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Zoom quiere que la información generada durante una reunión siga siendo útil mucho después de que termine la llamada. La compañía ha presentado en Zoomtopia 2026 una nueva Capa de Contexto Unificado de Zoom, una infraestructura diseñada para relacionar conversaciones, documentos, datos empresariales y actividad procedente de aplicaciones externas, y poner ese contexto a disposición tanto de personas como de agentes de inteligencia artificial.
La iniciativa articula buena parte de los anuncios realizados durante la conferencia anual de la compañía. Sobre esa capa se apoyan nuevas funciones de Zoom Workplace, My Notes, ZoomMate, experiencia de cliente, herramientas para desarrolladores y Zoom Events.
El objetivo es reducir uno de los problemas que está acompañando al despliegue de la IA generativa en las empresas: disponer de modelos capaces de producir respuestas no garantiza que conozcan qué se decidió en una reunión, cómo evolucionó una conversación con un cliente o qué tarea quedó pendiente después de una llamada.
Zoom plantea resolver esa fragmentación reuniendo dos tipos de información que habitualmente permanecen separados. Por un lado, el contexto dinámico que generan reuniones, llamadas telefónicas, chats e interacciones de los centros de contacto. Por otro, el conocimiento más estable almacenado en documentos corporativos y sistemas empresariales conectados. La nueva arquitectura pretende hacer que ambos conjuntos de datos puedan utilizarse conjuntamente cuando un usuario o un agente de IA necesita recuperar una decisión, preparar una acción o continuar un proceso.
La Capa de Contexto Unificado se convierte en la base de Zoom

La evolución supone un cambio relevante en la posición que Zoom quiere ocupar dentro del software empresarial. La compañía construyó su crecimiento alrededor de las videollamadas y amplió posteriormente su oferta hacia telefonía, chat, espacios de trabajo, centros de contacto y eventos. Con la nueva arquitectura, intenta convertir esas interacciones en una fuente persistente de información que pueda utilizarse para ejecutar trabajo.
Una conversación con un cliente, por ejemplo, puede comenzar en una reunión, continuar mediante una llamada y terminar en un intercambio de mensajes o en la actualización de un CRM. Cuando cada sistema conserva únicamente una parte del recorrido, reconstruir lo ocurrido requiere búsquedas manuales, consultas a distintas aplicaciones o la intervención de varias personas.
La Capa de Contexto Unificado conecta ese historial con documentos y datos relacionados y añade actividad prácticamente en tiempo real procedente tanto de Zoom como de aplicaciones externas. Los permisos y controles configurables determinan qué información puede consultar cada usuario o agente, mientras que los sistemas de IA pueden utilizar el contexto recuperado para generar respuestas o iniciar acciones posteriores.
La compañía extiende además esa capacidad fuera de su propia interfaz. Mediante APIs y conectores basados en Model Context Protocol (MCP), el contexto almacenado en Zoom puede utilizarse desde otras plataformas de IA. La documentación presentada en Zoomtopia cita entornos como Claude, ChatGPT y Codex, de modo que un empleado pueda recuperar información procedente de una conversación en Zoom desde la herramienta en la que esté trabajando.
Esta apertura resulta especialmente relevante en un mercado empresarial donde conviven varios asistentes, modelos y proveedores. Para Zoom, conservar el contexto de las conversaciones puede convertirse así en un activo independiente de la aplicación desde la que se consulte.
De encontrar una conversación a localizar una decisión
Una de las primeras aplicaciones de esta arquitectura es Agentic Search. La función permite buscar información generada en Meetings, Phone y Chat junto con datos procedentes de más de 40 aplicaciones externas, entre ellas ServiceNow, Workday, Google Drive y Microsoft OneDrive.
La diferencia respecto a una búsqueda tradicional está en el tipo de resultado que Zoom pretende devolver. El usuario puede consultar directamente una decisión, una tarea o un dato relacionado con conversaciones anteriores sin tener que localizar primero la reunión o el documento concreto en el que apareció. Agentic Search ya está disponible, según la compañía.
Ese mecanismo sirve también de base para automatizaciones posteriores. A partir de noviembre, Zoom prevé permitir que desde Claude y Codex se lancen flujos capaces de realizar acciones asociadas a reuniones, chats y llamadas e incluso actualizar registros de CRM. La información capturada por Zoom deja así de utilizarse únicamente para generar transcripciones o resúmenes y puede convertirse en una entrada para otros procesos empresariales.
Zoom está desarrollando en paralelo servidores MCP para distintas áreas de su plataforma y APIs de búsqueda y consulta que permiten acceder a la capa de contexto desde aplicaciones externas y agentes compatibles con este protocolo. El movimiento amplía el alcance potencial de los datos conversacionales, aunque también incrementa la importancia de los permisos, la clasificación de la información y las políticas que determinan qué puede utilizar cada sistema de IA.
La compañía ha anunciado precisamente nuevos controles de administración y gobernanza dentro del mismo conjunto de lanzamientos de Zoomtopia. Su despliegue se abordará de forma progresiva entre finales de 2026 y 2027 e incluirá gestión centralizada de funciones de IA, reglas sobre los datos que pueden emplearse en las respuestas y mecanismos de clasificación y supervisión.
My Notes amplía la memoria de las reuniones
My Notes ocupa otra parte central de esta estrategia. Hasta ahora, buena parte de las herramientas de IA para reuniones se han concentrado en transcribir conversaciones y generar resúmenes al finalizar. Zoom está ampliando el producto para conservar también información que aparece fuera de una videollamada tradicional y para conectar posteriormente ese material con tareas.

Una aplicación móvil independiente de My Notes, prevista para diciembre, permitirá grabar y transcribir conversaciones presenciales sin necesidad de abrir Zoom Workplace. La compañía plantea su uso para reuniones fuera de la oficina, conversaciones improvisadas o encuentros en los que no existe una videollamada que pueda actuar como origen del registro.
La captura del contexto se extiende asimismo al contenido visual. Screen Capture in Transcript asociará capturas de una pantalla, una diapositiva o un gráfico con el momento concreto de la transcripción en el que se estaba comentando. De esta forma, recuperar una conversación no dependerá únicamente de aquello que quedó registrado como voz.
Zoom también ha anunciado acuerdos de hardware para trasladar My Notes a encuentros físicos. DTEN prepara Action Card, un dispositivo de tamaño similar al de una tarjeta que puede iniciar la captura de una conversación, mientras que Bota trabaja en Leaf, pensado para utilizarse con un teléfono, y Bean, un dispositivo portátil para grabación manos libres. Las distintas integraciones están previstas entre noviembre de 2026 y el primer trimestre de 2027.
Otra función, Follow Meeting, permitirá que My Notes acceda a una reunión en nombre de un usuario que no pueda asistir o permanezca conectado solo durante una parte. Los participantes invitados podrán recibir posteriormente una transcripción personalizada y un resumen generado mediante IA.
Estas herramientas amplían la cantidad de información que Zoom puede incorporar a su capa de contexto. También aumentan la necesidad de que las organizaciones definan políticas claras sobre cuándo puede capturarse una conversación, quién accede posteriormente a esa información y cuánto tiempo debe conservarse.
De las notas a los flujos de trabajo
El siguiente componente de la estrategia intenta reducir la intervención manual entre una reunión y el trabajo que surge de ella.
My Notes Workflows puede enviar los resultados de una conversación a aplicaciones como Zoom Chat o Salesforce. Zoom incluye automatizaciones preparadas para áreas de ventas, marketing e IT, junto con la posibilidad de crear otras mediante instrucciones en lenguaje natural. Un usuario puede describir qué quiere automatizar sin configurar cada paso desde un constructor independiente de flujos.
Para tareas más amplias, la compañía incorpora ZoomMate Agent Teams. Estos equipos reúnen agentes especializados que trabajan simultáneamente sobre distintas partes de un proyecto bajo la coordinación de otro agente encargado de distribuir el trabajo y consolidar los resultados para su posterior revisión humana. La capacidad ya está disponible, de acuerdo con Zoom.
Ese modelo refleja la dirección que está tomando una parte del mercado de software empresarial: los asistentes dejan de limitarse a redactar respuestas y comienzan a participar en cadenas de trabajo formadas por varias acciones. El elemento diferencial que Zoom intenta aportar es el acceso al historial generado durante las comunicaciones internas y externas de una organización.
La compañía vincula esta evolución con el crecimiento que está observando en sus productos de IA. Zoom afirma que el número de clientes de Zoom Virtual Agent ha aumentado un 256%. También señala que los usuarios de sus distintas herramientas de inteligencia artificial declaran completar tareas el doble de rápido y que un 72% percibe un impacto empresarial alto o muy alto, frente a un 63% de media del mercado. Estas últimas cifras proceden de un estudio encargado por Zoom con 500 profesionales del conocimiento de Estados Unidos, por lo que describen la percepción de los participantes y no una medición independiente del aumento de productividad.
La dimensión del negocio también ha cambiado desde la etapa en la que Zoom era identificada principalmente con las videoconferencias. La empresa espera superar los 5.000 millones de dólares de ingresos anuales este año, al tiempo que amplía su presencia en sectores como servicios financieros, sanidad, comercio minorista y educación.
Workplace, atención al cliente y eventos comparten el mismo contexto

La arquitectura presentada en Zoomtopia se extiende a varios productos que hasta ahora podían percibirse como líneas diferenciadas.
En Zoom Workplace, la compañía prepara nuevas funciones para Meetings, Phone, Chat y espacios híbridos. Algunas actúan durante la conversación, mediante traducción, asistencia en tiempo real o mejoras de audio y vídeo. Otras buscan facilitar que agentes de IA participen directamente en chats y procesos de trabajo.
Zoom CX aplica la misma lógica a las interacciones con clientes. Los nuevos perfiles reúnen información procedente de distintos canales, mientras que la plataforma pretende mantener el historial cuando una conversación pasa de un agente virtual a una persona, de un centro de contacto a Zoom Phone o entre distintos momentos de la relación con el cliente.
La compañía también extenderá Zoom Virtual Agent a quioscos físicos y está ampliando las capacidades de automatización, análisis y gestión de calidad de su plataforma de atención al cliente.
Zoom Events utiliza la IA en otra fase del ciclo. Content Studio podrá convertir una grabación en materiales en varios idiomas y formatos; una función de configuración asistida ayudará a preparar sesiones y procesos de registro; y AI Analytics for Events, ya disponible, permite realizar consultas en lenguaje natural sobre los datos de participación y generar informes.
Los anuncios dibujan una arquitectura en la que una reunión, una llamada de soporte o una sesión de un evento pueden alimentar el mismo tipo de sistema: primero se captura el contexto, después se relaciona con otros datos y finalmente se pone a disposición de usuarios, aplicaciones o agentes capaces de continuar el trabajo.
Para las empresas, la relevancia de este planteamiento dependerá tanto de la calidad de los modelos como de la capacidad de integrar fuentes dispersas sin romper permisos, políticas de conservación o límites de acceso. A medida que los agentes puedan consultar más información y ejecutar más acciones, la arquitectura que determina qué contexto reciben y bajo qué condiciones pasa a formar parte de la infraestructura operativa. Zoom intenta situar ahí el centro de su siguiente etapa, utilizando las conversaciones que ya gestiona como materia prima para automatizar lo que ocurre después.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
