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HP OmniBook X Flip 14: un convertible que encuentra su sitio en el trabajo en movilidad

HP OmniBook X Flip 14: un convertible que encuentra su sitio en el trabajo en movilidad

  • El HP OmniBook X Flip 14 ha acompañado durante dos meses una agenda de 11 eventos, 9 ciudades y 6 países. Analizamos cómo responde como herramienta profesional en movilidad, desde la pantalla y el teclado hasta el rendimiento, la autonomía y el formato convertible.
HP OmniBook X Flip 14

Durante los últimos dos meses, el HP OmniBook X Flip 14 me ha acompañado en buena parte de una agenda que ha pasado por 11 eventos tecnológicos, 9 ciudades y 6 paísesy a alguna escapada a la playa. Ha viajado en aviones y trenes, ha pasado por hoteles, salas de prensa, auditorios y reuniones, y ha sido una de mis principales herramientas para escribir, consultar documentación, preparar entrevistas, gestionar información y mantener en marcha el trabajo entre un evento y el siguiente.

Es precisamente ese contexto el que me interesa para esta review, la primera de las tres que forman parte del especial «Compañeros electrónicos de viaje». No pretendo determinar si el OmniBook X Flip 14 es el portátil más rápido de su categoría a partir de una sucesión de benchmarks. Hay pruebas mucho más adecuadas para eso. Lo que quiero saber es si un equipo como este funciona cuando deja de estar sobre una mesa y tiene que acompañar de verdad a un profesional que trabaja en movimiento.

La pregunta resulta especialmente interesante porque hace unos meses ya analicé su hermano mayor, el HP OmniBook X Flip 16. Entonces concluí que el formato convertible tenía sentido, pero que las 16 pulgadas imponían ciertas limitaciones: ofrecían una excelente superficie de trabajo, aunque convertían el modo tablet en algo más circunstancial que cotidiano.

Con 14 pulgadas, 1,4 kilos de peso y un grosor de alrededor de 1,4 centímetros, la ecuación cambia bastante.

El OmniBook X Flip 14 sigue sin ser una tablet que uno quiera sostener durante horas, pero el formato convertible empieza a encontrar aquí un equilibrio mucho más convincente entre pantalla, productividad y movilidad. Y para alguien que pasa buena parte del tiempo trabajando fuera del despacho, ese equilibrio importa bastante más que algunas décimas en una prueba sintética.

HP OmniBook X Flip 14
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El tamaño importa, especialmente cuando todo tiene que caber en una mochila

Hay portátiles que parecen ligeros hasta que se encadenan varios aeropuertos con ellos dentro de una mochila. En ese contexto, cada centímetro y cada gramo terminan teniendo más importancia de la que sugieren las especificaciones.

El OmniBook X Flip 14 mide 31,3 x 21,85 centímetros y pesa aproximadamente 1,4 kilos. No es el portátil de 14 pulgadas más ligero del mercado, y existen ultraportátiles tradicionales que bajan claramente de esa cifra, pero hay que tener en cuenta que aquí hablamos de un equipo construido alrededor de una pantalla táctil y unas bisagras capaces de girar 360 grados.

El chasis de aluminio transmite una buena sensación de solidez y el acabado en azul atmosférico aporta algo de personalidad sin caer en un diseño demasiado llamativo. Es un portátil que puede estar perfectamente sobre la mesa de una reunión profesional y que, al mismo tiempo, se diferencia del habitual catálogo de equipos grises o negros.

Más importante que el aspecto es la sensación que transmite al moverlo constantemente. Las bisagras tienen que soportar no solo la apertura y cierre convencional, sino el paso repetido entre los diferentes modos de uso. Ese es uno de los elementos que conviene observar en cualquier convertible porque, cuando existe holgura o falta de rigidez, la experiencia se deteriora rápidamente.

En este caso, el conjunto se percibe suficientemente sólido y el formato de 14 pulgadas ayuda a que la transformación resulte más natural que en el modelo de 16 pulgadas que probé anteriormente.

La diferencia parece pequeña sobre el papel, pero no lo es cuando se utiliza el dispositivo.

HP OmniBook X Flip 14
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El convertible empieza a tener más sentido en 14 pulgadas

HP plantea cuatro formas principales de utilizar el OmniBook X Flip 14: como portátil convencional, como tablet, en formato tienda y como soporte para presentación o consumo de contenidos.

La mayor parte del tiempo seguirá funcionando como un portátil. Eso no cambia. Para escribir un artículo, preparar documentación o trabajar durante un desplazamiento, teclado y trackpad siguen siendo la forma más eficiente de interactuar con Windows.

Pero los otros modos dejan de parecer simplemente una característica añadida.

En un avión o un tren, por ejemplo, plegar el teclado permite reducir el espacio que ocupa el dispositivo para consumir contenido. En una reunión, el modo presentación facilita mostrar una pantalla sin colocar el teclado entre el interlocutor y el contenido. Y durante una espera o una consulta rápida de documentación, la pantalla táctil permite interactuar con el equipo de una forma diferente.

No todas esas posibilidades tienen el mismo valor para todos los usuarios. Esa es una de las cuestiones que rodean desde hace años a los convertibles: si realmente necesitamos que nuestro portátil se transforme en tablet.

Después de utilizar los modelos de 16 y 14 pulgadas, creo que el tamaño modifica bastante la respuesta. En 16 pulgadas, el modo tablet era una posibilidad técnica que utilizaba de forma muy puntual. En 14 pulgadas resulta más razonable.

Sigue pesando 1,4 kilos, así que no sustituye a un iPad o una tablet Android para leer durante horas sujetándolo con una mano. Tampoco Windows 11 ofrece siempre una experiencia táctil tan natural como un sistema operativo diseñado desde el principio alrededor de los dedos.

Pero ese no es necesariamente el objetivo. Lo interesante es disponer de flexibilidad cuando el espacio, la posición o el contexto de trabajo cambian. Y durante un viaje esas situaciones son bastante habituales.

HP OmniBook X Flip 14
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La pantalla OLED vuelve a estar entre los argumentos principales

En el OmniBook X Flip 16, la pantalla era uno de los apartados que más claramente definían el dispositivo. En el modelo de 14 pulgadas vuelve a ocurrir algo parecido, aunque HP ofrece distintas configuraciones y conviene comprobar exactamente qué panel incorpora cada versión.

La configuración que sirve como referencia para esta review monta un panel OLED táctil de 14 pulgadas con resolución 1920 x 1200, formato 16:10, cobertura del 95 % del espacio DCI-P3, un tiempo de respuesta anunciado de 0,2 milisegundos y protección Corning Gorilla Glass 3. Existen también configuraciones de mayor resolución dentro de la familia.

El formato 16:10 me parece especialmente adecuado para un equipo orientado a productividad. Es una diferencia que puede pasar desapercibida al leer una ficha técnica, pero tener algo más de espacio vertical resulta útil cuando se trabaja con documentos, páginas web, gestores de contenido o herramientas en las que buena parte de la información se distribuye de arriba abajo.

OLED aporta además lo que ya conocemos de esta tecnología: negros profundos, buen contraste y una representación del color que hace especialmente agradable tanto el trabajo visual como el consumo de contenido.

HP OmniBook X Flip 14
HP OmniBook X Flip 14

Esto último tiene más importancia en un portátil de viaje de la que puede parecer. El mismo dispositivo que durante el día sirve para escribir un artículo puede terminar por la noche reproduciendo una película en un hotel. Forma parte precisamente de la filosofía de este especial: las herramientas que llevamos durante semanas no tienen una única función.

Hay, sin embargo, un compromiso.

La pantalla es brillante y la configuración 2K especificada por HP alcanza 300 nits. En interiores no plantea un problema importante, pero cerca de una ventana o en exteriores la combinación de brillo y reflejos puede resultar menos cómoda. Otras configuraciones de esta familia ofrecen paneles diferentes, por lo que merece la pena prestar atención a este apartado en el momento de elegir el equipo.

En un portátil destinado a moverse constantemente, una pantalla excelente en una sala oscura no resuelve todos los escenarios. La visibilidad bajo iluminación intensa también forma parte de la experiencia.

Un teclado que importa más que muchos benchmarks

HP OmniBook X Flip 14
HP OmniBook X Flip 14

Es fácil dedicar páginas enteras de una review al procesador y apenas unos párrafos al teclado. Para alguien que utiliza el portátil fundamentalmente para escribir, la jerarquía debería ser casi la contraria.

Después de varias horas redactando, el rendimiento de un procesador moderno rara vez determina si termino el día más cansado. Un teclado incómodo sí puede hacerlo.

HP ha optado en esta familia por un diseño con teclas grandes y muy poca separación entre ellas y esta es la distribución que más me gusta y me resulta más cómoda. Visualmente resulta limpio y permite aprovechar prácticamente todo el ancho disponible, pero también exige un pequeño periodo de adaptación frente al clásico teclado de tipo isla.

HP OmniBook X Flip 14
HP OmniBook X Flip 14

Es un planteamiento que ha generado opiniones bastante diferentes en otras pruebas del dispositivo. Hay usuarios que agradecen el tamaño de las teclas y otros que encuentran más fácil pulsar accidentalmente dos a la vez. Es uno de esos apartados en los que una valoración universal resulta poco útil.

Lo relevante para el tipo de uso que estoy planteando es que se trata de un teclado de tamaño completo, retroiluminado y pensado para poder seguir trabajando con poca iluminación, algo habitual en vuelos, salas de conferencias o habitaciones de hotel.

Y ahí aparece una cuestión importante: un portátil de movilidad profesional necesita resultar cómodo no durante diez minutos de prueba, sino después de varias páginas de texto.

El trackpad tiene dimensiones suficientes para un equipo de este tamaño y responde correctamente a gestos y navegación. No es uno de esos componentes diseñados para protagonizar la presentación del producto, pero tampoco debería serlo. En una herramienta de trabajo, que un elemento no reclame atención puede ser una virtud.

Rendimiento: potencia suficiente sin convertirlo en una estación de trabajo

La configuración de referencia incorpora un Intel Core Ultra 7 356H, con 16 núcleos y 16 hilos, acompañado de 32 GB de memoria LPDDR5X a 8533 MT/s y un SSD PCIe Gen4 NVMe de 1 TB.

Es una combinación que sitúa al OmniBook X Flip 14 claramente por encima de las necesidades de la ofimática básica.

En un flujo de trabajo profesional como el mío, eso significa poder mantener numerosas pestañas abiertas, trabajar simultáneamente con gestores de contenido, correo, herramientas de comunicación, documentos, edición de imágenes y diferentes servicios web sin que el equipo empiece a convertirse en el cuello de botella.

Los 32 GB de memoria son especialmente relevantes en ese escenario. La diferencia frente a configuraciones más ajustadas no siempre aparece al abrir una aplicación, pero sí cuando el escritorio empieza a acumular tareas, navegadores y servicios que llevan horas funcionando.

El SSD de 1 TB aporta además una capacidad razonable para no depender continuamente de almacenamiento externo o de la nube, algo útil cuando se trabaja con fotografías, vídeos, grabaciones de entrevistas y documentación acumulada durante varios eventos.

No hay una GPU dedicada, y eso marca los límites del equipo.

El OmniBook X Flip 14 puede asumir edición de imagen, trabajo multimedia y cargas creativas moderadas, pero no pretende sustituir a una estación de trabajo para renderizado 3D, edición de vídeo muy pesada o aplicaciones profesionales que dependan intensamente de aceleración gráfica.

No creo que sea un defecto. Es una cuestión de posicionamiento.

El desafío de un portátil de este tipo consiste precisamente en ofrecer suficiente rendimiento sin penalizar demasiado peso, temperatura, ruido o autonomía. Para un profesional que viaja, la potencia que no se utiliza también tiene un coste.

HP OmniBook X Flip 14
HP OmniBook X Flip 14

La IA ya está en el hardware. La utilidad depende todavía del software

La inteligencia artificial ocupa una parte considerable del discurso actual alrededor del PC, y el OmniBook X Flip 14 no es una excepción.

El Core Ultra 7 356H incorpora una NPU Intel AI Boost capaz de alcanzar 50 TOPS, un salto importante respecto a generaciones anteriores y una cifra que permite desplazar determinadas cargas de IA desde CPU y GPU hacia un bloque específicamente diseñado para ese tipo de operaciones.

La idea tiene sentido.

Funciones de cámara, reducción de ruido, transcripción, subtitulado, efectos de videollamada, generación de contenido y determinadas tareas ejecutadas localmente pueden beneficiarse de una NPU porque necesitan menos energía y no ocupan recursos que pueden utilizar otras aplicaciones.

Para un profesional en movilidad aparecen además dos ventajas potencialmente más interesantes que el espectáculo de generar una imagen mediante IA.

La primera es la privacidad. Cuantas más operaciones puedan ejecutarse en el dispositivo, menos necesidad existe de enviar constantemente información a servicios externos.

La segunda es la disponibilidad. Un modelo o una función que puede ejecutarse localmente no depende de que la conexión de un aeropuerto, un hotel o una sala de prensa funcione correctamente.

El hardware empieza, por tanto, a estar preparado.

La pregunta sigue siendo hasta qué punto el software convierte hoy esa capacidad en una razón decisiva de compra.

Mi conclusión con el OmniBook X Flip 16 era que la industria del PC estaba construyendo hardware para un ecosistema de aplicaciones con IA que todavía estaba terminando de aparecer. Esa valoración sigue teniendo sentido, aunque la distancia se ha reducido. Windows y cada vez más aplicaciones están incorporando funciones capaces de utilizar aceleración local, pero buena parte de las herramientas de IA más importantes que utilizamos diariamente continúan apoyándose fundamentalmente en la nube.

HP también incorpora su propio ecosistema de aplicaciones y HP AI Companion, además del acceso a Copilot desde Windows. Son capas que amplían las posibilidades del equipo, aunque todavía cuesta encontrar una función propia de IA que, por sí sola, justifique elegir este portátil frente a otro con una arquitectura equivalente.

Eso no convierte la NPU en irrelevante. Al contrario: probablemente sea una de las partes del hardware que más importancia gane durante la vida útil del dispositivo.

Simplemente conviene separar capacidad de utilidad inmediata.

Conectividad: menos adaptadores es una ventaja que se aprecia viajando

Hay una tendencia en algunos ultraportátiles a reducir el número de conexiones hasta convertir el adaptador USB-C en un accesorio prácticamente obligatorio.

El OmniBook X Flip 14 toma una dirección bastante más práctica.

Dispone de dos USB Type-A de 10 Gbps, dos Thunderbolt 4 mediante USB-C de hasta 40 Gbps, HDMI 2.1 y conexión combinada de auriculares y micrófono. Los USB-C permiten además alimentación y salida DisplayPort 2.1.

Para un profesional que se desplaza entre eventos, hoteles, oficinas y salas de reuniones, esta variedad tiene valor.

No todas las pantallas de una sala aceptan el mismo conector. No todos los dispositivos externos utilizan USB-C. Y depender de un pequeño adaptador que puede quedarse en otra mochila no es precisamente la mejor forma de empezar una presentación.

También incorpora Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0, tecnologías que ofrecen margen suficiente para los próximos años aunque, naturalmente, las mejoras reales dependen de que la infraestructura a la que nos conectamos también las soporte.

La ausencia que algunos usuarios pueden echar de menos es un lector de tarjetas SD o microSD, especialmente quienes trabajan habitualmente con cámaras. Para ese perfil seguirá siendo necesario recurrir a un adaptador externo.

En mi caso, valoro bastante más disponer de USB-A, USB-C y HDMI en el propio equipo que presumir de unos milímetros menos de grosor.

Cámara y videollamadas: el portátil también se ha convertido en sala de reuniones

Trabajar viajando significa que una habitación de hotel, una sala reservada durante un evento o incluso un rincón relativamente tranquilo pueden terminar convertidos temporalmente en una oficina.

Por eso la webcam ha dejado de ser un componente secundario.

El OmniBook X Flip 14 incorpora una cámara infrarroja de 5 megapíxeles con HDR automático, reducción temporal de ruido y una matriz de dos micrófonos digitales. También dispone de reconocimiento facial mediante Windows Hello y un obturador físico para bloquear la cámara.

Son características menos llamativas que una pantalla OLED o un nuevo procesador, pero mucho más fáciles de apreciar cuando se suceden las videollamadas.

HP complementa el conjunto con tecnología de Poly Studio y distintas funciones de procesamiento de imagen y sonido. Es precisamente uno de los terrenos donde la aceleración mediante IA empieza a tener una aplicación bastante concreta: mejorar encuadre, fondo, audio o imagen sin cargar innecesariamente el procesador principal.

El obturador físico también me parece una buena decisión. No requiere confiar en un indicador de software ni en una configuración. Cuando está cerrado, la cámara está físicamente bloqueada. La solución es sencilla y precisamente por eso funciona.

Autonomía: probablemente el apartado que más importa cuando el despacho está lejos

Pocas especificaciones adquieren tanta importancia viajando como la autonomía.

Un procesador un 10 % más rápido rara vez cambia una jornada. Tener que buscar un enchufe en mitad de ella sí puede hacerlo.

La configuración de referencia utiliza una batería de 59 Wh, aunque HP contempla también baterías de 70 Wh en determinadas versiones de la familia. La cifra de 59 Wh no es especialmente elevada para los estándares actuales y obliga a entender la autonomía como el resultado de varios factores: procesador, tipo de pantalla, brillo, conectividad, carga de trabajo y gestión energética.

Por eso tampoco me parece demasiado útil trasladar directamente las horas obtenidas por otros análisis. Las configuraciones del OmniBook X Flip 14 varían bastante entre procesadores Intel y AMD, diferentes paneles y capacidades de batería, y los resultados publicados también reflejan esa diversidad.

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Para un usuario profesional, la pregunta útil no es cuántas horas reproduce un vídeo en condiciones controladas, sino qué margen ofrece cuando se mezclan navegador, correo, documentos, videollamadas, Wi-Fi, brillo relativamente alto y periodos de trabajo intenso.

Aquí la carga rápida adquiere especial importancia. HP anuncia la posibilidad de recuperar aproximadamente el 50 % de la batería en unos 45 minutos con el equipo apagado. En movilidad, poder aprovechar una escala, una comida o un rato entre reuniones para recuperar una parte sustancial de la batería puede ser casi tan importante como la capacidad total.

No situaría la autonomía como el argumento definitivo de este OmniBook. Existen ultraportátiles, especialmente algunos diseños centrados exclusivamente en eficiencia, capaces de ofrecer más horas lejos del enchufe.

Pero tampoco analizaría este apartado aisladamente. Aquí hay una pantalla OLED táctil, un procesador de alto rendimiento, conectividad abundante y un diseño convertible dentro de un equipo de 1,4 kilos. La autonomía forma parte de ese compromiso general entre capacidades y movilidad.

Sonido y entretenimiento: porque no todo el viaje consiste en trabajar

Los dos altavoces incorporan DTS Ultra y mejoras de audio de HP y Poly Studio. Para videollamadas, vídeos y consumo ocasional cumplen con lo que cabe esperar de un equipo de estas dimensiones, aunque un sistema de dos altavoces tampoco busca competir con configuraciones multimedia más ambiciosas.

Pero hay un aspecto del formato convertible que merece mencionarse.

Al plegar el equipo en modo soporte o tienda, la pantalla queda orientada hacia el usuario sin que el teclado ocupe espacio delante. Para ver una película en un avión, un tren o una habitación de hotel es probablemente uno de los modos en los que el concepto 2 en 1 resulta más fácil de justificar.

Puede parecer una consideración menor dentro de una herramienta profesional, pero forma parte del uso real.

Durante dos meses de viajes no todo consiste en redactar artículos o preparar entrevistas. También hay vuelos de varias horas, esperas, noches de hotel y momentos en los que simplemente apetece cerrar el trabajo y ver una película.

Un buen compañero electrónico de viaje también tiene que servir cuando termina la jornada.

El OmniBook X Flip 14 frente al X Flip 16: aquí el concepto resulta más coherente

Después de utilizar ambos tamaños, creo que esta es probablemente la cuestión más interesante.

El OmniBook X Flip 16 ofrecía una magnífica superficie de trabajo, una pantalla especialmente atractiva y todas las posibilidades de un convertible. Pero las propias dimensiones limitaban parte de esa versatilidad. Un portátil de 16 pulgadas convertido en tablet sigue siendo un dispositivo grande.

El X Flip 14 sacrifica espacio de pantalla, como es lógico, pero gana algo que para mí resulta más importante en este formato: coherencia.

Es suficientemente grande para trabajar varias horas con comodidad y suficientemente compacto para que moverlo constantemente no resulte una penalización excesiva. El modo tablet sigue siendo circunstancial, pero los modos presentación, tienda y consumo multimedia se integran mejor en el día a día.

Y también ocupa menos espacio cuando el lugar de trabajo es una pequeña mesa de avión, una cafetería o cualquier superficie improvisada.

No recomendaría automáticamente uno frente al otro. Depende de las prioridades.

Quien trabaja habitualmente con varias ventanas, edición visual o necesita la máxima superficie posible probablemente seguirá agradeciendo las 16 pulgadas. Quien prioriza desplazamientos, mochila y versatilidad encontrará en las 14 pulgadas una propuesta bastante más equilibrada.

Qué es realmente este portátil y para quién tiene sentido

HP OmniBook X Flip 14
HP OmniBook X Flip 14

Después de dos meses integrándolo en una agenda de viajes, el HP OmniBook X Flip 14 me parece más interesante por la suma de sus decisiones que por una única característica espectacular.

No es el portátil más ligero del mercado. No es una estación de trabajo. Tampoco pretende que el formato tablet sustituya a un dispositivo dedicado.

Su propuesta consiste en reunir un buen nivel de rendimiento, 32 GB de memoria en esta configuración, pantalla OLED táctil, conectividad amplia, cámara de 5 megapíxeles, aceleración local de IA y un formato convertible dentro de un equipo que sigue siendo razonablemente fácil de transportar.

Tiene especialmente sentido para consultores, analistas, profesionales comerciales, directivos, creadores de contenido y, en general, usuarios cuyo puesto de trabajo cambia continuamente de lugar.

También para quienes realizan presentaciones con frecuencia o valoran disponer de una pantalla táctil sin renunciar a un ordenador Windows convencional.

Hay compromisos. El peso no compite con los ultraportátiles más extremos, la pantalla brillante puede sufrir en determinadas condiciones de iluminación, el teclado requiere cierta adaptación y la batería de 59 Wh no convierte automáticamente al equipo en una referencia de autonomía.

Pero ninguno de esos elementos invalida el conjunto.

De hecho, después del X Flip 16, este modelo ayuda a entender mejor qué pretende HP con la familia.

Un compañero de viaje más que un escaparate tecnológico

Hay productos tecnológicos que intentan impresionar durante los primeros minutos. Otros empiezan a tener sentido cuando se utilizan durante semanas.

Para este especial me interesan mucho más los segundos.

En una agenda de 11 eventos, 9 ciudades y 6 países, el portátil termina convirtiéndose en algo bastante menos glamuroso que un objeto tecnológico: es la herramienta que abres cuando tienes treinta minutos antes del siguiente encuentro, cuando necesitas terminar un texto en un hotel, cuando hay que revisar una presentación en el aeropuerto o cuando todavía quedan correos pendientes al final del día.

Ahí dejan de importar muchas de las promesas comerciales y empiezan a pesar otros factores: cuánto ocupa, cuánto pesa, cómo se escribe en él, qué conexiones ofrece, cuánto tarda en estar preparado, cómo responde cuando se acumulan aplicaciones y cuánto obliga a pensar en la batería.

El HP OmniBook X Flip 14 sale razonablemente bien parado de ese cambio de perspectiva.

Su principal virtud no es transformarse en tablet ni incorporar una NPU de 50 TOPS. Tampoco la pantalla OLED por sí sola. Es la capacidad de combinar todos esos elementos en un formato suficientemente compacto como para acompañar una rutina profesional móvil sin obligar a renunciar a demasiadas cosas.

Quizá esa sea también la principal diferencia frente al OmniBook X Flip 16. En el modelo grande, la versatilidad era una característica añadida a un buen portátil. En este, el tamaño hace que esa versatilidad forme parte de la propuesta de manera más natural.

No sustituye a una tablet cuando lo único que quiero es consumir contenido, ni a una estación de trabajo cuando necesito máxima potencia. Pero entre esos extremos existe un espacio bastante amplio en el que trabaja la mayoría de profesionales.

Y es precisamente ahí donde el OmniBook X Flip 14 encuentra su lugar: como un portátil suficientemente potente para ser la herramienta principal de trabajo y suficientemente flexible para adaptarse a los distintos escenarios que aparecen cuando ese trabajo empieza a moverse de una ciudad a otra.

En mi caso, esa prueba ha durado bastante más que una batería de benchmarks. Ha sido un recorrido por aeropuertos, hoteles, reuniones y algunos de los principales encuentros tecnológicos de estos meses. Un contexto bastante apropiado para descubrir si un portátil pensado para la movilidad realmente está cómodo lejos del despacho.

El primero de mis tres «compañeros electrónicos de viaje» ha demostrado que sí.

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