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Dolores Ramos asume la dirección de Políticas Públicas en Adigital

Dolores Ramos asume la dirección de Políticas Públicas en Adigital

  • La Asociación Española de la Economía Digital incorpora a Dolores Ramos como directora de Políticas Públicas para reforzar su influencia normativa en España y Europa.
Dolores Ramos, Adigital

El sector tecnológico en España enfrenta un ciclo legislativo marcado por la implementación de grandes reglamentos europeos y la necesidad de ganar soberanía digital. En este escenario, la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital) ha movido ficha al incorporar a Dolores Ramos como nueva directora de Políticas Públicas, una decisión que trasciende el mero relevo organizativo para situarse en el centro de la estrategia de influencia normativa de la patronal. Ramos llega en un momento de fatiga regulatoria donde las empresas demandan puentes técnicos, no solo discursos, con las administraciones de Madrid y Bruselas.

La trayectoria de la nueva directiva dibuja un perfil híbrido, forjado en la intersección de las finanzas y el sector retail. Con más de tres décadas de experiencia en compañías del IBEX 35, su paso por entidades como Santander e Inditex le ha otorgado una visión privilegiada de cómo la regulación impacta en el balance de resultados de las grandes corporaciones. Según datos facilitados por Adigital, la incorporación busca robustecer una interlocución que ya no solo es nacional, sino que se juega en gran medida en la Oficina de la asociación en Bruselas. Esta doble escala es la que definirá la capacidad de las empresas españolas para competir en un mercado único cada vez más supervisado.

La elección no parece casual si se observa el mapa actual de poder en la economía digital. Ramos ha desempeñado roles de calado en la gobernanza sectorial, habiendo ejercido como copresidenta del Comité Digital de la Asociación Española de Banca y formando parte del Comité Ejecutivo Digital de la Federación Bancaria Europea. Esta experiencia en el sector financiero, probablemente el más regulado y tecnificado de la última década, aporta a Adigital un barniz de rigor técnico necesario para negociar normativas complejas sobre inteligencia artificial, datos y fiscalidad digital.

Un puente entre el IBEX 35 y la agilidad digital

La llegada de una profesional con este bagaje sugiere un cambio de marcha en la defensa de los intereses del tejido empresarial digital. El reto es mayúsculo: España busca posicionarse como un hub tecnológico europeo, pero se topa con la rigidez de unos marcos normativos que a menudo avanzan más lento que la innovación. Dolores Ramos señala que una agenda pública eficaz requiere anticipar los cambios y comprender las dinámicas regulatorias antes de que cristalicen en leyes vinculantes. Su visión apunta a un liderazgo colaborativo que refuerce la competitividad europea frente a los polos de Estados Unidos y China.

El nombramiento se produce mientras el Gobierno español y la Comisión Europea aceleran el despliegue de políticas relacionadas con la soberanía del dato y la ética en la automatización. César Tello, director general de Adigital, sostiene que la gobernanza digital adecuada es, en sí misma, una ventaja competitiva. Para la asociación, la clave reside en la «regulación inteligente», un concepto que intenta equilibrar la protección del usuario con la capacidad de escalado de las compañías tecnológicas. En este punto, la capacidad de Ramos para tejer alianzas sólidas será el termómetro que mida el éxito de la patronal en los próximos ejercicios.

Aunque la asociación mantiene una presencia constante en los foros de decisión, la integración de perfiles procedentes de la gran empresa tradicional subraya una tendencia: la digitalización ya no es un sector estanco, sino la columna vertebral de toda la economía productiva. La participación previa de Ramos en la Comisión de Mercado Interior y Protección de los Consumidores de EuroCommerce refuerza esta idea. El comercio electrónico y los servicios digitales ya no pueden entenderse sin una armonización profunda que evite la fragmentación del mercado interior europeo, un problema crónico que penaliza a las tecnológicas españolas en su expansión internacional.

El desafío de la interlocución en la era del algoritmo

La labor de la Dirección de Políticas Públicas de Adigital no es solo reactiva. El diseño de marcos normativos equilibrados exige una presencia constante en las etapas de consulta previa de las directivas europeas. Ramos deberá gestionar las tensiones naturales que surgen entre los intereses de las plataformas nativas digitales y las empresas tradicionales en proceso de transformación. Sin embargo, su experiencia en entornos internacionales sugiere una habilidad para encontrar consensos en escenarios de alta complejidad regulatoria.

El sector tecnológico español mira con atención cómo se resolverán los flecos de la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) y las futuras directivas sobre sostenibilidad digital. El papel de la patronal aquí es actuar como traductor entre la realidad operativa de la empresa y la voluntad política del legislador. No se trata solo de cumplir normas, sino de participar activamente en su redacción para que no asfixien la innovación local. El mercado español, con un ecosistema de startups creciente pero aún dependiente de la inversión extranjera, necesita certidumbre jurídica para atraer capital a largo plazo.

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Por otro lado, la labor de Adigital desde su sede en Bruselas se vuelve crítica a medida que el centro de gravedad legislativo se desplaza definitivamente hacia las instituciones comunitarias. La capacidad de influencia en el Parlamento Europeo y la Comisión depende de la solidez de los argumentos técnicos presentados. En este sentido, la interlocución basada en la transparencia y el interés general, principios que la asociación defiende, será la herramienta principal de Ramos para navegar las aguas de la política comunitaria.

Incógnitas en el horizonte de la competitividad europea

Pese al refuerzo que supone esta incorporación, quedan preguntas en el aire sobre la velocidad a la que Europa puede adaptar sus leyes sin perder el tren de la competitividad global. La burocracia sigue siendo citada por los directivos tecnológicos como el principal freno al crecimiento. ¿Logrará un perfil con tanto bagaje corporativo dinamizar los tiempos de la administración pública? La respuesta dependerá de la permeabilidad de las instituciones a las propuestas de un sector que, aunque estratégico, a menudo se siente incomprendido por los reguladores.

La economía digital en España representa ya un porcentaje significativo del PIB, pero su techo de cristal sigue siendo la fragmentación normativa. El liderazgo de Dolores Ramos en este departamento se pone a prueba en un momento de transición política y tecnológica sin precedentes. La efectividad de estas alianzas estratégicas se medirá en la capacidad de España para no solo ser un consumidor de tecnología, sino un arquitecto de las reglas que la rigen.

Queda por ver cómo se materializará esta nueva etapa en propuestas concretas ante la administración. La agenda digital para los próximos años está cargada de desafíos que van desde la ciberseguridad hasta la equidad fiscal en el entorno transfronterizo. El movimiento de Adigital es, en última instancia, una apuesta por el peso institucional y la solvencia técnica en un tablero donde los errores regulatorios se pagan con la pérdida de relevancia en el mercado global.

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