El sector de los activos digitales en España ha transitado en los últimos veinticuatro meses desde una fase de resistencia operativa hacia una de consolidación financiera y regulatoria. En este escenario, Bit2Me ha cerrado el ejercicio 2025 con un volumen de negocio de 5.346 millones de euros, una cifra que supone multiplicar por ocho los registros de hace apenas dos años. El dato no solo refleja un incremento en la actividad transaccional, sino que sitúa a la compañía en una posición de fuerza para iniciar su despliegue en mercados europeos de alta complejidad como Alemania, Francia e Italia durante 2026.
La evolución de la plataforma, que ya supera los 1,3 millones de clientes tras crecer un 17% en el último año, se produce en un entorno de profesionalización del ecosistema. Los ingresos de la firma alcanzaron los 21,6 millones de euros en 2025, un incremento del 13% respecto al año anterior. Según informa el Grupo Bit2Me, este avance financiero se apoya en una estructura que ha buscado alejarse de la dependencia exclusiva del precio de los activos para centrarse en la infraestructura de servicios.
Esta transición hacia un modelo de «utility» financiera queda patente en el rendimiento de sus líneas de negocio más recientes. Bit2Me Crypto API, la solución diseñada para que otras compañías integren funcionalidades de intercambio de forma nativa, ha generado un volumen de 600 millones de euros. Por otro lado, el servicio de préstamos digitales (Bit2Me Loan) experimentó un repunte del 672%, alcanzando los 19,1 millones de euros. Estos segmentos sugieren que el valor del sector se está desplazando desde la mera especulación hacia la integración de los criptoactivos en los balances corporativos y en las operativas de crédito.
El arbitraje regulatorio como ventaja competitiva
La estrategia de expansión para 2026 está intrínsecamente ligada al nuevo marco normativo europeo. Bit2Me ha sido el primer proveedor de habla hispana en recibir la autorización bajo el reglamento MiCA por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este pasaporte regulatorio elimina gran parte de las fricciones de entrada en el resto de la Unión Europea, permitiendo a la empresa competir en igualdad de condiciones con actores locales en mercados maduros.
Portugal ha sido el primer destino de esta hoja de ruta internacional durante el presente mes, aunque el foco estratégico se desplaza ahora hacia el eje centroeuropeo y los países nórdicos. La dirección de la compañía también mantiene la vigilancia sobre regiones con marcos regulatorios emergentes, como Oriente Medio, donde la claridad normativa está atrayendo flujos de capital significativos. En este sentido, la arquitectura legal de la empresa se presenta como un activo intangible que busca contrastar con la opacidad de competidores radicados en paraísos fiscales o jurisdicciones de supervisión laxa.
Pablo Casadío, Chief Financial Officer de la firma, apunta que la conversación en el sector está abandonando la fijación por la volatilidad para centrarse en quién posee la capacidad de operar infraestructuras con estándares profesionales. El debate actual, sostiene el directivo, ya no gira en torno a la supervivencia de los activos digitales, sino sobre el rol que desempeñarán las stablecoins y la custodia regulada dentro del sistema financiero global.
Capitalización y estructura societaria
Para sostener este ritmo de crecimiento y afrontar el desembarco en mercados como el alemán, la compañía ha reforzado su estructura de capital. Tras una ronda de financiación de 30 millones de euros liderada por Tether el pasado verano, Bit2Me ha incorporado recientemente a su accionariado a Bankinter y al fondo luxemburgués NextBlock. La entrada de una entidad financiera tradicional española en el capital de un exchange no es un movimiento menor; representa una validación del modelo de cumplimiento y transparencia que Leif Ferreira y Andrei Manuel, fundadores de la compañía hace once años, han mantenido como eje de su propuesta.
Sin embargo, la ronda de financiación no se considera cerrada. Andrei Manuel, cofundador y Co-CEO, ha confirmado la intención de ampliar este proceso para dar entrada a nuevos socios estratégicos. Esta necesidad de capital adicional responde a la ambición de escalar la operativa en un mercado donde los costes de adquisición de cliente y los requisitos de cumplimiento en mercados como el francés o el finlandés exigen un pulmón financiero considerable.
Seguridad y colaboración institucional
Uno de los pilares que ha permitido a la empresa navegar los periodos de incertidumbre en el sector ha sido su estrecha colaboración con las fuerzas de seguridad. La formación técnica aportada a los cuerpos del Estado para la detección de estafas y prevención del blanqueo de capitales ha servido para distanciar la marca de las narrativas negativas que a menudo rodean al mundo cripto. Esta política de proximidad con el regulador y el legislador, aunque supone un camino más lento y costoso en términos operativos, parece estar dando frutos en un momento donde la confianza del usuario profesional es el recurso más escaso.
La incógnita para el resto de 2026 reside en la capacidad de Bit2Me para replicar su dominio del mercado español en entornos con una competencia feroz y una cultura financiera distinta. Si bien el pasaporte MiCA simplifica el trámite administrativo, la batalla por la cuota de mercado en Alemania o el norte de Europa se librará en el terreno de la usabilidad técnica y la integración con la banca tradicional, un área donde la compañía espera que su solución API sea la punta de lanza definitiva.
