La escudería McLaren Racing y la consultora Deloitte han anunciado la ampliación de su colaboración tecnológica con un nuevo acuerdo plurianual que extiende su alianza más allá de la Fórmula 1. La firma, que ya había sido clave en el retorno de McLaren a lo más alto del campeonato con los títulos de constructores en 2024 y 2025, y el de pilotos en 2025, se convierte ahora en socio oficial de transformación para todas las divisiones de McLaren Racing.
Según el comunicado difundido en el CES 2026, la colaboración se extenderá a Arrow McLaren en la NTT INDYCAR SERIES y al equipo McLaren United Autosports, que debutará en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) en 2027. Deloitte continuará también su apoyo al equipo de Fórmula 1, donde su experiencia en simulación avanzada y análisis de datos ha sido uno de los pilares del reciente éxito competitivo.
De acuerdo con Deloitte, la tecnología de simulación digital desarrollada junto a McLaren permite ejecutar hasta 30.000 simulaciones por segundo y analizar más de un millón de datos por carrera. Esta capacidad ha transformado la toma de decisiones en tiempo real durante los grandes premios, optimizando estrategias de parada, elección de neumáticos y gestión de combustible. “La combinación de ambición, innovación y ejecución disciplinada es lo que define el alto rendimiento, tanto en los negocios como en la pista”, afirmó Jason Girzadas, CEO de Deloitte US.
Más allá del circuito, la alianza también ha impulsado la transformación operativa de McLaren. Deloitte ha implementado soluciones de planificación de recursos empresariales (ERP), medición de circularidad y transformación financiera. Uno de los hitos recientes fue la migración del sistema de recursos humanos a Workday, completada en solo ocho meses, lo que ha mejorado la eficiencia interna y la capacidad de adaptación del equipo.
Zak Brown, CEO de McLaren Racing, subrayó que la expansión de la alianza responde a una lógica de continuidad: “Deloitte ha sido un socio fundamental en nuestro regreso a la élite. Su conocimiento en datos y transformación seguirá siendo clave en nuestras otras series”. La visibilidad de la marca también se ampliará, con el logotipo de Deloitte presente en el monoplaza de Fórmula 1, el coche número 7 de Arrow McLaren en IndyCar y el prototipo del equipo de resistencia.
Aunque la colaboración se presenta como una fórmula ganadora de tecnología y trabajo en equipo, no está exenta de desafíos. La entrada de McLaren en el WEC en 2027 supone una apuesta ambiciosa en un campeonato con dinámicas técnicas y logísticas distintas a las de la F1. Además, la integración de soluciones digitales transversales en estructuras tan diferenciadas como la Fórmula 1 y la IndyCar requerirá una adaptación fina, tanto tecnológica como cultural.
El anuncio se enmarca en el CES 2026, donde ambas compañías han organizado una presentación conjunta en el North Hall Grand Lobby. La elección del evento no es casual: el Consumer Electronics Show se ha consolidado como un escaparate clave para mostrar cómo la tecnología aplicada al deporte motor puede generar aprendizajes extrapolables a otros sectores, desde la fabricación avanzada hasta la gestión de talento.
En términos estratégicos, la alianza refuerza la tendencia de las grandes consultoras a posicionarse como socios tecnológicos en sectores de alta visibilidad. Para Deloitte, el deporte de élite se convierte en un laboratorio extremo donde validar capacidades de análisis predictivo, automatización y eficiencia operativa. Para McLaren, representa una forma de acelerar su transformación interna sin perder foco competitivo.
Pese a la narrativa de éxito, el crecimiento de esta colaboración también plantea interrogantes sobre la dependencia tecnológica y la capacidad de mantener la agilidad en entornos cada vez más mediados por algoritmos. La clave, como han señalado desde ambas compañías, está en convertir los datos en decisiones sin saturar a los equipos. Un equilibrio que, en la práctica, sigue siendo difícil de alcanzar.
La evolución de esta alianza será observada de cerca por otras escuderías y empresas tecnológicas, especialmente en un momento en que la convergencia entre deporte, datos y negocio se acelera. El rendimiento en pista seguirá siendo el termómetro visible, pero el verdadero campo de pruebas estará en los sistemas que lo hacen posible.
