La entrada de ODDO BHF en el ecosistema cripto no es un gesto simbólico. El grupo bancario francés, con más de 150.000 millones de euros en activos bajo gestión, ha emitido su propia stablecoin denominada EUROD, respaldada en euros y plenamente alineada con el reglamento europeo MiCA. La moneda digital estará disponible a través de Bit2Me, la plataforma española de activos digitales registrada en el Banco de España y autorizada como Proveedor de Servicios de Criptoactivos (CASP) en la Unión Europea desde julio de 2025.
EUROD, según han comunicado ambas compañías, mantiene una paridad 1:1 con el euro y se apoya en reservas depositadas en entidades financieras reguladas. Esto la sitúa en un terreno distinto al de otras stablecoins más extendidas, como USDT o USDC, que operan mayoritariamente en dólares y han sido objeto de escrutinio por la opacidad de sus reservas. En contraste, ODDO BHF busca posicionarse como un emisor europeo de referencia, con una moneda digital que combine estabilidad fiduciaria y trazabilidad blockchain.
La alianza con Bit2Me no es casual. La fintech madrileña ha consolidado su papel como puente entre las finanzas tradicionales y el ecosistema cripto en el ámbito hispanohablante. De acuerdo con el comunicado conjunto, los usuarios minoristas e institucionales de Bit2Me podrán utilizar EUROD para pagos, trading, préstamos y otras aplicaciones financieras. La integración se enmarca en una estrategia más amplia de expansión europea tras la obtención del pasaporte MiCA, que permite a Bit2Me operar legalmente en los 27 Estados miembros.
Leif Ferreira, CEO y cofundador de Bit2Me, considera que esta incorporación refuerza la oferta de activos digitales regulados en su plataforma. “Al trabajar con instituciones financieras europeas líderes como ODDO BHF, estamos ampliando la gama de opciones estables y fiables disponibles en nuestra plataforma”, señaló. Aunque la declaración subraya la cooperación institucional, también refleja una tendencia más amplia: la progresiva convergencia entre banca tradicional y criptoactivos regulados.
Desde el lado de ODDO BHF, el lanzamiento de EUROD se interpreta como un paso estratégico. Noémie Ellezam, Chief Marketing and Data Officer del grupo, lo define como una vía de entrada “simple y de bajo riesgo” al ecosistema blockchain. Guy de Leusse, COO de la entidad, va más allá: “Consideramos esencial ofrecer una solución europea denominada en euros, en un mercado dominado por las monedas estables en USD”. La afirmación apunta a una tensión latente en el mercado de stablecoins, donde el dominio del dólar ha limitado la soberanía monetaria digital de Europa.
El marco regulatorio MiCA, aprobado en 2023 y en proceso de implementación plena, ha sido un catalizador para este tipo de iniciativas. A diferencia de otros entornos normativos más fragmentados o ambiguos, MiCA establece requisitos claros sobre reservas, transparencia y gobernanza para emisores de stablecoins. En este sentido, EUROD representa uno de los primeros casos de aplicación práctica del reglamento por parte de una entidad bancaria tradicional.
La elección de una stablecoin en euros también responde a una demanda creciente de soluciones de pago digitales dentro del Espacio Económico Europeo. Si bien el Banco Central Europeo continúa desarrollando su proyecto de euro digital, aún en fase piloto, las stablecoins privadas como EUROD podrían cubrir temporalmente parte de ese vacío funcional. No obstante, la coexistencia entre monedas digitales públicas y privadas plantea interrogantes regulatorios y operativos que aún no están resueltos.
Bit2Me, por su parte, ha reforzado su posicionamiento como plataforma de referencia en el sur de Europa. Tras su registro en el Banco de España y la obtención de la licencia CASP, la compañía ha acelerado su integración con actores bancarios y financieros tradicionales. La colaboración con ODDO BHF, un grupo con presencia en Francia, Alemania y Suiza, amplía su alcance geográfico y refuerza su perfil institucional.
Queda por ver si otras entidades bancarias europeas seguirán el ejemplo de ODDO BHF. Aunque algunas han explorado pilotos con blockchain o custodia de criptoactivos, pocas han dado el paso de emitir una stablecoin propia. La iniciativa podría marcar un precedente, especialmente si logra una adopción significativa entre usuarios y empresas que operan en euros.
El lanzamiento de EUROD también plantea una cuestión de interoperabilidad. Aunque se ha anunciado su disponibilidad inicial en Bit2Me, no se ha detallado si será compatible con otras plataformas o redes descentralizadas. La capacidad de integrarse en múltiples entornos será clave para su adopción más allá del ecosistema cerrado de un solo proveedor.
En un mercado donde la confianza y la regulación son factores diferenciales, la combinación de una entidad bancaria tradicional como ODDO BHF y una fintech regulada como Bit2Me ofrece una narrativa distinta a la de las stablecoins nacidas en el entorno cripto puro. Pero también impone expectativas más altas en cuanto a transparencia, liquidez y cumplimiento normativo.
La llegada de EUROD no resuelve por sí sola la fragmentación del mercado europeo de activos digitales, pero introduce un actor con credenciales bancarias en un terreno hasta ahora dominado por emisores extraterritoriales. En un momento en que la regulación europea comienza a tomar forma, el movimiento de ODDO BHF podría anticipar una nueva fase en la evolución de las finanzas digitales en Europa.
