Banco Sabadell incorporará la IA agéntica como una capacidad transversal de su arquitectura tecnológica mediante un acuerdo con T-Systems. La entidad pretende pasar de iniciativas aisladas a un modelo corporativo que permita desplegar y gobernar agentes de inteligencia artificial en distintos procesos, con criterios comunes de seguridad, supervisión y cumplimiento. La decisión resulta relevante para el sector financiero porque sitúa la interoperabilidad y la autonomía tecnológica al mismo nivel que la automatización y la eficiencia.
El proyecto parte de la plataforma de IA agéntica de T-Systems, sobre la que ambas organizaciones construirán una base tecnológica y de gobierno. Su función será integrar agentes creados con diferentes tecnologías y modelos en los sistemas corporativos del banco, además de proporcionar un marco homogéneo para extender los casos de uso a nuevos procesos y entidades del grupo.
Banco Sabadell vincula la iniciativa a sus prioridades de digitalización y a dos objetivos de negocio: mejorar la eficiencia operativa y la experiencia de los siete millones de clientes a los que presta servicio. El acuerdo abre ahora la fase de construcción de esa capacidad común, aunque no se han detallado los primeros procesos que incorporarán agentes, el calendario de implantación ni la inversión asociada.
Una capa común para gobernar los agentes
La diferencia frente a un despliegue puntual reside en la creación de una plataforma compartida. Los responsables de negocio podrán gestionar, supervisar y optimizar procesos ejecutados mediante agentes conectados con los sistemas del banco. La tecnología también está planteada para hiperautomatizar determinadas operaciones, siempre dentro de los controles definidos por la entidad.
Este planteamiento busca evitar que cada iniciativa de inteligencia artificial requiera construir desde cero sus propios componentes de integración, seguridad y gobierno. Según las partes, la plataforma cubre de forma nativa una parte significativa de los requisitos necesarios para desplegar los agentes. El trabajo adicional podrá concentrarse así en las necesidades específicas de Banco Sabadell y en la adaptación de cada proceso.
La supervisión centralizada cobra especial importancia cuando los agentes dejan de limitarse a una prueba y empiezan a intervenir en flujos corporativos. La plataforma está diseñada para controlar su actividad, conectarlos con aplicaciones internas y mantener un marco común a medida que aumente el número de casos de uso. El alcance efectivo dependerá, por tanto, de los procesos que el banco decida incorporar y del grado de autonomía asignado a cada agente.
Rüdiger Schmidt, CTO de Banco Sabadell, explica que la entidad quiere acelerar la aplicación de estas capacidades sin limitar su margen de elección: «Esta solución permite integrar nuevas capacidades agénticas a nuestra plataforma tecnológica de IA y poder acelerar nuestra capacidad de transformar el negocio para ser más productivos y tener mayor impacto en clientes y al mismo tiempo mantener nuestra independencia y opcionalidad frente a los modelos de IA en el mercado».
Interoperabilidad para reducir la dependencia tecnológica
La arquitectura prevista será abierta, modular e interoperable. Banco Sabadell podrá seleccionar modelos, componentes e infraestructuras atendiendo a factores como rendimiento, coste, seguridad, criticidad y cumplimiento. Esa capacidad de elección pretende reducir la dependencia estructural de un único proveedor y facilitar la evolución de la plataforma cuando aparezcan nuevas tecnologías o cambien los requisitos internos.
La interoperabilidad adquiere una dimensión estratégica porque el mercado de modelos y servicios de IA evoluciona con rapidez. Una arquitectura cerrada puede condicionar las decisiones posteriores de infraestructura, integración y operación. El enfoque acordado con T-Systems pretende que el banco conserve la posibilidad de combinar alternativas y sustituir componentes sin tener que rehacer toda la base tecnológica.
Ese diseño tampoco implica que los cambios vayan a ser automáticos o exentos de costes. La sustitución de un modelo o una infraestructura seguirá requiriendo validación técnica, integración y controles internos. Lo que aporta la arquitectura descrita es un marco preparado para esa opcionalidad, frente a una plataforma concebida alrededor de una única tecnología desde su origen.
El acuerdo contempla igualmente la operación en diferentes entornos tecnológicos y la futura incorporación de servicios de cloud soberano. Para Banco Sabadell, este componente se relaciona con el control sobre los datos, las operaciones y otros activos tecnológicos críticos. T-Systems, división de servicios de digitalización de Deutsche Telekom, aportará una plataforma desarrollada en Europa y planteada para organizaciones europeas.
De los pilotos a una capacidad industrial
La operación refleja un cambio de enfoque en la adopción empresarial de la inteligencia artificial. El foco se desplaza desde la prueba de una herramienta concreta hacia la construcción de una capacidad reutilizable, con gobierno centralizado e integración en los sistemas existentes. En banca, esa transición exige coordinar a los equipos de negocio y tecnología con las funciones responsables de seguridad, supervisión y cumplimiento.
La IA agéntica añade además una capa operativa distinta a la de los sistemas centrados únicamente en generar contenido o responder consultas. Los agentes pueden participar en la ejecución y coordinación de tareas dentro de un proceso, lo que amplía sus posibles aplicaciones y obliga a establecer controles sobre su funcionamiento. La plataforma servirá como punto común para administrar esa actividad cuando Banco Sabadell amplíe los despliegues.
El resultado empresarial no dependerá únicamente de disponer de la tecnología. La entidad tendrá que identificar procesos adecuados, definir permisos y mecanismos de supervisión, medir el rendimiento y decidir qué modelos e infraestructuras responden mejor a cada necesidad. La arquitectura acordada permite abordar esas decisiones sobre una base común, en lugar de acumular soluciones independientes difíciles de integrar.
La consecuencia operativa será que los nuevos casos de uso podrán incorporarse bajo un mismo esquema de gobierno y con capacidad para elegir entre distintos componentes tecnológicos. Si el despliegue avanza según lo previsto, Banco Sabadell podrá ampliar la automatización sin vincular toda su estrategia de IA a un solo proveedor, modelo o entorno de nube.
