Estás leyendo
El CFO español gana peso en la estrategia de IA

El CFO español gana peso en la estrategia de IA

  • El 65% de los directores financieros en España ya asume funciones de liderazgo en tecnología o IA, aunque solo el 5% ve Finanzas preparada para escalarla.
Estudio global de CFO

Los directores financieros están ampliando su radio de acción más allá del control presupuestario y la supervisión del riesgo. En España, el 65% de los CFO asegura que durante los dos últimos años su función se ha extendido al liderazgo en tecnología empresarial o estrategia de inteligencia artificial, tres puntos por encima de la media global. La evolución sitúa al área financiera más cerca de las decisiones sobre cómo, dónde y con qué criterios desplegar la IA dentro de las organizaciones.

El dato procede del estudio global de CFO de IBM Institute for Business Value, elaborado con Oxford Economics a partir de una encuesta a 1.500 directores financieros y responsables equivalentes de 33 geografías y 26 sectores entre febrero y abril de 2026. El informe analiza cómo cambia la función financiera a medida que la IA pasa de proyectos aislados a formar parte de procesos, inversiones y modelos operativos.

Ese cambio de responsabilidades alcanza también a otras áreas tradicionalmente vinculadas a la dirección general. Un 58% de los CFO españoles declara haber ganado autoridad sobre la gestión de cartera y la reasignación de capital, frente al 56% global, mientras otro 58% participa más en el diseño de modelos de negocio o estrategias de crecimiento, cuatro puntos por encima de la media internacional.

La ampliación del mandato convive, sin embargo, con una implantación de la IA todavía incompleta dentro de los propios departamentos financieros. Solo el 5% de los encuestados en España considera que su función está preparada para una transformación en la que la IA esté integrada sistemáticamente en los flujos de trabajo y en la toma de decisiones a escala. La media global se sitúa en el 6%.

Más responsabilidad sobre la IA, pero poca autonomía operativa

La distancia entre responsabilidad directiva y madurez operativa constituye una de las principales conclusiones del estudio. El 47% de los CFO españoles sitúa a sus equipos en un nivel elevado de preparación para utilizar y escalar IA, por encima del 42% global. Otro 40% los considera todavía «en desarrollo», con capacidades concentradas en determinados puestos, equipos o casos de uso.

Cuando se analiza la utilización efectiva de estas tecnologías, España pierde parte de esa ventaja. El 37% de los responsables financieros españoles afirma que sus equipos implementan y escalan activamente automatización e IA o lideran iniciativas integradas en los flujos de trabajo y los objetivos de rendimiento, frente al 44% mundial.

El informe describe un proceso en el que las empresas están aumentando la capacidad analítica con mayor rapidez de la que rediseñan sus sistemas de decisión. A escala global, apenas un 6% de los CFO permite que la IA recomiende o ejecute reasignaciones de capital dentro de límites previamente establecidos; en España la proporción alcanza el 7%.

La barrera, según el análisis, no se limita a la disponibilidad de modelos o herramientas. Datos fragmentados, definiciones inconsistentes, procesos de conciliación manual y responsabilidades poco claras dificultan que la información generada por IA se incorpore directamente a decisiones relevantes. El informe plantea por ello que la transformación de Finanzas requiere revisar procesos, funciones y mecanismos de decisión, en lugar de añadir IA sobre procedimientos existentes.

El CFO entra en la gobernanza financiera y ética de la IA

La ampliación de responsabilidades probablemente continuará durante los próximos años. Para 2030, el 60% de los CFO españoles espera participar en mayor medida en el diseño de controles financieros y éticos para la IA, frente al 56% global. Un 58% anticipa además más responsabilidad sobre modelos operativos, estrategia de plantilla y estructura organizativa.

El movimiento acerca la función financiera a cuestiones que hasta ahora podían quedar principalmente en manos de tecnología, riesgos, cumplimiento o recursos humanos. A medida que los sistemas de IA reciben capacidad para recomendar o ejecutar acciones, las empresas deben definir límites económicos, derechos de decisión, mecanismos de escalado y responsabilidades cuando una iniciativa ofrece resultados inferiores a los previstos.

El estudio identifica estas estructuras de gobernanza como una característica de los CFO que denomina «AI-first». Dentro de este grupo, el 79% participa junto con los responsables tecnológicos en el diseño de la gobernanza, los derechos de decisión y los umbrales de riesgo; otro 70% ajusta de manera continua límites de riesgo, cumplimiento y ética. El 90% permite además que la IA tenga un papel activo en procesos de inversión, desinversión o fusiones y adquisiciones, siempre dentro de controles financieros y de riesgo definidos.

James Kavanaugh, director financiero de IBM, resume este cambio de función en el prólogo del informe: «Históricamente, se consideraba al director financiero como el guardián de la estabilidad, responsable de la disciplina financiera y del control de riesgos. Esas responsabilidades siguen siendo esenciales. Pero hoy en día, no basta con que los directores financieros y sus equipos se limiten a evaluar las decisiones. Deben darles forma desde el principio».

La asignación de capital sigue lejos del tiempo real

Otro frente en transformación es la financiación de proyectos de IA. El 40% de los CFO españoles asegura que su organización actualiza frecuentemente la asignación de capital para inversiones en IA y crecimiento mediante información en tiempo real, frente al 48% global. Un 44% describe en cambio un modelo basado en datos pero lento para adaptarse, seis puntos por encima de la media mundial.

Algo similar sucede con la medición del retorno. El 47% de las áreas financieras españolas realiza un seguimiento activo del valor generado por la IA y reasigna capital en función de los resultados. Solo el 5%, frente al 8% global, afirma liderar los objetivos de valor de la IA para toda la compañía y disponer de mecanismos automatizados de reinversión vinculados al rendimiento.

Te puede interesar
La semana que llevó a Silicon Valley a pedir el freno

El informe plantea una evolución desde los presupuestos anuales hacia ciclos de decisión más continuos, con fondos que puedan desplazarse cuando aparecen nuevas evidencias sobre el desempeño de una iniciativa. Entre los CFO clasificados como «AI-first», el 84% utiliza paneles en tiempo real sobre gasto, retorno y creación de valor y una proporción equivalente sigue activamente el valor generado por la IA y redistribuye capital o utiliza mecanismos automáticos de reinversión. CFO study 9.16

Para las organizaciones, esto implica que la adopción de IA afecta también a la arquitectura financiera: cómo se aprueban proyectos, cuánto tarda una iniciativa en recibir financiación y qué ocurre cuando los resultados justifican ampliar, reducir o detener una inversión.
Una asociación entre madurez financiera y resultados empresariales

IBM observa además diferencias de desempeño entre las organizaciones dirigidas por CFO «AI-first» y el resto de la muestra. Entre 2022 y 2024, las primeras registraron tasas de crecimiento de ingresos un 23% superiores a las de sus pares. Sus responsables financieros también fueron un 18% más propensos a considerar eficaz la ejecución de la estrategia empresarial y aprobaron la financiación de nuevas iniciativas de IA un 15% más rápido.

En España, el crecimiento medio anual de los ingresos durante ese periodo fue del 8%, ligeramente por debajo del 8,2% global. El 56% de las organizaciones españolas considera eficaz o muy eficaz la ejecución de su estrategia, frente al 61% mundial. El tiempo medio desde que se identifica una nueva iniciativa de IA hasta que obtiene financiación fue, en cambio, algo menor en España: 47,1 días frente a 49,5 días globales.

Estas relaciones deben interpretarse como asociaciones, no como prueba de que una mayor implicación del CFO en IA provoque por sí misma mejores resultados. Para su análisis, IBM construyó una medida compuesta basada en crecimiento, eficiencia y productividad, agilidad y preparación frente al riesgo, y utilizó análisis comparativos y modelos predictivos para estudiar qué capacidades estaban relacionadas con un desempeño superior.

La fotografía que deja el estudio para España es así menos una cuestión de adopción tecnológica que de capacidad de ejecución. Finanzas gana peso en estrategia de IA, gobernanza y asignación de capital, pero la autonomía de los sistemas y su integración diaria siguen siendo reducidas.

Para los CFO, el siguiente tramo de la transformación pasa por convertir esa nueva autoridad en procesos capaces de medir valor, mover recursos y establecer límites operativos a la misma velocidad a la que la IA entra en la empresa.

Ver Comentarios (0)

Leave a Reply

Utilizamos cookies para facilitar la relación de los visitantes con nuestro contenido y para permitir elaborar estadísticas sobre las visitantes que recibimos. No se utilizan cookies con fines publicitarios ni se almacena información de tipo personal. Puede gestionar las cookies desde aquí.   
Privacidad