Vodafone España y Dell Technologies han acordado ampliar durante cinco años la capacidad de los centros de datos de la operadora mediante infraestructura de pago por uso, que Dell gestionará y mantendrá en España. La alianza, presentada a comienzos de julio de 2026, vincula el crecimiento de la capacidad tecnológica a la demanda efectiva de los clientes, en un momento de expansión de las cargas de inteligencia artificial, cloud y edge.
La operación permitirá a Vodafone evitar que toda la inversión necesaria para esa ampliación se concentre al inicio. La capacidad se contratará a través de Dell APEX Infrastructure, con un esquema de consumo flexible que ajusta el gasto a los recursos utilizados. Dell, además de suministrar la tecnología, asumirá el ciclo de vida de la nueva infraestructura.
El movimiento lleva a los centros de datos un modelo ya extendido en el software y los servicios cloud: sustituir parte de la compra anticipada de recursos por facturación recurrente. Dell presenta APEX como una cartera de infraestructura bajo suscripción y pago por uso, con opciones para entornos empresariales, centros de datos y nube híbrida.
Capacidad adaptable sin inmovilizar toda la inversión
La ampliación se concentrará principalmente en la capacidad de almacenamiento de Vodafone. La operadora podrá incorporar recursos de computación, almacenamiento y cloud a medida que crezcan las necesidades, manteniendo el control sobre dónde se despliegan y cómo se utilizan. La infraestructura permanecerá alojada en España y estará destinada a prestar servicios a empresas y organismos públicos.
Para Vodafone, la principal consecuencia financiera es la posibilidad de acompasar la incorporación de capacidad con la demanda real, en lugar de dimensionar desde el primer día toda la infraestructura prevista para los próximos cinco años. Ese margen puede resultar relevante ante cargas difíciles de anticipar, como el entrenamiento o la ejecución de modelos de IA, el análisis intensivo de datos y las aplicaciones cloud-native.
El acuerdo no detalla el valor económico, la capacidad de almacenamiento que se instalará, el calendario de las ampliaciones ni los centros concretos que recibirán el equipamiento. Tampoco especifica qué proporción de la infraestructura actual quedará cubierta por el modelo de consumo. La magnitud operativa y financiera del proyecto, por tanto, no puede medirse todavía.
«Este acuerdo supone un hito clave para reforzar la columna vertebral digital de España. Al ampliar la capacidad de nuestros centros de datos mediante un modelo flexible basado en el consumo, garantizamos que las empresas e instituciones públicas españolas dispongan de la infraestructura segura y de alto rendimiento que necesitan para innovar y crecer. Además, refuerza nuestro compromiso de mantener los datos y capacidades críticas dentro de España, al tiempo que aceleramos la adopción de la IA, la nube y los servicios de próxima generación en todo el país.», señaló Carlos Becker, director de marketing y desarrollo de negocio de Vodafone Business, al valorar la combinación de capacidad flexible y alojamiento local.
Dell asume la operación del ciclo de vida
La colaboración va más allá del suministro de equipos. Dell se encargará del mantenimiento del hardware y el software, la monitorización y las actualizaciones de la infraestructura de almacenamiento. Estos trabajos estarán sujetos a acuerdos de nivel de servicio orientados a sostener la disponibilidad y la continuidad operativa.
Este reparto de funciones permite a los equipos de Vodafone concentrarse en la prestación y comercialización de servicios, mientras el fabricante se responsabiliza de conservar actualizada la plataforma subyacente. También reduce la fragmentación entre adquisición, soporte y renovación tecnológica, aunque crea una relación operativa a largo plazo con un único proveedor para la infraestructura incluida en el acuerdo.
Los clientes de Vodafone Business deberían percibir el aumento mediante una mayor disponibilidad de almacenamiento y procesamiento para sus proyectos digitales. El alcance comprende desde entornos de IA hasta aplicaciones cloud-native y cargas ejecutadas en el edge. El alojamiento en España también puede ser un elemento comercial para organizaciones que priorizan la localización de sus sistemas y datos, siempre dentro de los requisitos técnicos y regulatorios aplicables a cada servicio.
«Nuestra colaboración con Vodafone España refleja el compromiso de Dell Technologies con el impulso de la economía digital española. Al proporcionar una infraestructura escalable y energéticamente eficiente, alojada en los centros de datos de Vodafone y gestionada mediante un modelo flexible, permitimos a Vodafone responder rápidamente a la demanda local y ofrecer servicios cloud a sus clientes. Esta plataforma da soporte a diversas cargas de trabajo, incluidas las relacionadas con IA y edge, impulsando la innovación y creando al mismo tiempo una base resiliente para que las organizaciones de toda España puedan aprovechar nuevas oportunidades y lograr un crecimiento sostenible.», explicó Isabel Reis, directora general para Iberia de Dell Technologies.
La eficiencia energética queda pendiente de métricas
Vodafone y Dell prevén que la renovación mejore la eficiencia energética de los centros de datos y contribuya a reducir las emisiones asociadas a su actividad digital. Sin embargo, las compañías no han aportado objetivos cuantificados, una línea de base de consumo ni la metodología con la que medirán esos avances. Tampoco han identificado los equipos que serán reemplazados, por lo que el impacto ambiental no puede compararse aún con la infraestructura existente.
La fórmula elegida introduce, además, una disciplina distinta para planificar capacidad. Vodafone deberá vigilar el consumo real y sus picos para evitar que la flexibilidad derive en costes recurrentes difíciles de prever, mientras Dell tendrá que cumplir los niveles de servicio a medida que aumenten las cargas. Para los clientes empresariales, el resultado dependerá de que esa ampliación se traduzca en capacidad disponible cuando la necesiten, plazos de despliegue más cortos y condiciones económicas competitivas.
Durante los próximos cinco años, la ejecución será tan relevante como el diseño financiero: la ampliación exigirá coordinar demanda comercial, aprovisionamiento, actualizaciones y operación sin interrumpir los servicios existentes. Si ese engranaje funciona, Vodafone podrá incorporar recursos de forma gradual y lanzar servicios de IA, cloud y edge sin sobredimensionar desde el principio sus centros de datos.
