El AI Act ya permite evaluar, sancionar y restringir modelos de riesgo sistémico, pero no incorpora el freno al desarrollo que ahora reclama Silicon Valley.
Qué ocurrió día a día en una semana marcada por dimisiones, hacks, avances científicos y alertas internas que llevaron a Silicon Valley a pedir frenar la IA.
La orden ejecutiva de junio abrió paso a un control de facto sobre empresas de IA, con Anthropic y OpenAI atrapadas entre seguridad, exportaciones y mercado.
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