Multiverse Computing busca captar hasta 500 millones de euros para llevar su tecnología de compresión de modelos desde dispositivos y centros de datos empresariales hasta infraestructuras soberanas de inteligencia artificial. La Serie C de Multiverse Computing valora la empresa en 1.500 millones de euros antes de la inversión, cinco veces más que en su anterior ronda, y refleja el interés inversor por reducir el coste computacional y energético asociado al despliegue de la IA.
La operación está coliderada por Forgepoint Capital International, BNPP Solar Impulse Venture Fund y Bullhound Capital. Entre los inversores que ya han comprometido capital figuran HP, Orange Ventures, Scania Invest, Santander Alternative Investments, Tikehau Capital, Qatar Development Bank, SETT y el EIC Fund, además de vehículos vinculados al Gobierno Vasco y Kutxa Fundazioa.
La cifra anunciada representa el tamaño máximo previsto para la ronda, que puede continuar abierta con la incorporación selectiva de nuevos socios estratégicos. Por tanto, los 500 millones no deben interpretarse como una cantidad ya desembolsada o como el cierre definitivo de la operación. Si alcanza ese volumen, Multiverse prevé elevar hasta 800 millones de dólares la financiación acumulada desde su fundación, incluidas las rondas anteriores.
Capital para ampliar el alcance de la plataforma
Los recursos se repartirán entre la ampliación de su biblioteca de modelos eficientes, la investigación de nuevos algoritmos, la expansión internacional y las inversiones en infraestructura y software para gigafactorías soberanas de IA. La empresa contempla reforzar su presencia en Asia Oriental, el Sudeste Asiático, Oriente Medio, Canadá y Estados Unidos.
La composición de la ronda también introduce una dimensión de política industrial. Junto al capital privado y corporativo participan fondos soberanos e instrumentos públicos orientados a tecnologías estratégicas. El Gobierno español había autorizado previamente una inversión de 107 millones de euros a través de SETT, la entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
La tesis que sostiene la operación combina dos mercados relacionados. El primero es la ejecución de modelos en dispositivos, instalaciones empresariales y otros entornos próximos al lugar donde se generan los datos. El segundo es la aplicación de técnicas de eficiencia a centros de datos e instalaciones soberanas, donde el consumo energético, la disponibilidad de procesadores y el control de la información condicionan la escala de los proyectos.
Enrique Lizaso, cofundador y consejero delegado de Multiverse Computing, vincula la financiación con esa ampliación del despliegue: «Esa limitación ya no existe. Hemos demostrado que la IA puede funcionar a pleno rendimiento en un smartphone, dentro de un centro de datos soberano o en una planta industrial sin conexión a la nube. Esta ronda marca el momento de escalar esa capacidad en todos los sectores que la necesitan».
Compresión y asignación de cargas
La pieza central de la propuesta es CompactifAI, una tecnología que aplica redes tensoriales, un marco matemático procedente de la física cuántica, a la compresión de modelos de inteligencia artificial. Según la empresa, el sistema puede reducir entre un 80% y un 95% el tamaño de grandes modelos de lenguaje con una pérdida mínima de precisión.
Una reducción de ese alcance permitiría ejecutar determinados modelos con menos memoria, capacidad de cálculo y energía. También ampliaría las opciones de despliegue en entornos donde enviar información a una plataforma externa resulta caro, introduce latencia o entra en conflicto con las políticas de control del dato. El porcentaje concreto de ahorro y el rendimiento final dependerán, en cualquier caso, del modelo, la carga de trabajo y la infraestructura utilizada.
La plataforma cubre despliegues en la nube, instalaciones propias y dispositivos. CompactifAI Router añade una capa de coordinación que decide en tiempo real si una carga debe procesarse localmente o enviarse a la nube. Para las empresas, este enfoque plantea una alternativa a concentrar todas las tareas en un único proveedor: asignar cada operación al modelo y al recurso informático que mejor encajen con sus requisitos.
Multiverse también está extendiendo su oferta hacia la capa de software de las denominadas fábricas de IA. Su planteamiento reúne compresión de modelos, orquestación de GPU, servicios de inteligencia artificial y controles asociados a infraestructuras soberanas. El movimiento amplía su posición desde una herramienta especializada hacia una plataforma que pretende gestionar cómo y dónde se ejecutan las cargas.
Desde la perspectiva inversora, el valor reside en aplicar esa eficiencia sobre una base instalada que no siempre puede sustituirse. Damien Henault, Managing Director & Partner de Forgepoint Capital International, lo resume así: «La industria de la IA ha construido capacidades extraordinarias sobre un modelo de infraestructura que no fue diseñado para sostenerlas. Los ganadores de la próxima fase de este mercado, valorado en varios billones de dólares, serán quienes logren que cada centro de datos, cada GPU y cada despliegue empresarial sean mucho más eficientes».
De la financiación a los despliegues empresariales
La empresa sostiene que, desde su Serie B de junio de 2025, ha multiplicado por más de diez sus ingresos anualizados. También asegura que las ventas del primer trimestre de 2026 fueron 96 veces superiores a las del mismo periodo del año anterior. Son métricas comunicadas por la propia compañía y no se acompañan de cifras absolutas de facturación, pero ayudan a explicar la subida de valoración y el volumen de capital que pretende reunir.
Multiverse afirma que sus modelos funcionan ya en millones de dispositivos y sistemas, entre ellos drones, cámaras, satélites, vehículos e infraestructuras de telecomunicaciones. La compañía trabaja con más de cien clientes y cita relaciones con Allianz, Banco de Canadá, Bosch, Iberdrola, Indra, PwC y Telefónica en ámbitos como industria, servicios financieros, energía, defensa, ciberseguridad y ciencias de la salud.
Los movimientos posteriores conectan esa base comercial con la tesis de la ronda. En septiembre, Multiverse presentó junto con HPE e Intel una demostración de reconocimiento de voz empresarial ejecutado exclusivamente sobre CPU. El caso apunta al aprovechamiento de servidores existentes para cargas que suelen asociarse a aceleradores especializados, aunque una demostración concreta no permite generalizar el resultado a cualquier modelo o aplicación.
La compañía también acordó con Zylon llevar modelos comprimidos y soberanos a organizaciones europeas de sectores regulados que no pueden compartir sus datos con servicios externos. Este tipo de despliegue da una aplicación práctica a la combinación de eficiencia y soberanía: mantener información y procesamiento dentro del entorno controlado por cada organización.
La ejecución de la Serie C determinará hasta dónde puede Multiverse trasladar su tecnología de compresión a una capa más amplia de infraestructura. Para sus clientes empresariales, la consecuencia operativa será la posibilidad de distribuir cargas entre dispositivos, servidores propios y nube sin reemplazar de entrada toda la infraestructura, siempre que los modelos comprimidos mantengan el rendimiento exigido por cada proceso.
