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UAX y NTT DATA impulsan formación en IA agéntica

UAX y NTT DATA impulsan formación en IA agéntica

  • UAX y NTT DATA lanzan un programa de IA agéntica para universitarios tecnológicos, con formación práctica, prácticas y opción de incorporación.
UAX y NTT DATA impulsan formación en IA agéntica

La IA agéntica empieza a entrar en los programas universitarios no como una materia aislada, sino como una competencia vinculada directamente a la empleabilidad tecnológica. La Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) y NTT DATA han presentado en Madrid la primera promoción de un programa de formación diseñado para estudiantes de titulaciones tecnológicas de la Facultad de Business & Tech, con un enfoque que combina aprendizaje avanzado, trabajo en escenarios reales y posibles vías de incorporación profesional a la consultora tecnológica.

La iniciativa se dio a conocer durante la jornada  Construyendo el futuro de la IA agéntica: talento, universidad y empresa , celebrada el 9 de junio de 2026, y forma parte de un convenio de colaboración más amplio entre ambas entidades. El acuerdo no se limita a un curso puntual. Establece una hoja de ruta compartida en formación, innovación, investigación aplicada, captación de talento y conexión entre universidad y empresa, en un momento en el que las organizaciones tecnológicas buscan perfiles capaces de trabajar con sistemas de inteligencia artificial cada vez más autónomos.

El programa se dirige a estudiantes de grados tecnológicos de UAX, especialmente de áreas como Computación e Inteligencia Artificial, Ingeniería Matemática, Física e Ingeniería Informática. En su primera edición han participado alrededor de una veintena de alumnos, junto con un estudiante del Máster Online en Inteligencia Artificial. La experiencia, según ambas instituciones, tendrá continuidad durante los próximos cursos.

La elección de la IA agéntica no es casual. A diferencia de otros usos más generalistas de la inteligencia artificial generativa, este enfoque se orienta a sistemas capaces de ejecutar tareas, tomar decisiones dentro de un marco definido, coordinar procesos y operar con cierto grado de autonomía. Su aplicación en los ciclos de desarrollo de software, uno de los ejes del programa, abre un terreno de especial interés para empresas tecnológicas, consultoras y departamentos de transformación digital: automatizar partes del desarrollo, mejorar pruebas, acelerar documentación, asistir en la revisión de código o coordinar flujos de trabajo que hasta ahora dependían de intervención humana continua.

La IA agéntica entra en la formación universitaria con foco en empleabilidad

Para las universidades, el reto no consiste solo en añadir nuevos contenidos sobre inteligencia artificial. La presión llega por otro lado: adaptar la formación al ritmo con el que las empresas modifican sus procesos internos. La aparición de herramientas capaces de actuar como agentes cambia la naturaleza de ciertas tareas técnicas y obliga a revisar qué competencias debe dominar un perfil junior cuando se incorpora al mercado.

UAX y NTT DATA plantean el programa como una respuesta a esa brecha. Los alumnos no solo reciben formación técnica avanzada en IA agéntica, sino que trabajan sobre casos y dinámicas próximas al entorno profesional. Ese matiz resulta relevante. En la contratación tecnológica, la diferencia entre conocer una herramienta y saber integrarla en un proceso real suele marcar el paso entre la formación académica y el desempeño efectivo en una organización.

Luis Couceiro, director de la Facultad de Business & Tech de UAX, situó la alianza en el modelo de universidad conectada con la empresa. «En UAX trabajamos para que nuestros estudiantes no solo aprendan tecnología, sino que sepan aplicarla con propósito en contextos reales. Esta alianza con NTT DATA nos permite dar un paso más en nuestro modelo de universidad conectada con la empresa, acercando a los estudiantes a proyectos de alto impacto y a las competencias que ya están transformando el mercado laboral», señaló durante la presentación.

La frase apunta a una cuestión de fondo para el sector educativo: la formación tecnológica ya no puede apoyarse únicamente en planes de estudio cerrados durante varios años. Las competencias asociadas a la inteligencia artificial evolucionan con rapidez, y las empresas necesitan incorporar talento que comprenda tanto la base técnica como las implicaciones operativas, éticas y organizativas de estas herramientas.

En contraste con otros programas centrados en habilidades específicas de programación o analítica, la propuesta incorpora también capacidades transversales. Los estudiantes trabajan pensamiento crítico, adaptación, resolución de problemas complejos, colaboración y comprensión ética del uso de la tecnología. Son competencias menos visibles que un lenguaje de programación o una plataforma concreta, aunque cada vez más determinantes cuando la IA se integra en procesos de negocio que afectan a equipos, clientes, datos y decisiones.

Del aula al proyecto real: el papel de NTT DATA

La participación de NTT DATA introduce una capa empresarial que va más allá de la presencia puntual de profesionales en una sesión formativa. El convenio contempla prácticas profesionales en disciplinas de interés común, participación de expertos de la compañía en actividades docentes, masterclasses y eventos de empleabilidad, además de colaboración en nuevas titulaciones o especializaciones alineadas con las necesidades del mercado.

Para una compañía tecnológica de gran escala, este tipo de colaboración cumple varias funciones. Permite acercarse de forma temprana a perfiles universitarios con formación específica, influir en la definición de competencias emergentes y reducir la distancia entre la capacitación académica y las demandas reales de los proyectos. También ofrece a los estudiantes una vía más clara de transición hacia el empleo, ya que los participantes pueden realizar prácticas y, posteriormente, optar a incorporarse a la plantilla de la empresa.

Zobeida Duben, responsable de talento, cultura y diversidad de NTT DATA, vinculó el programa con la transformación de las capacidades profesionales. «La IA agéntica está redefiniendo las capacidades que necesitarán los profesionales del futuro. A través de esta colaboración acercamos a los estudiantes a entornos reales de innovación y reforzamos la conexión entre universidad y empresa para formar el talento que liderará la transformación digital de los próximos años», afirmó.

El discurso de empleabilidad se sostiene sobre una tensión conocida en el mercado tecnológico español. Las empresas demandan perfiles preparados para trabajar con tecnologías emergentes, pero la velocidad de adopción suele superar la capacidad de actualización de los itinerarios formativos tradicionales. Las alianzas universidad-empresa intentan reducir esa fricción, aunque su eficacia depende de la continuidad, la calidad de los proyectos y la capacidad de evitar que la formación se convierta en una simple aproximación instrumental a herramientas concretas.

En este caso, el convenio abre varias líneas de trabajo. Además del programa de IA agéntica, contempla colaboración en investigación aplicada, participación de NTT DATA en iniciativas vinculadas al modelo UAXmakers, definición conjunta de retos reales para estudiantes y actividades educativas, técnicas y científicas. La combinación de estos elementos sugiere un esquema más amplio que el de una acción formativa aislada: formación, experimentación y captación de talento conectadas dentro de una misma relación institucional.

Investigación aplicada y retos reales para el talento tecnológico

El componente de investigación aplicada introduce otra dimensión. La IA agéntica plantea oportunidades en eficiencia y automatización, pero también desafíos relacionados con gobernanza, seguridad, supervisión humana, trazabilidad de decisiones y calidad del software generado o asistido por agentes. Para empresas que operan en sectores regulados o con proyectos críticos, estas cuestiones no son accesorias. Determinan hasta qué punto se puede incorporar autonomía en determinados procesos sin aumentar riesgos operativos.

La colaboración entre UAX y NTT DATA puede servir como espacio de prueba para esos dilemas. La definición de retos reales para estudiantes permite trasladar problemas empresariales al entorno académico, mientras que la universidad aporta capacidad formativa, investigación y una mirada menos condicionada por los plazos comerciales inmediatos. Aunque ese equilibrio no siempre resulta sencillo, puede generar valor cuando los proyectos combinan exigencia técnica, seguimiento docente y objetivos empresariales claros.

La iniciativa también refleja un cambio en la relación entre universidades y grandes compañías tecnológicas. La colaboración ya no se limita a bolsas de empleo, ferias de talento o prácticas al final del grado. Cada vez más, las empresas entran antes en el recorrido formativo, participan en contenidos, proponen desafíos y ayudan a identificar competencias que aún no están plenamente consolidadas en los planes académicos. Para los estudiantes, eso puede acelerar su comprensión del mercado. Para las universidades, obliga a preservar el criterio académico y evitar una dependencia excesiva de necesidades coyunturales.

La IA agéntica intensifica ese debate porque combina una tecnología de alto impacto con un grado elevado de incertidumbre. Sus aplicaciones en desarrollo de software, atención al cliente, operaciones internas o análisis de datos avanzan con rapidez, pero las organizaciones todavía están definiendo qué tareas pueden delegarse, qué controles deben mantenerse y qué responsabilidades corresponden a los equipos humanos. Formar talento en este terreno exige enseñar herramientas, pero también criterios de uso.

El programa de UAX y NTT DATA se sitúa precisamente en ese punto intermedio. No presenta la IA agéntica como un contenido abstracto, sino como una capacidad profesional vinculada a procesos reales y a oportunidades de empleo. Al mismo tiempo, incorpora competencias críticas que pueden ser decisivas cuando la automatización entre en fases más sensibles del trabajo tecnológico.

Para el mercado español, la derivada operativa es clara: la escasez de talento especializado no se resolverá solo aumentando plazas o añadiendo asignaturas sobre inteligencia artificial. Harán falta programas con exposición a problemas reales, continuidad institucional y mecanismos que conecten formación, prácticas e incorporación laboral sin reducir la universidad a una antesala de contratación. En la IA agéntica, esa frontera será especialmente delicada, porque las empresas no solo necesitarán profesionales que sepan usar agentes, sino equipos capaces de decidir dónde conviene desplegarlos, bajo qué controles y con qué impacto sobre la organización.

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