Durante los días 5 y 6 de noviembre, Advanced Manufacturing Madrid ha vuelto a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro para la industria tecnológica e industrial en España. La feria, celebrada en los pabellones 8 y 10 de IFEMA, ha reunido a más de 13.000 profesionales y 640 marcas expositoras, generando un total de 52.525 interacciones comerciales, según datos facilitados por la organización.
La cita, que celebra su 17ª edición, ha reforzado su posición como plataforma de conexión entre proveedores, fabricantes y empresas tecnológicas, en un momento en el que la automatización, la digitalización y la sostenibilidad están redefiniendo las prioridades del sector. El evento ha abarcado seis áreas clave —desde la fabricación aditiva hasta el control de calidad—, reflejando la transversalidad de la transformación industrial y su impacto en sectores como la automoción, la energía o la aeronáutica.
Según Oscar Barranco, director general de Easyfairs Iberia, “cada edición crea oportunidades reales de colaboración entre proveedores y compradores”. Aunque el formato presencial sigue siendo el eje central, el evento ha incorporado también demostraciones en vivo, recorridos guiados y espacios para startups, buscando una experiencia más inmersiva y orientada al negocio.
Entre las actividades más concurridas destacaron los Innovation Tours, las Live Demo Machinery y el espacio Universo Start Up, impulsado por FUNDAE, que ofreció visibilidad a empresas emergentes del ámbito industrial. Además, se celebraron talleres sobre digitalización operativa y automatización logística, así como una experiencia de soldadura con realidad aumentada organizada por AECIM y Seabery, que combinó intervención física y gemelo digital.
En paralelo, el programa de ponencias técnicas y mesas redondas reunió a expertos del ámbito industrial, tecnológico y académico. La keynote inaugural corrió a cargo de Alicia Asín, cofundadora de Libelium, quien abordó el desfase entre el avance tecnológico y la capacidad de adaptación de las organizaciones. “Vivimos entre dos carriles que corren a velocidades distintas”, señaló Asín, aludiendo a la brecha entre innovación y cultura empresarial.
La ingeniera identificó cuatro fuerzas que marcarán la competitividad industrial en los próximos años: gemelos digitales, inteligencia artificial, metaverso y automatización colaborativa. Aunque la tecnología avanza, advirtió que muchas compañías siguen abordando la digitalización como una mera reducción de costes. “Digitalizar no es trabajar menos, sino trabajar mejor”, afirmó, subrayando la necesidad de repensar modelos organizativos y de talento.
El evento también sirvió como termómetro para medir el pulso de la industria manufacturera en España. Empresas como Oxiplant y Mecanus destacaron el valor del encuentro para generar nuevos contactos y reforzar relaciones comerciales existentes. Jorge Torres Artime, de Oxiplant, señaló que la feria “nos ayuda a tener una relación más cercana con nuestros proveedores”, mientras que Javier Allué, de Mecanus, subrayó que “volveremos a estar otra vez en 2026”.
Más allá de las cifras, el evento deja entrever algunas tensiones estructurales. Por un lado, la necesidad de integrar tecnologías disruptivas en entornos industriales que aún operan con procesos tradicionales. Por otro, la dificultad de muchas pymes para asumir los costes y riesgos asociados a esa transformación. La feria ofrece visibilidad y acceso a soluciones, pero no resuelve por sí sola los desafíos de implementación que enfrentan muchas compañías.
La próxima edición de Advanced Manufacturing Madrid ya tiene fecha: se celebrará los días 4 y 5 de noviembre de 2026 en los pabellones 1, 2, 4 y 6 de IFEMA. Según la organización, el 65% del espacio ya está reservado, lo que apunta a una consolidación del evento en el calendario industrial europeo.
Easyfairs, la empresa organizadora, gestiona más de un centenar de ferias en 16 países y ha sido reconocida por Deloitte como una de las “Best Managed Companies” por séptimo año consecutivo. Su modelo, centrado en la experiencia del visitante y el retorno para los expositores, busca adaptarse a un ecosistema industrial que, aunque avanza, lo hace a distintas velocidades.
