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NTT DATA y Ericsson escalan el 5G privado y la IA física

NTT DATA y Ericsson escalan el 5G privado y la IA física

  • La alianza estratégica entre NTT DATA y Ericsson busca transformar los pilotos industriales en soluciones de IA física y 5G privado escalables globalmente.
5G Standalone

El despliegue de redes 5G en el entorno corporativo ha transitado durante los últimos años por un valle de experimentación donde los proyectos piloto, aunque técnicamente exitosos, han tenido dificultades para encontrar una traslación directa a las cuentas de resultados a gran escala. La infraestructura necesaria para sostener operaciones críticas no solo demanda conectividad, sino una capacidad de procesamiento que ocurra allí donde el dato nace, lejos de los centros de datos centralizados. En este escenario, la reciente alianza estratégica plurianual entre NTT DATA y Ericsson plantea una cuestión de fondo sobre la madurez del mercado: ¿es la integración de la IA física el catalizador definitivo que el 5G privado necesitaba para dejar de ser una promesa de laboratorio?

La colaboración, según han detallado NTT DATA y Ericsson, se estructura como un modelo de servicios gestionados globales. No se trata simplemente de un acuerdo de interoperabilidad técnica, sino de una arquitectura donde NTT DATA actúa como integrador global y proveedor de servicios, utilizando las plataformas de 5G privado y Edge de la firma sueca. Esta configuración busca resolver uno de los grandes cuellos de botella para las multinacionales: la fragmentación operativa. Una planta de ensamblaje en Alemania y una explotación minera en Chile suelen operar bajo estándares de conectividad distintos; la propuesta de ambas compañías intenta unificar esa experiencia bajo un modelo de servicio integral que garantice seguridad IT/OT y operaciones fluidas sin importar la geografía.

El salto hacia la inteligencia física en el borde

Uno de los pilares de este acuerdo reside en la convergencia entre la conectividad y lo que el sector denomina IA física. Al desplegar agentes de Edge AI de NTT DATA sobre las plataformas empresariales de Ericsson, la toma de decisiones deja de depender de una consulta al «cloud». La latencia, ese factor crítico en la automatización industrial, se reduce a niveles que permiten procesos autónomos en tiempo real. No es solo que una máquina esté conectada; es que la máquina posee la capacidad de procesar su propio entorno y actuar en consecuencia de forma independiente.

Esta integración tecnológica responde a una necesidad detectada por analistas como Alejandro Cadenas, de IDC, quien señala que la complejidad de la integración suele ser el último obstáculo para que los sistemas autónomos operen de manera confiable a gran escala. La alianza parece diseñada para absorber esa complejidad técnica, permitiendo que las empresas se enfoquen en los resultados de negocio y no en la gestión de la infraestructura subyacente. La visibilidad de la red y la seguridad se vuelven, por tanto, elementos nativos de la solución y no parches añadidos a posteriori.

Verticales de impacto y el retorno de la inversión

El enfoque de la alianza no es generalista. Han definido sectores críticos donde la baja latencia y el procesamiento masivo de datos no son lujos, sino requisitos operativos. En la manufactura, por ejemplo, la apuesta se dirige hacia la inspección automatizada de calidad y el mantenimiento predictivo mediante visión artificial. Aquí, el margen de error es mínimo y el coste de una parada en la línea de producción es inasumible.

  • Manufactura: Monitorización de seguridad y mantenimiento preventivo mediante sensores avanzados.
  • Logística y Puertos: Optimización de vehículos autónomos y enrutamiento dinámico de carga.
  • Energía y Minería: Operaciones remotas en entornos hostiles, reduciendo la exposición humana a riesgos.
  • Smart Cities: Gestión inteligente del tráfico y monitorización proactiva de la seguridad pública.

En el sector logístico, la capacidad de integrar datos en tiempo real de activos en movimiento permite una trazabilidad que hasta ahora era parcial. La diferencia radica en la densidad de dispositivos que el 5G privado puede gestionar simultáneamente sin degradar el rendimiento, algo que las redes Wi-Fi tradicionales o las redes públicas suelen fallar en garantizar en entornos industriales densos. Shahid Ahmed, responsable global de servicios de Edge en NTT DATA, sostiene que esta base es fundamental para lograr un impacto real con implementaciones de IA en el borde.

Una estrategia de mercado unificada

Más allá de la ingeniería, existe una dimensión estratégica en el modo en que Ericsson y NTT DATA han decidido abordar el mercado. La unificación de sus fuerzas de ventas y marketing sugiere un intento de simplificar el ecosistema de proveedores. Para un directivo tecnológico, la reducción de interlocutores en un proyecto de esta magnitud disminuye el riesgo de ejecución. Ericsson aporta una década de experiencia en conectividad empresarial, mientras que NTT DATA pone sobre la mesa su capacidad de ingeniería sectorial y sus operaciones impulsadas por IA.

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Asa Tamsons, vicepresidenta senior en Ericsson, recalca que el objetivo es pasar de la fase de experimentación a operaciones «siempre activas». Este matiz es relevante: la industria ya no demanda pruebas de concepto, sino sistemas que soporten el peso de la producción diaria con la misma fiabilidad que el suministro eléctrico. Sin embargo, este despliegue masivo también plantea interrogantes sobre la soberanía del dato y la capacidad de las organizaciones para gestionar el inmenso flujo de información que estas redes generarán.

Incógnitas en el horizonte de la IA física

A pesar de la solidez técnica de la alianza, el camino hacia la digitalización total de las infraestructuras críticas sigue presentando aristas. Aunque la tecnología para la toma de decisiones autónoma en el «edge» ya está disponible, la regulación sobre la responsabilidad de los sistemas de IA física en entornos de trabajo compartidos con humanos sigue siendo un terreno en construcción en la Unión Europea. Además, queda por ver cómo afectará esta concentración de servicios en grandes integradores a la competitividad de pequeños proveedores especializados en nichos industriales.

La convergencia entre el 5G y la inteligencia artificial no es un evento final, sino un proceso de ajuste constante entre la capacidad de la red y la demanda de las aplicaciones. Mientras las ciudades inteligentes comienzan a monitorizar el tráfico de forma proactiva para reducir el consumo energético, la verdadera prueba de fuego para NTT DATA y Ericsson estará en su capacidad de demostrar que estas soluciones son, efectivamente, replicables entre sectores tan dispares como la minería a cielo abierto y la logística portuaria. El éxito de esta alianza se medirá, probablemente, en la cantidad de empresas que logren cruzar el puente entre el proyecto piloto y la producción global sin que la infraestructura se convierta en un lastre financiero.

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