Amazon Web Services (AWS) sostiene que sus proyectos hídricos ya reponen en Aragón más agua de la que consumen directamente sus centros de datos y ampliará esta estrategia mediante la modernización de una parte del Canal Imperial de Aragón . La nueva actuación aplicará sensores, imágenes por satélite, modelos predictivos y un gemelo digital a la gestión del regadío, con un ahorro previsto superior a 10.000 millones de litros anuales cuando esté completada en 2030.
El proyecto vincula la presencia de infraestructura cloud en la región con inversiones destinadas a reducir el consumo de agua fuera de los propios centros de datos. El regadío agrícola se convierte así en la principal vía elegida por AWS para generar un beneficio hídrico territorial que la compañía contabiliza frente al uso directo de sus instalaciones.
Según sus cálculos, las iniciativas que ya están operativas aportan actualmente más de 1.000 millones de litros de agua al año al sistema local. Esa cifra equivale aproximadamente a 15 litros repuestos mediante estos proyectos por cada litro utilizado directamente en los centros de datos de AWS en Aragón. El balance declarado refleja, por tanto, ahorros y reutilización de agua en distintos puntos de la cuenca, además del consumo de sus instalaciones tecnológicas.
Paul Meaney, director de Operaciones de Centros de Datos de AWS en Europa, Oriente Medio y África, valora así el resultado alcanzado: «Estoy muy orgulloso de poder decir que en Aragón ya devolvemos más agua de la que utilizamos en nuestros centros de datos locales. Detrás de este hito hay un equipo extraordinario que trabaja e innova cada día para hacer nuestras instalaciones más eficientes».
Del canal abierto a una red de riego monitorizada
La nueva iniciativa se desarrollará con la Comunidad General de Usuarios del Canal Imperial de Aragón y contará con el apoyo técnico de Agrow Analytics. AWS destinará 3,73 millones de euros a una intervención que ya ha comenzado y que avanzará por fases hasta 2030. La previsión es que los primeros trabajos generen beneficios de varios miles de millones de litros anuales antes de que se complete todo el despliegue.
Una de las actuaciones principales será sustituir 25 kilómetros de acequias a cielo abierto por tuberías cerradas. El cambio pretende reducir las pérdidas asociadas a fugas y evaporación durante el transporte del agua, dos problemas ligados a una red histórica que continúa siendo esencial para la actividad agrícola del corredor del Ebro.
La infraestructura física se complementará con sensores instalados en el terreno para medir la humedad del suelo e imágenes por satélite que ayuden a determinar las necesidades de los cultivos. Sobre esos datos se desplegará tecnología predictiva orientada a calcular los momentos y las cantidades de riego más adecuados, de forma que las decisiones de distribución respondan al estado de cada explotación y no dependan únicamente de calendarios preestablecidos.
El sistema incorporará además un gemelo digital, una réplica virtual de la red hídrica que permitirá a sus gestores supervisar su funcionamiento desde una pantalla. La combinación de información procedente del terreno, observación por satélite y modelos de predicción busca ofrecer una visión integrada del canal y anticipar ajustes en el reparto de agua.
La dimensión tecnológica irá acompañada de formación práctica para 21 comunidades de regantes. Cerca de 10.000 agricultores que gestionan 24.000 hectáreas podrán acceder a talleres y herramientas relacionadas con el nuevo sistema. Esa superficie representa el 89% de toda el área regada por el Canal Imperial, por lo que la adopción por parte de los usuarios será determinante para trasladar las capacidades digitales al funcionamiento cotidiano de las explotaciones.
El regadío concentra los mayores ahorros
El nuevo despliegue amplía una cartera de proyectos de AWS en Aragón que se encuentra en distintas fases de ejecución. Entre los que ya producen ahorros figura un programa de riego de precisión desarrollado también con Agrow Analytics y agricultores de la cuenca del Ebro. La iniciativa cubre más de 570 hectáreas de olivos, almendros, maíz y trigo y, según la compañía, ahorra más de 244 millones de litros al año, un 22% por encima de la previsión inicial.
La otra actuación que sustenta la mayor parte del beneficio hídrico contabilizado actualmente se encuentra en Pina de Ebro. Allí, una tubería de dos kilómetros recoge el agua sobrante del riego y la conduce hasta un bosque municipal de chopos de 70 hectáreas. El sistema, impulsado por Mediodes y la comunidad de regantes local, aporta más de 770 millones de litros anuales de agua reutilizada.
El bosque funciona además como filtro natural: los chopos absorben parte de los nutrientes excedentes antes de que el agua alcance el río Ebro. La intervención combina así la reutilización de un caudal que anteriormente no se aprovechaba con una menor necesidad de extraer agua nueva del río.
Otros proyectos actúan sobre redes urbanas, conducciones antiguas y episodios extremos. En Villanueva de Gállego, AWS trabaja con el ayuntamiento y FidoTech para localizar fugas mediante dispositivos de escucha conectados y software de análisis. El examen de 45 kilómetros de tuberías y contadores permitió detectar 20 fugas, cuya reparación generó un ahorro acumulado de 33 millones de litros en dos años.
En Huesca han comenzado las obras para restaurar cerca de 5,4 kilómetros de la conducción de San Julián de Banzo, construida en el siglo XIX para llevar agua desde el manantial de Fuenmayor hasta los depósitos de Loporzano. La sustitución de tuberías deterioradas pretende evitar más de 473 millones de litros anuales en pérdidas por fugas y obstrucciones una vez que el sistema vuelva a estar operativo.
Más de 21 millones destinados a proyectos hídricos
La cartera incluye también un programa de resiliencia frente a inundaciones en Zaragoza surgido tras las lluvias extraordinarias de julio de 2023. Los primeros sistemas de protección ya funcionan en los barrios, mientras continúa la construcción de cinco estructuras de almacenamiento y control de caudal en zonas como Parque Venecia, Barranco de la Muerte y Ronda Hispanidad. Cuando estén terminadas, podrán retener cerca de 300 millones de litros de lluvia durante una sola tormenta mediante sensores de nivel, alertas tempranas y una plataforma de datos conectada.
AWS cifra en más de 21 millones de euros su inversión total en proyectos hídricos en Aragón. Su previsión es que el beneficio conjunto para la comunidad supere los 2.000 millones de litros anuales a finales de 2026, antes de incorporar por completo el ahorro proyectado para el Canal Imperial.
Para las comunidades de regantes, el despliegue trasladará herramientas habituales en la gestión digital de infraestructuras a una red agrícola con más de dos siglos de historia. La sustitución de acequias reducirá pérdidas físicas, mientras que la monitorización y el gemelo digital permitirán ajustar el reparto a datos sobre el terreno. El resultado operativo dependerá de completar las obras y de integrar esas herramientas en las decisiones diarias de miles de agricultores.
