Wayra, Pfizer y la Fundación Pfizer han abierto un reto tecnológico para reducir las tareas administrativas de las consultas externas hospitalarias, un problema operativo que resta tiempo a la actividad clínica. La principal novedad reside en la participación del Hospital Universitario de La Princesa, que ha contribuido a definir el desafío y podría probar la propuesta ganadora en un entorno asistencial real.
El programa Innomakers4Health reunirá a 100 participantes para desarrollar soluciones que mejoren los procesos asociados a estas consultas. El planteamiento no limita el trabajo a una tecnología determinada: los equipos deberán identificar dónde se concentra la carga administrativa y diseñar herramientas aplicables al funcionamiento cotidiano de un hospital, teniendo en cuenta la experiencia de profesionales y pacientes.
Esta orientación acerca el ejercicio de innovación abierta a una necesidad identificada desde la práctica asistencial. Frente a los retos formulados de manera genérica, la intervención del hospital permite que los participantes trabajen sobre procesos concretos y reciban indicaciones de quienes conocen sus condicionantes. El alcance efectivo de las propuestas dependerá después de su viabilidad, su integración en el entorno sanitario y su capacidad para avanzar más allá del prototipo.
Un problema definido con profesionales del hospital
El Hospital Universitario de La Princesa aportará mentores y expertos durante las dos jornadas de trabajo. Su función será orientar a los equipos desde una perspectiva próxima al día a día de las consultas externas, donde la actividad clínica convive con tareas de gestión y coordinación. Esa participación puede ayudar a detectar desde el inicio propuestas difíciles de implantar o que no respondan al problema planteado.
El reto sitúa así el foco en liberar tiempo clínico mediante la reducción de gestiones administrativas y la mejora de procesos. Los organizadores no han detallado qué tareas específicas deberán abordar las soluciones ni han fijado indicadores con los que medir su eventual impacto. Serán los participantes quienes tengan que convertir ese objetivo general en propuestas tecnológicas con un ámbito de aplicación definido.
Para la Fundación Pfizer, incorporar al centro sanitario conecta el desarrollo con una posible aplicación posterior. Su presidente, Sergio Rodríguez, señala que «la colaboración del Hospital Universitario de La Princesa en esta edición permite a los participantes trabajar sobre una necesidad identificada desde la práctica asistencial y acercar sus soluciones a un entorno donde podrían llegar a generar un impacto tangible. Ese es precisamente el objetivo de este programa: convertir las ideas en oportunidades de mejora del sistema sanitario».
La presencia de profesionales asistenciales resulta especialmente relevante en una convocatoria de corta duración. Un hackathon permite acelerar la formación de equipos y producir prototipos, pero no equivale a validar una herramienta para su uso hospitalario. La posible continuidad mediante mentorización y un piloto será, por tanto, la fase que determine si la idea seleccionada puede adaptarse a los procesos y requisitos de un centro sanitario.
Equipos multidisciplinares para combinar tecnología y organización
La convocatoria se dirige a estudiantes y profesionales, con o sin experiencia, procedentes de carreras STEM, ciencias sociales y otros perfiles interesados en el sector sanitario. La organización quiere combinar capacidades tecnológicas, clínicas y organizativas, una mezcla necesaria cuando el problema no consiste únicamente en desarrollar software, sino en entender cómo se distribuyen las tareas y qué cambios puede asumir una consulta.
Solo 100 candidatos serán seleccionados y trabajarán en grupos de cinco. Durante el desarrollo recibirán apoyo de profesionales de Wayra, Pfizer, la Fundación Pfizer y el Hospital Universitario de La Princesa. Este formato dará lugar a un máximo de 20 equipos si todas las plazas se cubren y se mantiene la composición prevista, aunque no se han concretado los criterios de selección ni de evaluación de las propuestas.
El encuentro se celebrará los días 23 y 24 de octubre de 2026 en 42 Madrid Fundación Telefónica. Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 20 de octubre, incluido, lo que deja un intervalo breve entre el cierre de candidaturas y el comienzo del trabajo. La convocatoria plantea dos jornadas intensivas para diseñar la solución, presentar su encaje y competir por el acceso a una fase posterior de desarrollo.
El papel de Wayra introduce una perspectiva vinculada a la ejecución y al recorrido empresarial de los proyectos, mientras que Pfizer y su fundación aportan el enfoque sanitario del programa. La participación del hospital completa esa estructura con conocimiento asistencial. La combinación pretende evitar que las ideas se valoren únicamente por su componente técnico, aunque será la fase de acompañamiento la que permita comprobar su encaje operativo.
Seis meses para desarrollar la propuesta ganadora
El equipo ganador recibirá 3.000 euros y podrá acceder a InnomakersLAB, el hub de Pfizer junto con Wayra. Allí tendrá acceso a un programa de mentorización de seis meses para comenzar a desarrollar la propuesta creada durante el hackathon. Ese acompañamiento amplía el horizonte del proyecto, ya que permite revisar el prototipo, concretar su aplicación y preparar una eventual prueba.
Tras el proceso de aceleración, la solución podría optar a un piloto en el Hospital Universitario de La Princesa. La prueba no está garantizada, pero constituye el elemento con mayor relevancia práctica de la convocatoria: abriría la posibilidad de observar el funcionamiento de la herramienta en el entorno para el que fue concebida y detectar necesidades de adaptación antes de plantear una implantación más amplia.
La Fundación Pfizer también permitirá al equipo vencedor participar en el proceso de selección para una estancia de dos semanas en el programa Richi LifeSciences de Boston. Se trata de una opción adicional y su concesión dependerá de ese proceso de selección, por lo que no forma parte automática del premio obtenido en el hackathon.
Para los equipos, el resultado operativo no terminará con la presentación de octubre. La propuesta elegida deberá pasar de una idea desarrollada en dos jornadas a una solución capaz de encajar en los flujos de una consulta externa. Los seis meses de mentorización y la eventual prueba en La Princesa serán los pasos que permitan determinar si puede reducir tareas administrativas y devolver tiempo efectivo a la actividad clínica.
