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Fujitsu abrirá un centro de investigación cuántica en Nuevo México

Fujitsu abrirá un centro de investigación cuántica en Nuevo México

  • Fujitsu y Nuevo México preparan un centro de computación cuántica que combinará investigación, HPC, inteligencia artificial y formación de talento.
Fujitsu abrirá un centro de investigación cuántica en Nuevo México

Fujitsu y el Estado de Nuevo México han iniciado una colaboración para establecer un centro de investigación en computación cuántica que abarcará hardware, software, algoritmos y teoría, junto con programas de formación de talento. El proyecto ampliará la presencia de la tecnológica japonesa en un territorio que está destinando recursos públicos a construir un ecosistema especializado en tecnologías cuánticas y que concentra algunos de los principales laboratorios científicos de Estados Unidos.

El acuerdo fue anunciado por las autoridades de Nuevo México el 8 de octubre y por Fujitsu un día después. Por ahora, las partes han firmado un memorando de entendimiento y hablan de explorar proyectos conjuntos, sin detallar todavía la ubicación definitiva del centro, el calendario de apertura, la inversión de Fujitsu ni el número de puestos de trabajo asociados.

La iniciativa pretende conectar las capacidades de Fujitsu en procesadores, computación de alto rendimiento (HPC) y tecnologías cuánticas con la infraestructura científica de Nuevo México. Entre las instituciones con las que podrían desarrollarse proyectos se encuentran los Laboratorios Nacionales Sandia, el Laboratorio Nacional de Los Álamos, la Universidad de Nuevo México y la Universidad Estatal de Nuevo México (NMSU).

Nuevo México concentra inversión pública y centros científicos

El acuerdo se inserta en una estrategia económica más amplia del Estado para atraer compañías de computación avanzada. La administración de Michelle Lujan Grisham asegura que desde 2019 ha comprometido más de 450 millones de dólares en infraestructura relacionada con tecnologías cuánticas. Esa cifra incluye un fondo de 150 millones destinado a financiar investigación y desarrollo dentro del Estado.

El presupuesto estatal aprobado en 2026 reservó además 150 millones de dólares para iniciativas cuánticas. El objetivo de estas políticas es utilizar financiación pública, universidades y laboratorios nacionales como palanca para captar inversión privada y generar una base industrial alrededor de una tecnología que todavía se encuentra, en buena parte de sus aplicaciones comerciales, en fase de investigación y experimentación.

Nuevo México asegura que, cuando puso en marcha su estrategia específica para este sector, no tenía empresas cuánticas establecidas en el territorio y que cinco compañías se han instalado allí en menos de dos años. En octubre también comenzó la construcción del Roadrunner Quantum Lab en Albuquerque, respaldado por una ayuda estatal de 25 millones de dólares.

La región cuenta además con una posición singular por la presencia de Sandia y Los Álamos, dos laboratorios nacionales con una larga trayectoria en supercomputación, física y tecnologías relacionadas con la seguridad nacional. Para Fujitsu, esa concentración permite plantear un centro que combine investigación fundamental, ingeniería de sistemas, aplicaciones y formación sin tener que construir esas capacidades desde cero.

«Al combinar la experiencia global de Fujitsu con el potencial de nuestras universidades, laboratorios nacionales y comunidad investigadora, estamos construyendo un ecosistema en el que la innovación cuántica puede prosperar», afirmó la gobernadora Michelle Lujan Grisham.

Fujitsu conecta computación cuántica, IA y HPC

Uno de los elementos más relevantes del proyecto es su orientación hacia la computación híbrida. Fujitsu y Nuevo México estudiarán sistemas capaces de combinar procesadores cuánticos, simulación cuántica, inteligencia artificial y computación clásica de alto rendimiento, en lugar de tratar la máquina cuántica como una infraestructura aislada.

Esta arquitectura responde a una limitación práctica de los sistemas actuales y previsibles a medio plazo. Una carga de trabajo cuántica necesita apoyarse en recursos clásicos para preparar datos, realizar simulaciones, gestionar y optimizar operaciones, mitigar errores y validar resultados. El procesador cuántico puede reservarse así para determinados cálculos en los que su arquitectura resulte potencialmente ventajosa.

Ese modelo permite repartir una aplicación entre distintos tipos de hardware y seleccionar el recurso más adecuado para cada etapa. Fujitsu identifica posibles usos en descubrimiento de materiales y medicamentos, fabricación, energía, servicios financieros y logística, aunque la capacidad de trasladar esas aplicaciones a producción dependerá de la evolución del hardware y, especialmente, del avance hacia sistemas cuánticos tolerantes a fallos.

La compañía trabajará también con el Quantum New Mexico Institute para estudiar alianzas de investigación en algoritmos, aplicaciones y sistemas cuánticos. El componente académico tendrá otra función: generar una cantera de ingenieros e investigadores mediante prácticas, proyectos universitarios y programas conjuntos, uno de los recursos que los territorios que intentan atraer esta industria necesitan desarrollar junto con la infraestructura física.

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MONAKA servirá de puente con la computación clásica

Fujitsu ya dispone de una relación con la Universidad Estatal de Nuevo México iniciada en 2025 alrededor de FUJITSU-MONAKA, su próxima generación de procesadores para computación de alto rendimiento. El nuevo acuerdo pretende extender ese trabajo hacia sistemas híbridos que integren HPC y computación cuántica.

MONAKA es un procesador basado en arquitectura Arm cuya comercialización está prevista para 2027. Fujitsu ha diseñado el chip para cargas de centros de datos, inteligencia artificial y HPC, con una arquitectura de 144 núcleos y tecnologías de fabricación de 2 nanómetros en el «core die». La compañía sitúa la eficiencia energética entre los objetivos principales del proyecto.

Su presencia en el proyecto de Nuevo México muestra que Fujitsu está planteando la investigación cuántica como parte de una infraestructura de cálculo más amplia. La compañía lleva años desarrollando tecnologías para coordinar recursos clásicos y cuánticos, un enfoque que puede resultar especialmente relevante mientras los ordenadores cuánticos sigan necesitando sistemas convencionales para una parte sustancial del procesamiento.

Vivek Mahajan, CTO de Fujitsu, considera que la combinación de hardware, software y aplicaciones permitirá trabajar en «el diseño, la ingeniería y la validación de sistemas cuánticos», además de desarrollar algoritmos para química, ciencia de materiales y energía avanzada.

El alcance definitivo del centro dependerá ahora de cómo se concreten el memorando y los proyectos con universidades, laboratorios y organismos públicos. Fujitsu no ha comunicado todavía qué hardware cuántico instalará en Nuevo México ni ha definido compromisos de inversión propios.

Esa fase será la que determine si el proyecto evoluciona principalmente como una red de colaboración científica o incorpora una infraestructura física de computación con capacidad para ejecutar cargas de trabajo híbridas. Para Fujitsu, la operación ofrece además un entorno en el que conectar MONAKA, HPC, inteligencia artificial y sus tecnologías cuánticas dentro de una misma arquitectura, una integración que puede resultar más próxima a las necesidades empresariales que el uso independiente de un procesador cuántico.

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