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La inversión en startups en España supera los 3.100 millones

La inversión en startups en España supera los 3.100 millones

  • El informe del Observatorio de Startups muestra un giro estructural hacia rondas mayores y una menor financiación en fases tempranas
Startups

La inversión en startups en España alcanzó los 3.108 millones de euros en 2025, una cifra que, pese a representar un descenso del 3% respecto al año anterior, confirma la consolidación de un ecosistema más maduro y activo. El número de rondas de financiación creció un 11%, hasta las 376 operaciones, lo que sugiere un mercado más dinámico, aunque con un tamaño medio de ronda más contenido.

El informe anual del Observatorio de Startups, elaborado por la Fundación Innovación Bankinter, apunta a un cambio estructural en la forma en que se distribuye el capital. Las rondas de financiación superiores a 50 millones de euros, aunque solo representaron el 4% del total, concentraron el 44% del volumen invertido. Esta concentración en megarrondas, junto con el crecimiento de las fases avanzadas como Serie A (+34%) y Serie C (+65%), contrasta con el retroceso del 10% en las rondas seed, que se situaron en 89 operaciones.

El tamaño medio de las rondas cayó un 14%, hasta los 9,4 millones de euros, mientras que la mediana subió un 34%, hasta los 2,14 millones. Esta divergencia estadística refleja una menor dependencia de grandes operaciones puntuales y una mayor presencia de rondas intermedias. No implica necesariamente una mayor inversión en fases tempranas, sino una concentración del capital en compañías con mayor grado de madurez.

La moderación de los tipos de interés y la presión de los inversores por alcanzar rentabilidad en plazos más cortos han empujado al ecosistema hacia una mayor eficiencia del capital. En este contexto, las startups que ya han superado las etapas iniciales parecen captar más atención, mientras que las compañías en fase seed enfrentan un entorno más restrictivo.

En términos de origen del capital, el 49% de las rondas fueron financiadas exclusivamente por inversores nacionales, aunque solo representaron el 16% del volumen total invertido. Esta asimetría se explica por la orientación de los fondos locales hacia etapas tempranas, donde el ticket medio es menor. En contraste, las rondas mixtas, con participación conjunta de inversores nacionales e internacionales, concentraron el 47% del volumen total, con 1.468 millones de euros, y crecieron un 191% respecto al año anterior. Las operaciones lideradas exclusivamente por capital extranjero representaron el 35% del volumen, aunque retrocedieron un 46% interanual.

El equity se mantuvo como la fórmula predominante de financiación, aunque su peso relativo disminuyó. Las rondas mixtas de deuda y capital ganaron terreno, con 85 operaciones, mientras que la financiación exclusivamente pública o mediante deuda sigue siendo minoritaria, aunque en crecimiento.

Los fondos de venture capital participaron en 263 rondas, lo que equivale a siete de cada diez operaciones. Les siguieron los fondos públicos (115 rondas), el corporate venture capital (97) y los business angels (69), lo que sugiere una estructura de financiación diversificada pero aún dominada por el capital riesgo tradicional.

A nivel geográfico, Barcelona volvió a liderar el ecosistema emprendedor español, con 1.374 millones de euros invertidos en 140 operaciones. Madrid se mantuvo como segundo hub, con 865 millones y 104 rondas. Valencia, con 262 millones, y San Sebastián, con 202 millones impulsados por la megarronda de Multiverse Computing, completan el mapa de polos emergentes.

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Entre las operaciones más destacadas del año figuran TravelPerk (190 millones), Multiverse Computing (189 millones) y Splice Bio (118 millones). Estas cifras no solo reflejan la capacidad de atracción de capital de las startups españolas, sino también el interés creciente por sectores como el software impulsado por inteligencia artificial, la biotecnología y las terapias génicas.

El sector software lideró el ranking por volumen de inversión en 2025, con 516 millones de euros, multiplicando por seis la cifra del año anterior. Le siguieron Biotech & Life Sciences (354 millones) y Business & Productivity (321 millones), lo que marca un giro respecto a 2024, cuando el fintech concentró un tercio del total invertido. En número de operaciones, el software también ocupó la primera posición, con 60 rondas, seguido de Biotech (36) y Health & Wellbeing (34).

En cuanto a las salidas, se registraron 49 operaciones, una menos que en 2024. Aunque el número se mantiene estable, destacan transacciones de gran envergadura como la salida a bolsa de Hotelbeds (2.840 millones de euros), la venta de Vlex (850 millones) y la adquisición de Wallapop por parte de Naver (377 millones). Además, se contabilizaron otras cinco operaciones por encima de los 200 millones, lo que indica una capacidad sostenida del ecosistema para generar compañías de alto valor.

La evolución del ecosistema español en 2025 sugiere una etapa de consolidación, con una base inversora más diversificada y una mayor capacidad para atraer capital internacional en fases avanzadas. Sin embargo, la menor atención a las etapas iniciales plantea dudas sobre el relevo generacional de startups escalables a medio plazo. La tensión entre eficiencia de capital y riesgo temprano sigue siendo uno de los ejes que condicionan el futuro del emprendimiento tecnológico en España.

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