Getronics ha anunciado una solución de botón de pánico para hospitales y centros de salud que automatiza las alertas, el escalado y el registro de incidentes. La propuesta llega cuatro meses después de que el Ministerio de Sanidad publicara el balance de agresiones de 2025, que alcanzó un máximo de 18.563 casos notificados en el Sistema Nacional de Salud, y plantea utilizar los datos acumulados para localizar patrones de riesgo y orientar medidas preventivas.
El informe anual elaborado con datos de las comunidades autónomas situó la tasa en 24,37 agresiones por cada 1.000 profesionales y registró un crecimiento interanual del 8,74%. El aumento aporta urgencia a una herramienta concebida para acortar la respuesta ante una amenaza, aunque su alcance empresarial dependerá de cómo se integre en los protocolos y sistemas de cada organización sanitaria.
La violencia se concentra además en la actividad asistencial ordinaria. El informe oficial atribuye a las agresiones no físicas, como insultos, amenazas o coacciones, el 84,5% de los casos, mientras que Atención Primaria reúne el 51%. Getronics añade que el 96% ocurre durante el horario laboral habitual y sostiene que más de la mitad de los incidentes no llega a denunciarse, un déficit de registro que limita el conocimiento real del problema.

De la alerta aislada a un protocolo automatizado
La solución permite que el profesional active discretamente una alerta y que el sistema identifique de forma automática la ubicación, el tipo de evento y la información asociada. A partir de ahí, envía el aviso a los equipos responsables, confirma su recepción, prioriza la actuación según el nivel de riesgo y escala la incidencia cuando resulta necesario.
Este flujo pretende reducir dos fricciones habituales en una emergencia: la transmisión incompleta de información y la dependencia de intervenciones manuales para movilizar a los responsables adecuados. La confirmación de recepción también permite comprobar si el protocolo se ha iniciado y recurrir a otros destinatarios cuando el primer aviso no obtiene respuesta.
«Las agresiones a profesionales sanitarios no pueden abordarse únicamente desde una perspectiva reactiva. Necesitamos soluciones que permitan anticipar riesgos, generar conocimiento a partir de los datos y proteger a los profesionales antes de que se produzca una situación crítica», afirma Agustina Defensa, Head of Healthcare de Getronics.
La compañía no concreta qué dispositivos usarán los profesionales para activar la alerta ni detalla las integraciones necesarias con los sistemas de comunicaciones, seguridad o información hospitalaria. Tampoco identifica clientes, proyectos piloto, resultados operativos o un calendario comercial. Esa ausencia impide conocer de momento los tiempos reales de implantación y comparar la respuesta automatizada con los procedimientos existentes.
Los incidentes se convierten en una fuente de datos
El componente analítico amplía la función del botón. Cada episodio queda registrado con trazabilidad para que los responsables puedan estudiar dónde se concentran los incidentes, qué clases de situaciones se repiten y cuándo conviene reforzar recursos o revisar un protocolo. El historial puede servir, por ejemplo, para diferenciar un problema puntual de una recurrencia vinculada a una consulta, una franja horaria o un área asistencial.
La utilidad de ese análisis estará condicionada por la consistencia del registro. Si los centros clasifican de manera desigual los insultos, amenazas, coacciones o agresiones físicas, los patrones resultantes perderán precisión. La identificación automática del contexto puede reducir parte de esa variabilidad, pero Getronics no ha explicado la metodología analítica, los indicadores disponibles ni el nivel de detalle con el que se tratarán los episodios.
«El verdadero valor de la tecnología no está solo en generar una alerta, sino en transformar cada incidente en conocimiento útil para prevenir futuras agresiones. La capacidad de analizar patrones y anticipar riesgos es clave para avanzar hacia entornos asistenciales más seguros», señala Agustina Defensa.
Una evolución apoyada en experiencia previa
La tecnología anunciada no constituye la primera experiencia de Getronics con este tipo de mecanismos. La propia compañía ya documentó en un proyecto de transformación digital desarrollado para PSMar la incorporación de un botón de pánico integrado en una plataforma de comunicaciones para proteger a pacientes y profesionales.
Ese antecedente indica que existe experiencia de implantación, pero Getronics no aclara si la propuesta de 2026 es un producto comercial nuevo, una evolución funcional del sistema utilizado en PSMar o la generalización de capacidades ya disponibles. La diferencia es relevante para los compradores porque determina el grado de madurez, las referencias que pueden evaluarse y el esfuerzo de adaptación requerido.
La herramienta se incorpora además a un marco preventivo que excede la tecnología. El Ministerio del Interior mantiene un programa estatal con instrucciones de actuación policial y recursos para profesionales sanitarios. La Organización Médica Colegial, mientras tanto, ha reclamado la creación de un plan nacional consensuado contra las agresiones, por lo que no cabe presentar esa reivindicación como un plan ya impulsado por la organización.
La evaluación dependerá de despliegues medibles
Para hospitales y servicios regionales de salud, la decisión de incorporar esta solución exigirá medir tiempos de recepción y respuesta, incidencias escaladas correctamente, disponibilidad del sistema y calidad de los registros. Sin implantaciones ni métricas publicadas todavía, el valor operativo deberá acreditarse en despliegues donde la automatización se coordine con personal de seguridad, responsables asistenciales y fuerzas policiales. Esos resultados determinarán si los datos del botón ayudan realmente a redistribuir recursos y reducir la exposición de los profesionales.
