La alianza entre OKX y Standard Chartered, anunciada inicialmente en abril de 2025 en los Emiratos Árabes Unidos, da un nuevo paso con su expansión al Espacio Económico Europeo (EEE). Ambas compañías han confirmado que ofrecerán servicios conjuntos de ejecución y custodia de activos digitales a clientes institucionales en la región, en un movimiento que refuerza la convergencia entre banca tradicional y finanzas digitales bajo marcos regulatorios europeos.
Según el comunicado conjunto, Standard Chartered actuará como custodio independiente y regulado, permitiendo a los clientes institucionales de OKX mantener sus activos fuera del exchange. Esta arquitectura responde a una demanda creciente por estructuras de custodia segregada, especialmente tras los episodios de insolvencia y mala gestión que han afectado a algunos actores del sector cripto en los últimos años.
El modelo de collateral mirroring, presentado por ambas entidades en Dubái a principios de año, permite a los clientes institucionales operar con activos digitales sin necesidad de transferirlos directamente al exchange. En lugar de ello, los activos permanecen bajo custodia segura mientras se reflejan en la plataforma de negociación, reduciendo así la exposición a contrapartes. La extensión de este modelo al EEE se produce en un momento en que el Reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets) comienza a delinear un marco legal común para los criptoactivos en la Unión Europea.
“Al aprovechar nuestra infraestructura de custodia y el marco regulatorio de OKX, reafirmamos nuestro compromiso con los más altos estándares de seguridad y cumplimiento para nuestros clientes institucionales en Europa”, declaró Margaret Harwood-Jones, directora global de Financiación y Servicios de Valores en Standard Chartered. La entidad, con presencia en más de 50 mercados, ha intensificado su presencia en el ecosistema cripto a través de alianzas estratégicas, sin renunciar a su perfil regulado y conservador.
Desde OKX, el vicepresidente de ventas institucionales, Iskandar Vanblarcum, subrayó que la obtención de la licencia MiCA en Europa permite a la compañía ofrecer servicios bajo un marco regulatorio claro. “Con MiCA aportando estándares regulatorios claros, ofrecemos a los clientes institucionales la confianza para desplegar capital de forma segura”, afirmó. La compañía, que asegura contar con más de 100 millones de usuarios globales, ha reforzado su presencia en Europa con oficinas y licencias operativas en varios países del bloque.
La custodia institucional de activos digitales se ha convertido en un terreno estratégico para bancos y exchanges. Mientras firmas como BNY Mellon, Fidelity o Société Générale han lanzado sus propias soluciones, otras optan por alianzas con actores nativos del ecosistema cripto. En este caso, Standard Chartered y OKX combinan experiencia bancaria y tecnología blockchain para ofrecer una solución conjunta que busca responder a las exigencias de seguridad, liquidez y cumplimiento normativo de los inversores institucionales.
Aunque el modelo de collateral mirroring no es nuevo en los mercados financieros tradicionales, su aplicación en el ámbito cripto plantea desafíos técnicos y legales. La segregación efectiva de activos, la interoperabilidad entre custodios y plataformas de trading, y la validación de las reservas son aspectos que aún generan debate. OKX publica informes mensuales de prueba de reservas (Proof of Reserves), pero estos mecanismos, aunque útiles, no sustituyen una auditoría completa ni garantizan la solvencia en escenarios extremos.
La entrada en vigor del reglamento MiCA, prevista para 2024 y en fase de implementación progresiva, obliga a los proveedores de servicios de criptoactivos a cumplir con requisitos de capital, gobernanza y protección al cliente. En este contexto, alianzas como la de OKX y Standard Chartered podrían ofrecer una ventaja competitiva frente a operadores no regulados o con estructuras menos transparentes.
El movimiento también refleja una tendencia más amplia: la institucionalización del mercado cripto. A medida que los fondos de inversión, bancos y aseguradoras buscan exposición a activos digitales, la demanda de infraestructuras seguras y conformes con la regulación se intensifica. La colaboración entre un banco con licencia europea y un exchange con presencia global apunta precisamente a ese nicho.
No obstante, la integración entre banca y cripto no está exenta de fricciones. Algunos reguladores nacionales han expresado reservas sobre la exposición de entidades financieras tradicionales a activos digitales, especialmente en ausencia de estándares contables claros o mecanismos de garantía comparables a los de los mercados tradicionales. En este sentido, la evolución de la alianza OKX-Standard Chartered será observada de cerca por supervisores y competidores.
El despliegue operativo en el EEE aún no tiene fecha concreta, aunque ambas compañías han confirmado que se encuentra en fase avanzada. La elección de Fráncfort como lugar del anuncio no es casual: Alemania ha sido uno de los países más activos en la regulación de criptoactivos, con licencias específicas para custodios y exchanges desde 2020. La BaFin, autoridad financiera alemana, ha emitido directrices detalladas que han servido de referencia para otros reguladores europeos.
A medio plazo, la alianza podría extenderse a otros servicios, como la tokenización de activos tradicionales o la emisión de stablecoins reguladas. Aunque por ahora el foco está en la custodia y ejecución, el marco MiCA abre la puerta a una gama más amplia de productos financieros digitales, siempre que se cumplan los requisitos de transparencia, solvencia y protección al inversor.
En contraste con modelos más opacos o descentralizados, la propuesta de OKX y Standard Chartered se inscribe en una lógica de integración regulada. No elimina los riesgos inherentes al mercado cripto, pero sí introduce mecanismos de control y supervisión que podrían facilitar la entrada de capital institucional en Europa.
