Estás leyendo
Telefónica y Airbus impulsan el 5G táctico en helicópteros

Telefónica y Airbus impulsan el 5G táctico en helicópteros

  • Telefónica España y Airbus Helicopters integran conectividad 5G SA en aeronaves de defensa para optimizar la transmisión de datos en escenarios críticos.
Telefónica y Airbus impulsan el 5G táctico en helicópteros

El despliegue de infraestructuras críticas en entornos de combate o emergencias civiles ha dejado de depender exclusivamente de la robustez del hardware para volcarse en la agilidad del dato. En las recientes  Jornadas de Demostración Tecnológica BACSI , celebradas en Albacete, Telefónica España y Airbus Helicopters España han formalizado una alianza que busca resolver una de las fricciones históricas del sector: la latencia en la coordinación multidominio. No se trata solo de dotar de conectividad a una aeronave, sino de convertir al helicóptero en un nodo activo de una red mallada capaz de procesar y distribuir información en tiempo real.

La integración de la tecnología 5G SA (Stand Alone) en plataformas de ala rotatoria plantea un cambio de paradigma en la arquitectura de defensa española. A diferencia de las versiones iniciales del 5G, que se apoyaban en estructuras 4G existentes, el estándar SA permite una independencia total de la red, facilitando lo que los ingenieros denominan burbujas tácticas. Estas redes privadas y efímeras aseguran que, incluso en zonas donde la infraestructura civil es inexistente o ha sido neutralizada, las unidades aéreas mantengan un flujo constante de información con activos terrestres y marítimos.

El reto de la soberanía del dato en el aire

La viabilidad de esta propuesta no nace de una teoría de laboratorio, sino de los aprendizajes obtenidos en la Maestranza Aérea de Albacete. Allí, las pruebas realizadas sobre el helicóptero NH90 demostraron que es posible embarcar una nube táctica sin comprometer la aviónica de la aeronave. Según detalla Marta Pineda Alfaro, directora comercial del área de Defensa y Seguridad de Telefónica España, este avance es fundamental para ofrecer a los ejércitos y servicios de emergencia una conectividad resiliente que soporte el trabajo colaborativo en escenarios de alta intensidad.

Sin embargo, la implementación del 5G SA en el sector aéreo de defensa no está exenta de matices técnicos. La altitud y la velocidad de desplazamiento de los vectores aéreos imponen desafíos a la estabilidad de la señal que las redes terrestres convencionales no suelen enfrentar. La alianza entre ambas compañías parece enfocarse precisamente en esa hibridación: cómo garantizar que un sistema no tripulado (UAS) y un helicóptero tripulado compartan una conciencia situacional idéntica bajo condiciones de interferencia o estrés electrónico.

Belén García Molano, directora de Ingeniería de Airbus Helicopters España, apunta que la integración del 5G en estas plataformas es un paso crítico hacia una solución operativa completa. Para la directiva, el objetivo último reside en que los operadores alcancen una mayor soberanía de la información. Este concepto, el de soberanía, resuena con fuerza en un contexto europeo donde la dependencia tecnológica de terceros países se percibe cada vez más como una vulnerabilidad estratégica.

De la plataforma aislada al ecosistema conectado

El acuerdo de Albacete da continuidad a una hoja de ruta iniciada en mayo de 2023 entre Telefónica y Airbus Defence and Space. Lo que entonces era una declaración de intenciones sobre el sector aeroespacial, hoy se materializa en aplicaciones concretas para el ala rotatoria. El uso de frecuencias específicas y la capacidad de segmentación de red (network slicing) permiten que el tráfico de datos críticos de una misión de rescate o una operación militar no compita con otras señales, garantizando una latencia ultra baja.

Esta capacidad es vital para la transmisión de vídeo en alta definición desde sensores avanzados. En una operación de salvamento marítimo, por ejemplo, la diferencia entre recibir un flujo de datos con medio segundo de retraso o hacerlo en milisegundos puede determinar el éxito de la localización de un objetivo. Pese a estas ventajas claras, el despliegue a gran escala requerirá una armonización legislativa y técnica en el uso del espectro radioeléctrico para fines de defensa, un terreno donde la industria y la administración aún deben ajustar sus ritmos.

La tecnología 5G también actúa como catalizador para la integración de la Inteligencia Artificial en el borde (Edge Computing). Al procesar los datos cerca de donde se generan, en la propia aeronave o en la burbuja táctica, se reduce la necesidad de enviar grandes volúmenes de información a centros de mando lejanos. Esto no solo ahorra ancho de banda, sino que protege la firma electromagnética de las unidades, un factor de supervivencia esencial en teatros de operaciones modernos donde la detección por emisiones de radio es constante.

Te puede interesar
El 5G programable impulsa la fotografía profesional en el MWC

El horizonte de la interoperabilidad

El enfoque de esta alianza trasciende la mera conectividad punto a punto. Al proponer un modelo multidominio, Telefónica y Airbus están sentando las bases para que el 5G SA actúe como el tejido conectivo entre sistemas heterogéneos. Un helicóptero NH90 podría, bajo este esquema, actuar como un repetidor inteligente para un enjambre de drones de vigilancia, mientras simultáneamente recibe actualizaciones de inteligencia de una fragata situada a kilómetros de la costa.

Esta visión de hiperconectividad se alinea con la estrategia de la Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente (BACSI) del Ejército del Aire y del Espacio. La digitalización del sostenimiento y de la operación no es ya un añadido estético, sino un requisito operativo. La capacidad de diagnosticar una avería en pleno vuelo y transmitir los datos telemétricos a la base antes del aterrizaje optimiza los ciclos de mantenimiento, un factor crítico para flotas que suelen operar bajo calendarios de disponibilidad muy exigentes.

Aun así, queda por ver cómo se resolverá la integración de estos sistemas en entornos de coalición internacional. Aunque España avance en su soberanía tecnológica con socios nacionales, la interoperabilidad con estándares de la OTAN y otros aliados europeos marcará el techo de cristal de estas soluciones. La resiliencia de las comunicaciones en zonas de conflicto requiere no solo de una tecnología puntera, sino de una estandarización que permita que el «idioma» del 5G táctico español sea comprensible para el resto de los actores en el campo de batalla.

El camino iniciado en Albacete abre interrogantes sobre la evolución de la guerra electrónica y la seguridad ciberespacial de estos enlaces. A medida que las aeronaves dependen más del flujo de datos externo, la superficie de ataque se desplaza del fuselaje al bit. La alianza entre el gigante de las telecomunicaciones y el líder aeronáutico sugiere que la respuesta a estos desafíos no vendrá de una mejora aislada en los motores o los materiales compuestos, sino de la capacidad de mantener el control del espectro invisible sobre el que hoy vuelan las decisiones más críticas.

Ver Comentarios (0)

Leave a Reply

Utilizamos cookies para facilitar la relación de los visitantes con nuestro contenido y para permitir elaborar estadísticas sobre las visitantes que recibimos. No se utilizan cookies con fines publicitarios ni se almacena información de tipo personal. Puede gestionar las cookies desde aquí.   
Privacidad