no depende únicamente del volumen de inversión, sino de cómo se implementan las herramientas tecnológicas y se integran en la estrategia corporativa. Charlotte Degot, CEO de CO2 AI, concluye que “las empresas que combinan diversas soluciones de inteligencia artificial y digitalización tienen más del doble de probabilidades de generar beneficios reales y sostenibles”.
La encuesta, por tanto, refleja una evolución hacia modelos más sofisticados de sostenibilidad, en los que la digitalización avanzada y la inteligencia artificial no solo actúan como herramientas de cumplimiento, sino como elementos estructurales de creación de valor económico a medio y largo plazo.
