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Los ingresos de Anthropic han entrado en una fase de aceleración que altera la escala de la carrera comercial de la inteligencia artificial. La compañía comunicó a inversores que su ritmo anualizado de ingresos superó los 65.000 millones de dólares al cierre de julio, frente a los 47.000 millones que había alcanzado en mayo y unos 9.000 millones al terminar 2025. Bloomberg adelantó la cifra, posteriormente confirmada por Reuters y CNBC.
La progresión sitúa al desarrollador de Claude ante una posible salida a bolsa con unas métricas poco habituales incluso para una empresa tecnológica de alto crecimiento. Anthropic presentó de forma confidencial la documentación para una OPV en Estados Unidos el 1 de junio, y OpenAI hizo lo mismo días después. Ninguna de las dos ha fijado públicamente un calendario definitivo, aunque las expectativas de inversores apuntan a que Anthropic podría intentar debutar antes.
El dato de julio, sin embargo, necesita una lectura distinta a la de una facturación anual cerrada. Ahí reside buena parte de su relevancia para inversores y clientes empresariales.
Qué significan los 65.000 millones de ingresos de Anthropic
El «run rate» toma el nivel reciente de actividad y lo extrapola a doce meses. Si el ritmo de 65.000 millones se mantuviera estable, equivaldría aproximadamente a 5.420 millones de dólares mensuales. No implica que Anthropic haya ingresado ya 65.000 millones durante 2026 ni que vaya a cerrar el ejercicio exactamente en esa cifra.
La diferencia aparece con claridad al observar el último trimestre completado. Según datos preliminares recogidos por Bloomberg y confirmados por otras informaciones, Anthropic registró más de 11.500 millones de dólares de ingresos trimestrales, frente a 787 millones en el mismo periodo de 2025. Esa cifra supone una media de unos 3.830 millones al mes y, anualizada de manera simple, alrededor de 46.000 millones. El salto posterior hasta un «run rate» de 65.000 millones apunta, por tanto, a una aceleración adicional durante julio.
Esa distinción será especialmente relevante si la compañía llega al mercado bursátil. Los inversores tendrán que valorar ingresos contables, crecimiento recurrente, márgenes y consumo de capital, además de una métrica anualizada que puede cambiar con rapidez cuando el negocio todavía está expandiéndose a tasas de dos y tres dígitos.
TechCrunch recoge, citando al Financial Times, que algunos inversores esperan que Anthropic termine 2026 con un ritmo anualizado de entre 100.000 y 120.000 millones de dólares. Son expectativas, no una previsión de ingresos reconocidos para el ejercicio, y presuponen que la aceleración comercial continuará durante los próximos meses.
Claude Code impulsa los ingresos de Anthropic
El crecimiento tiene una base especialmente visible en software empresarial. Anthropic había superado los 300.000 clientes corporativos ya en septiembre de 2025, frente a menos de 1.000 dos años antes. La compañía construyó buena parte de su expansión alrededor de la API de Claude, sus planes para empresas y, de manera creciente, herramientas capaces de ejecutar trabajo directamente dentro de los procesos de una organización.
Claude Code se ha convertido en una de las piezas más relevantes. En febrero de 2026, Anthropic situaba el «run rate» específico del producto por encima de 2.500 millones de dólares, más del doble que al comenzar el año. Las suscripciones empresariales a la herramienta se habían cuadruplicado desde enero y más de la mitad de sus ingresos procedían ya de uso corporativo. Además, más de 500 clientes gastaban al menos un millón de dólares anualizados con Anthropic, frente a apenas una docena dos años antes.
La programación ofrece una característica económica importante para los proveedores de modelos: el consumo puede crecer mucho después de la primera implantación. Un desarrollador que pasa de consultas ocasionales a delegar pruebas, refactorizaciones, análisis de repositorios o tareas de agentes genera más inferencia y, por tanto, más facturación. Las grandes cuentas también pueden extender el servicio desde equipos técnicos hacia finanzas, análisis de datos, ciberseguridad o trabajo documental.
Anthropic ha tratado de ampliar precisamente ese perímetro. En mayo anunció que KPMG daría acceso a Claude a más de 276.000 profesionales. Meses antes, Cognizant había planteado un despliegue para hasta 350.000 empleados, mientras Accenture acordó llevar Claude Code a decenas de miles de desarrolladores. Son acuerdos de distinta naturaleza y no permiten calcular cuánto aporta cada cliente, aunque muestran la escala de las implantaciones que empiezan a alimentar el negocio.
Anthropic amplía su ventaja frente a OpenAI en run rate
La comparación con OpenAI añade otra capa al dato. Reuters y TechCrunch sitúan el ritmo anualizado reciente de OpenAI alrededor de 40.000 millones de dólares, frente a los 65.000 millones de Anthropic. La diferencia resulta llamativa porque OpenAI conserva una presencia de consumo muy superior a través de ChatGPT, mientras Anthropic ha concentrado una parte mayor de su expansión en desarrolladores y grandes organizaciones.
Las cifras tampoco son perfectamente intercambiables. Bloomberg ha advertido de que ambas compañías pueden calcular el «run rate» de manera distinta. Aspectos como créditos, contratos comprometidos, consumo de API, suscripciones o reconocimiento de ingresos pueden alterar el resultado, algo que cobra importancia cuando decenas de miles de millones de dólares separan una valoración de otra.
Anthropic fue valorada en 965.000 millones de dólares tras captar 65.000 millones en mayo. La ronda más que duplicó la valoración de 380.000 millones alcanzada en febrero y dejó a la empresa, en aquel momento, por encima de la última valoración privada conocida de OpenAI.
Algunos inversores citados por el Financial Times consideran que una OPV podría llevar esa valoración por encima de los dos billones de dólares. Reuters ha informado, además, de que la compañía proyecta entre 190.000 y 200.000 millones de ingresos para 2028 y que banqueros e inversores están utilizando múltiplos sobre ventas futuras para estudiar cuánto podría valer en bolsa.
La velocidad comercial convive con una estructura de costes igualmente excepcional. Entrenar modelos, servir millones de consultas y mantener capacidad suficiente de GPU exige inversiones continuas en computación e infraestructura. Anthropic había proyectado para el segundo trimestre su primer beneficio operativo, sobre una base ajustada, según documentos conocidos por Reuters, pero la evolución de los márgenes seguirá dependiendo del coste de inferencia, los precios cobrados a los clientes y la intensidad de uso de los nuevos agentes.
Para las empresas que compran esta tecnología, el crecimiento de Anthropic indica que la IA generativa está pasando de presupuestos experimentales a partidas operativas mucho mayores. Para los futuros accionistas, el análisis será diferente. Una compañía capaz de multiplicar varias veces su actividad en pocos meses puede justificar expectativas muy superiores a las de una firma de software madura, aunque mantener ese ritmo exige que los grandes despliegues sigan expandiendo consumo sin que el coste computacional absorba la mejora de ingresos. Esa relación entre uso, precio y margen será una de las variables que acompañarán a Anthropic cuando sus cifras privadas tengan que medirse con la disciplina del mercado público.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
