La plataforma de datos e IA de Cajamar e IBM proporcionará a la entidad una base común para incorporar modelos y agentes inteligentes a procesos bancarios fundamentales. El proyecto combina datos unificados, infraestructura híbrida y herramientas de gobierno con el fin de automatizar tareas repetitivas y trasladar los casos de uso desde los pilotos hasta la operativa, donde deben cumplir requisitos de seguridad, control y cumplimiento normativo.
La iniciativa ya se encuentra en ejecución. Grupo Cajamar está reuniendo sus datos en un entorno gobernado, explora agentes conversacionales para agilizar la gestión del fraude y utiliza herramientas de IA en el desarrollo de software. La plataforma dará soporte a una organización que atiende a más de cuatro millones de clientes mediante canales digitales, 944 oficinas y puntos de atención rural.
El acuerdo no se limita al despliegue de una aplicación. Cajamar está construyendo una capa tecnológica compartida sobre la que podrá desarrollar, supervisar e integrar distintos casos de uso. Esta estructura permitirá que los proyectos partan de criterios comunes para acceder a los datos y controlar los modelos, en lugar de resolver esas necesidades por separado en cada iniciativa.
Una arquitectura híbrida para unificar los datos
La infraestructura combina sistemas IBM Fusion HCI alojados en las instalaciones de Cajamar con recursos de nube. El diseño permite mantener capacidad de procesamiento en el entorno de la entidad y recurrir a la flexibilidad del cloud según las necesidades de las cargas de trabajo. IBM y Cajamar plantean esta configuración como una vía para procesar la información con mayor eficiencia y seguridad.
Sobre esa infraestructura, la entidad empleará IBM watsonx.data para reunir sus datos en un único entorno abierto y gobernado. Esta unificación resulta esencial para aplicar IA en diferentes áreas de negocio, ya que facilita que los modelos trabajen sobre información sometida a reglas compartidas. También conecta la estrategia de datos con la automatización de procesos y reduce la necesidad de crear una base distinta para cada proyecto.
La arquitectura utiliza Red Hat OpenShift para desplegar aplicaciones y cargas de trabajo entre distintos entornos. Las compañías vinculan el uso de tecnologías abiertas con una mayor flexibilidad y con la reducción de la dependencia de un único proveedor. El grado de autonomía dependerá del diseño de las integraciones, aunque una plataforma basada en componentes abiertos amplía las opciones para adaptar y trasladar servicios.
La escala de Cajamar añade relevancia operativa al proyecto. A 30 de junio de 2026, el grupo contaba con 5.297 empleados y declaraba 67.582 millones de euros en activos. La implantación de una capa común permitirá extender nuevos desarrollos a una organización amplia sin multiplicar las infraestructuras y los controles para cada área.
Agentes de IA con un marco común de gobierno
Cajamar prevé desarrollar e implantar modelos y agentes mediante IBM watsonx. Uno de los proyectos piloto explora el uso de agentes conversacionales para mejorar la agilidad en la gestión del fraude. El caso sigue en fase de exploración, por lo que su alcance se limita de momento a probar cómo puede integrarse esta tecnología en un proceso sensible de la actividad bancaria.
La estrategia incorpora IBM watsonx.governance al marco de gobierno de la entidad. Esta tecnología se utilizará para supervisar modelos y agentes, aportar transparencia sobre su funcionamiento y facilitar el seguimiento de los requisitos internos y regulatorios. En el sector financiero, estos controles condicionan la posibilidad de llevar una prueba a producción: el rendimiento técnico debe convivir con la seguridad de los datos y con responsabilidades definidas sobre cada sistema.
Mercedes Aranda, directora general de Personas y Tecnología de BCC-Grupo Cajamar, relaciona la nueva infraestructura con la productividad y la atención a los usuarios: la nueva plataforma que estamos desarrollando con IBM, gracias a su arquitectura abierta y escalable, nos permite optimizar los procesos internos, aumentar la productividad y que nuestros profesionales se centren en lo que realmente nos importa: diseñar productos y servicios adaptados a los distintos perfiles de clientes y ofrecer un trato aún más cercano y de calidad.
La automatización se dirigirá a tareas repetitivas y mecánicas para liberar tiempo de los profesionales. La plataforma establece la base técnica y de gobierno, mientras que el impacto dependerá de los casos de uso que lleguen a producción y de su integración con la actividad diaria. La prueba relacionada con el fraude permitirá comprobar esa transición en un ámbito sometido a exigencias elevadas de seguridad y supervisión.
IA aplicada al desarrollo de software
El proyecto también alcanza a los equipos tecnológicos de ambas organizaciones, que ya utilizan IBM Bob. Este asistente basado en agentes interviene a lo largo del ciclo de desarrollo de software y ayuda en tareas de planificación, programación, pruebas, implantación, mantenimiento y modernización de aplicaciones. Su funcionamiento incorpora mecanismos de gobierno, seguridad y control de costes.
Un equipo conjunto de IBM y Cajamar utilizó la herramienta para desarrollar una aplicación interna en 120 días. Según las dos compañías, el resultado duplicó la funcionalidad prevista en el plan original. Se trata de una experiencia circunscrita a una aplicación concreta, pero aporta una primera referencia sobre la incorporación de agentes a los procesos internos de desarrollo.
La combinación de datos unificados, infraestructura híbrida y gobierno de IA permitirá que Cajamar evalúe cada nuevo modelo o agente sobre controles compartidos. Para los equipos responsables, la consecuencia operativa será disponer de una base común para acceder a la información, desplegar servicios y supervisar su funcionamiento antes de integrarlos en procesos bancarios.
