Dimenso ha captado 600.000 euros para ampliar en Estados Unidos y España el despliegue de su tecnología de inteligencia artificial en laboratorios farmacéuticos y biotecnológicos. La ronda, liderada por Draper B1 y respaldada por Next Tier Ventures, financiará la expansión comercial de una plataforma que utiliza gafas inteligentes para registrar y verificar el trabajo experimental mientras se ejecuta.
La operación sitúa el foco en una parte menos visible de la adopción de la IA en la industria farmacéutica: la conexión entre los experimentos físicos y los sistemas digitales que almacenan, organizan y analizan sus resultados. Dimenso pretende automatizar una captura de información que todavía depende, en buena medida, de anotaciones y tareas administrativas realizadas por los propios científicos.
La startup, con sede en Boston, ya trabaja con empresas e instituciones académicas de España y Estados Unidos, aunque no ha identificado las organizaciones usuarias ni el alcance de esos despliegues. Los nuevos recursos se destinarán a extender su presencia comercial en ambos mercados, con las industrias farmacéutica y biotecnológica como principales destinatarias.
Del experimento físico al dato estructurado
La propuesta combina gafas inteligentes, visión artificial y comandos de voz. Durante una actividad de laboratorio, el sistema captura acciones, observaciones y datos, comprueba la información y la convierte en registros estructurados. El objetivo es que la documentación avance al mismo ritmo que el experimento, en lugar de requerir una reconstrucción posterior de lo ocurrido.
Dimenso encuadra esta aproximación dentro de la denominada Physical AI, es decir, la aplicación de inteligencia artificial a la interpretación de actividades desarrolladas en entornos físicos. En este caso, el software acompaña al personal científico durante la ejecución de los procedimientos y relaciona sus acciones con los datos generados. La plataforma también puede señalar posibles desviaciones y preparar información utilizable para decidir los siguientes pasos de la investigación.
El planteamiento aborda un problema operativo con consecuencias sobre la trazabilidad. Cuando la actividad experimental y su registro digital discurren por vías separadas, aumentan las tareas de documentación y la posibilidad de que falte información relevante. Una captura automática puede reducir esa fricción, pero su valor dependerá de la precisión con la que interprete cada procedimiento y de su integración en los procesos de cada laboratorio.
Según datos de la propia startup, su tecnología reduce un 65% el tiempo que los científicos dedican a tareas administrativas y acelera hasta 20 veces el análisis de datos experimentales. Estas métricas describen los resultados comunicados por Dimenso y no se acompañan de detalles sobre la muestra, los laboratorios evaluados o la metodología utilizada, por lo que no permiten extrapolar el rendimiento a cualquier entorno de investigación.
Luis Alvear, CEO y cofundador de Dimenso, vincula el desarrollo con la distancia que todavía existe entre los sistemas digitales y el trabajo cotidiano de laboratorio. «La inteligencia artificial ha transformado el mundo digital, pero gran parte del trabajo físico que ocurre dentro del laboratorio sigue siendo manual. Ahí es donde queremos llevar la IA: al mundo físico, entendiendo el trabajo científico mientras ocurre. Esto nos permite reducir ineficiencias y errores que generan un gran coste cada año para el sector».
Esta automatización también persigue detectar desviaciones durante la ejecución, antes de que se trasladen al resto de un experimento. Dimenso sostiene que los errores pueden obligar a repetir investigaciones y ocasionar retrasos y costes elevados. La compañía no ha aportado una cuantificación propia de esos efectos, pero identifica su prevención como una de las aplicaciones centrales de la plataforma.
Capital para crecer entre Boston y España
Dimenso fue fundada por Luis Alvear, Álvaro Buitrago y Daniel de la Pedraja. La empresa ha situado su sede en Kendall Square, el entorno biotecnológico de Boston donde se concentran compañías, universidades y centros de investigación. Esa ubicación acerca a la startup al mercado estadounidense al que dirige una parte de su siguiente fase comercial.
La ronda incorpora como inversores a Draper B1, que ha liderado la operación, y a Next Tier Ventures. Para la compañía, el capital ofrece margen para llevar su propuesta a más organizaciones de los dos países en los que ya opera. No se han detallado el reparto de la inversión entre desarrollo y actividad comercial, la valoración alcanzada ni las condiciones financieras de la operación.
Desde Draper B1, su Managing Partner Director, Raquel Bernal, explica la inversión por el componente operativo de la solución y sus primeras implantaciones. «Vimos una oportunidad excepcional en una compañía que aborda un problema de productividad claro y cuantificable. Su capacidad para identificar un punto de dolor crítico del mercado, junto con un equipo joven basado en Boston, se refleja en una tracción temprana validada por grandes instituciones».
La tesis de Dimenso se diferencia de las aplicaciones de IA centradas exclusivamente en analizar bases de datos, buscar patrones o asistir en tareas algorítmicas. Su campo de actuación comienza antes, durante la producción de los datos en el laboratorio. Esa posición puede convertir la plataforma en una capa intermedia entre el procedimiento físico y las herramientas digitales que reciben posteriormente la información.
Una automatización condicionada por cada laboratorio
Para las organizaciones usuarias, la consecuencia práctica sería disponer de registros trazables desde el momento en que se desarrolla el experimento y liberar parte del tiempo destinado a documentarlo. La detección inmediata de desviaciones también podría facilitar una intervención más temprana, siempre que la plataforma reconozca correctamente las acciones y observaciones realizadas.
La ampliación comercial servirá para comprobar hasta qué punto el sistema puede trasladarse entre laboratorios con procedimientos, equipos y necesidades de documentación diferentes. Esa capacidad de adaptación será determinante para que la tecnología pase de implantaciones concretas a una infraestructura repetible dentro de la investigación farmacéutica y biotecnológica. Con los 600.000 euros captados, Dimenso afronta ahora esa fase de despliegue en los mercados español y estadounidense.
