La conectividad inalámbrica tiene unos costes de despliegue, como mínimo, 50 veces inferiores a los de la fibra, lo que aumenta el umbral de rentabilidad de los operadores inalámbricos.
Los consumidores podrían disfrutar de experiencias globales, interacciones y conexiones sociales en un entorno físico interconectado y cercano a su hogar.
Utilizamos cookies para facilitar la relación de los visitantes con nuestro contenido y para permitir elaborar estadísticas sobre las visitantes que recibimos. No se utilizan cookies con fines publicitarios ni se almacena información de tipo personal. Puede gestionar las cookies desde aquí.