Los agentes de inteligencia artificial ya concentran más de la mitad de los tokens de salida generados por los clientes empresariales de OpenAI en la Unión Europea. El avance de Codex y ChatGPT Work indica que una parte creciente del uso corporativo está pasando de las consultas conversacionales a la ejecución de tareas, aunque las diferencias entre países y la distancia respecto a las empresas más intensivas del mundo limitan el alcance de esta evolución.
Los datos proceden exclusivamente de cuentas de ChatGPT Enterprise y Business, por lo que reflejan la actividad dentro de la plataforma y no el conjunto del mercado europeo de inteligencia artificial. Aun así, permiten observar cómo están cambiando los patrones de uso entre organizaciones que ya han incorporado estas herramientas. Al cierre de septiembre, ChatGPT representaba el 45% de los tokens empresariales analizados, frente al 34% de Codex y el 21% de ChatGPT Work.
Del acceso a la delegación de tareas
La combinación de Codex y ChatGPT Work alcanzó así el 55% de los tokens de salida. OpenAI engloba bajo esta actividad el trabajo realizado mediante capacidades capaces de avanzar desde la planificación hasta la finalización de una tarea. ChatGPT Work, lanzado en julio de 2026, explica una parte relevante del crecimiento registrado durante el verano, mientras que Codex aporta la vertiente orientada a tareas de programación.
La métrica mide volumen de texto generado, no tareas completadas, ahorro de tiempo ni mejoras de productividad. Una mayor proporción de tokens agénticos muestra una utilización más intensa de estas funciones, pero no permite determinar por sí sola su efecto económico. La relevancia empresarial reside en el cambio de interacción: la IA deja de limitarse a producir una respuesta puntual y empieza a integrarse en procesos con varios pasos.
Ese movimiento ocurre cuando la adopción general todavía está lejos de abarcar a todas las compañías. Eurostat estima que el 20% de las empresas de la UE con al menos diez trabajadores utilizó alguna tecnología de IA en 2025, frente al 13,5% de 2024. España también alcanzó el 20%, un dato que sitúa su adopción básica en línea con la media europea, aunque no implica la misma profundidad de uso.
España acelera, pero mantiene un uso agéntico reducido
La cuota de actividad agéntica presenta diferencias acusadas dentro de la UE. En Lituania alcanza el 85% de los tokens empresariales, seguida por Chipre, con el 81%, y Hungría, con el 79%. En el extremo contrario aparecen Eslovenia, con el 22%; Austria, con el 26%; Portugal, con el 29%; y España, con el 30%. La distancia entre el primer y el último país asciende a 63 puntos porcentuales.
El resultado español contrasta con la velocidad de crecimiento entre las organizaciones de menor tamaño analizadas. Los usuarios activos semanales de ChatGPT Work o Codex en entidades españolas con un máximo de 200 usuarios asociados se multiplicaron por 8,8 entre la primera semana de mayo y el periodo del 29 de septiembre al 5 de octubre. El avance supera el incremento de 8,1 veces registrado para el conjunto de la UE.
OpenAI denomina pequeñas y medianas empresas a las organizaciones con 200 usuarios asociados o menos. Esa clasificación no equivale directamente a la definición oficial europea de pyme, que combina una plantilla inferior a 250 personas con umbrales financieros. Las tasas obtenidas permiten analizar la evolución de las cuentas de menor tamaño en la plataforma, pero no extrapolar el crecimiento al conjunto de las pymes europeas.
Dentro de esa muestra, todos los Estados miembros multiplicaron por más de cinco sus usuarios activos semanales desde mayo. Bélgica encabezó el crecimiento, con 12,1 veces el nivel inicial, seguida de Italia, con 10,8, y Luxemburgo, con 10. La expansión generalizada indica que el interés por delegar tareas no se limita a las grandes cuentas, aunque el volumen de partida y el grado de integración en cada organización no aparecen detallados.
Las empresas avanzadas de la UE siguen lejos de la frontera global
El crecimiento tampoco elimina la brecha de intensidad. OpenAI define como empresas de frontera al 10% de las organizaciones con más tokens de salida por usuario activo. En septiembre, las compañías europeas de este grupo alcanzaron una intensidad 6,1 veces superior a la de una empresa típica de mayo. Entre las empresas de frontera del resto del mundo, el indicador llegó a 12,9 veces.
Las organizaciones europeas más avanzadas generaron más de cuatro veces los tokens por usuario activo de las compañías típicas de la propia UE. Sin embargo, las líderes globales produjeron más del doble que las europeas de frontera. Además, las empresas de la Unión representaron cerca del 10% de las compañías de frontera mundiales incluidas en la muestra, frente al 65% correspondiente a Norteamérica y el 13% de Asia-Pacífico.
La comparación sugiere una adopción a varias velocidades. Existe una separación interna entre las compañías europeas que experimentan con la IA y las que la utilizan de manera intensiva, a la que se añade otra distancia frente a los usuarios empresariales más avanzados fuera de la UE. De nuevo, los tokens sirven como indicador de actividad, pero no acreditan que ese volumen se traduzca automáticamente en mejores resultados operativos.
Una prioridad para la adopción empresarial europea
El análisis de OpenAI también clasifica las actividades laborales más distintivas a partir de una muestra diferente, compuesta por mensajes de usuarios Free, Go, Plus y Pro durante el tercer trimestre de 2026. En España sobresale el desarrollo de programas, planes o procedimientos educativos, una categoría que comparte con Hungría y Eslovaquia. Este resultado describe la frecuencia relativa de una actividad, no el principal uso absoluto de la IA en el país.
El aumento de la actividad agéntica coincide con la estrategia Apply AI de la Comisión Europea para acelerar la adopción en sectores estratégicos y prestar especial atención a las pymes. Los datos de la plataforma muestran que ampliar el acceso será solo una parte del proceso: la capacitación de los trabajadores, la selección de tareas adecuadas y la integración con los sistemas internos determinarán la profundidad real del despliegue.
Para las empresas españolas, el contraste entre un crecimiento semanal superior a la media y una cuota agéntica de apenas el 30% señala una fase todavía temprana. El paso operativo consiste en identificar procesos con varios pasos donde la delegación pueda medirse mediante tiempos, calidad y resultados, en lugar de valorar el avance únicamente por el volumen de uso de la herramienta.
