El arranque de CES 2026 en Las Vegas dejó claro que la inteligencia artificial no es solo una tendencia, sino el eje central de la estrategia tecnológica global. Nvidia, Intel y AMD presentaron avances clave en plataformas de IA y chips de nueva generación, mientras que Lego y Lucasfilm captaron la atención con una propuesta inesperada: una alianza para llevar Star Wars al universo del juego inteligente.
La jornada inaugural estuvo marcada por el concepto de IA física, una expresión acuñada por Nvidia para describir modelos de inteligencia artificial entrenados en entornos virtuales con datos sintéticos y desplegados posteriormente en dispositivos físicos. Jensen Huang, CEO de Nvidia, presentó Cosmos, un modelo fundacional capaz de simular entornos físicos complejos, y Alpamayo, diseñado específicamente para conducción autónoma. Además, anunció que su nuevo superchip Vera Rubin ya está en producción y reveló una alianza con Siemens. Según Fast Company, estos movimientos refuerzan la posición de Nvidia en un mercado donde la competencia se intensifica.
Sin embargo, el momento más comentado llegó cuando Huang invitó al escenario a dos pequeños robots autónomos, que arrancaron aplausos y móviles en alto. Un gesto que, aunque anecdótico, reflejó el interés creciente por la materialización tangible de la IA.
AMD, por su parte, apostó por reforzar su presencia en el segmento de ordenadores personales con IA. Lisa Su, su CEO, presentó una nueva línea de procesadores Ryzen AI, junto con el Ryzen 7 9850X3D, orientado al público gamer. En paralelo, Intel mostró su chip Panther Lake, también conocido como Intel Core Ultra Series 3, y adelantó una nueva plataforma para dispositivos de videojuegos portátiles. La compañía, que perdió terreno durante la transición al móvil, intenta ahora reposicionarse en la era de la IA. La entrada del gobierno estadounidense en su accionariado, con un 10% de participación, añade una dimensión política a esta estrategia de reindustrialización tecnológica.
Más allá del silicio, Uber presentó su robotaxi de lujo, desarrollado junto a Lucid Motors y Nuro. El vehículo, aún en fase de pruebas en San Francisco, incorpora sensores de 360 grados, un sistema de iluminación personalizado y una experiencia de usuario ajustable desde el clima hasta la música. La compañía afirma que su lanzamiento comercial está previsto para finales de año.
El momento más inesperado llegó con la aparición de David Filoni, director creativo de Lucasfilm, acompañado de personajes icónicos como Chewbacca y R2D2. El motivo: anunciar la colaboración con Lego para lanzar la plataforma Lego Smart Play. Esta incluye ladrillos con sensores de luz y distancia, minifiguras especiales y respuestas interactivas mediante luces y sonidos. La propuesta permite recrear combates con sables láser o batallas espaciales en casa, combinando nostalgia y tecnología.
LG también aprovechó el escaparate de CES para mostrar un prototipo de robot doméstico con forma humanoide, capaz de realizar tareas como doblar ropa o servir comida. Aunque aún en fase de demostración, la compañía surcoreana es una de las pocas grandes tecnológicas que promete llevar un robot funcional al hogar en un futuro cercano.
Y en un giro más lúdico, la startup Lollipop Star presentó un caramelo musical que utiliza tecnología de conducción ósea para reproducir canciones mientras se consume. El producto, que se venderá por 8,99 dólares, convierte la experiencia de comer un dulce en una sesión musical privada. Akon, uno de los artistas incluidos en el catálogo, visitará el stand de la empresa durante la feria.
La primera jornada de CES 2026 ha dejado una impresión clara: la IA ya no es solo software. Está tomando forma física, desde chips hasta robots, pasando por coches autónomos y juguetes inteligentes. Aunque muchas de estas propuestas aún están en fase de desarrollo, el ritmo de innovación sugiere que la frontera entre lo digital y lo tangible se está desdibujando más rápido de lo previsto.
