Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con…
El centro de convenciones de Anaheim se convirtió en el escenario de una reflexión profunda sobre la identidad corporativa en un mercado saturado por la automatización. Mike Cannon-Brookes, CEO y cofundador de Atlassian, abrió la jornada final del evento Team 26 con una premisa que busca redefinir la relación entre las organizaciones y la tecnología: la transición de ser un «novato en IA» a convertirse en «nativo en IA». Sin embargo, esta evolución no se mide únicamente en la adopción de herramientas, sino en la capacidad de mantener el factor humano como el principal diferenciador en un entorno donde la inteligencia se está convirtiendo en una materia prima comoditizada.
La conversación, que contó con la participación de Alexis Ohanian, cofundador de Reddit y actual responsable de la firma de inversión Seven Seven Six, se alejó de los tecnicismos para centrarse en la psicología del valor. Ohanian, cuya trayectoria comenzó con una epifanía en un restaurante Waffle House tras abandonar los exámenes de acceso a la carrera de derecho, planteó una visión donde el éxito empresarial ya no depende de mejoras marginales del diez por ciento, sino de un cambio estructural en la forma de trabajar.
El efecto barbell y la economía de la imperfección
Uno de los conceptos más disruptivos introducidos por Ohanian es el «efecto barbell» (o efecto de pesa de gimnasio) aplicado a los productos y servicios digitales. Bajo esta perspectiva, a medida que la inteligencia artificial perfecciona y abarata la producción masiva de contenido, código y procesos, el mercado se polariza. En un extremo se sitúa la eficiencia absoluta y automatizada; en el otro, surge un valor premium por lo que es «provablemente humano».
Ohanian utilizó la analogía de la elaboración de un croissant para ilustrar esta tensión operativa. Aunque la robótica y la IA pueden optimizar la producción de una pieza de bollería impecable y asequible, el valor reside en el proceso humano, en el esfuerzo y en la historia detrás de la creación. «Cuando todos puedan tener todos los croissants que quieran, y sean perfectos y crujientes, todavía tendremos lugares que se esforzarán por hacer la versión artesanal humana, porque cuentan una historia más grande que el simple hecho de alimentarse», señaló Ohanian.
Esta tesis sugiere que, en un mundo de perfección algorítmica, la imperfección humana se convierte en un activo estratégico. En el ámbito del entretenimiento, por ejemplo, el éxito de la serie «Drive to Survive» de Fórmula 1 no se basa en la precisión de la ingeniería, sino en «quitarse el casco» para mostrar las personalidades, los conflictos y los dramas de los pilotos. Es el interés humano lo que genera el valor económico, incluso en industrias donde la tecnología es la protagonista.
La crisis de confianza y el «Internet Muerto»
La proliferación de la IA generativa ha traído consigo una amenaza estructural para las comunidades digitales: la «teoría del internet muerto». Ohanian advirtió sobre la creciente sofisticación de los bots y el contenido sintético que inunda plataformas como Reddit, donde incluso existen empresas dedicadas a comprar cuentas de moderadores para manipular la narrativa de comunidades específicas.
Este escenario plantea un desafío crítico para las marcas y plataformas: ¿cómo verificar la humanidad sin recurrir a métodos invasivos como escaneos de retina o carnés de identidad digitales? La respuesta, según el inversor, reside en redes de confianza basadas en actividades físicas verificables. Citó el caso de Strava, donde el rendimiento físico de los corredores actúa como una prueba de humanidad intrínseca y no invasiva. Para los directivos, la derivada de negocio es clara: la confianza será el recurso más escaso y, por tanto, el más valioso en la interacción con el cliente.
Ohanian recordó que Reddit, en sus inicios, fue entrenado de forma gratuita por modelos de lenguaje de organizaciones como OpenAI, bajo la supervisión de figuras como Sam Altman, quien formó parte de la junta directiva de la plataforma. Aquella ingesta masiva de datos humanos permitió construir los cimientos de la IA actual, pero ahora esa misma tecnología amenaza con diluir la autenticidad de los espacios que la alimentaron.
El retorno a los átomos: Hardware y soberanía espacial
Más allá del software, la estrategia de inversión de Ohanian en Seven Seven Six se está desplazando hacia el mundo de los «átomos»: hardware, energía, logística y espacio. En su análisis, el software está alcanzando un punto de saturación y gratuidad relativa gracias a la IA, lo que redirige el capital hacia industrias con barreras de entrada físicas.
La tecnología espacial, a menudo percibida como un sector de ciencia ficción, es para Ohanian una necesidad de seguridad nacional y una oportunidad comercial inminente. Mencionó proyectos como Stoke, que desarrolla cohetes totalmente reutilizables para reducir drásticamente el coste de acceso a la órbita. La relevancia para el sector empresarial no reside solo en el lanzamiento de satélites, sino en la capacidad de fabricar productos en gravedad cero que son imposibles de producir en la Tierra, como productos farmacéuticos específicos o retinas artificiales.
En este contexto, la IA no es el producto, sino el facilitador que permite a equipos pequeños operar con una eficiencia sin precedentes. Ohanian propone la creación de organizaciones que funcionen como un «Seal Team Six»: grupos reducidos de personas altamente cualificadas que utilizan el software y la robótica para eliminar las tareas mecánicas y centrarse en la toma de decisiones críticas.
Talento y educación para un futuro incierto
Ante la pregunta de Cannon-Brookes sobre qué habilidades deberían desarrollar las nuevas generaciones, la respuesta de Ohanian se alejó de la codificación técnica para priorizar las capacidades humanas duraderas: curiosidad, agencia, empatía y comunicación. El problema de la educación actual, según su visión, es que está diseñada para que los estudiantes respondan preguntas, no para que las formulen.
«Quiero que tenga esta mentalidad de ‘puedo resolver cualquier cosa'», explicó Ohanian en referencia a su hija de ocho años. La IA debe ser vista como un «compañero de pensamiento» que permite elevar las ideas propias, ya sea para recrear una receta de cocina o para entender de dónde viene la sal. En el ámbito corporativo, esto se traduce en buscar líderes que posean gravitas y la capacidad de convencer a otros de unirse a una «misión loca», algo que la inteligencia artificial todavía no puede replicar.
El cierre de la sesión subrayó que, aunque el crecimiento de los ingresos de las grandes tecnológicas es «indiscutible y obsceno», la durabilidad de las empresas en los próximos tres años dependerá exclusivamente de la experiencia de usuario y de su integración indispensable en la vida de las personas. La pregunta estratégica que cada directivo debe hacerse no es cuánta IA puede implementar, sino qué pasaría si su producto desapareciera de la vida de sus clientes. Si la respuesta es una pérdida de humanidad o de conexión real, entonces el valor es genuino.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
