Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con…
Telefónica España reorganizará su actividad alrededor de tres unidades de negocio independientes, B2B España, B2C España y Mayorista España, dentro de un cambio de modelo que concentra las funciones corporativas en el grupo y da mayor autonomía de gestión a cada segmento comercial. La estructura persigue reducir duplicidades, acelerar las decisiones y convertir algunas capacidades desarrolladas en España en negocios con mayor alcance internacional.
El movimiento, aprobado este 30 de septiembre por el consejo de administración de Telefónica, afecta tanto al reparto de responsabilidades como al encaje de algunas de sus principales actividades digitales. Telefónica Tech quedará integrada completamente en B2B España, mientras que el negocio residencial, Movistar Plus y distintas iniciativas vinculadas al hogar pasarán a concentrarse bajo B2C España. Mayorista España mantendrá como ámbito específico el negocio con otros operadores.
La reorganización no altera las estructuras jurídicas de Telefónica España ni el modelo con el que el grupo informa financieramente al mercado. Sí modifica, en cambio, la forma en que se reparten los objetivos y la responsabilidad ejecutiva. Cada unidad contará con un responsable único y con metas asociadas a su propio mercado, mientras que red, sistemas y operaciones permanecerán agrupados en CTIO España como plataforma tecnológica común.
Telefónica Tech se integra en el negocio B2B
El mayor cambio desde el punto de vista de los servicios digitales se produce en B2B España. La unidad asumirá el negocio con empresas y administraciones públicas e incorporará íntegramente Telefónica Tech, hasta ahora identificada de manera diferenciada dentro del grupo.
Borja Ochoa dirigirá B2B España y continuará como presidente no ejecutivo de Telefónica España. Sofía Collado seguirá al frente de Telefónica Tech.
La integración acerca bajo una misma responsabilidad comercial el negocio tradicional de telecomunicaciones para empresas y la cartera de ciberseguridad, cloud, datos, inteligencia artificial, IoT y soluciones para defensa y seguridad. Telefónica pretende utilizar esa combinación para crecer en España y escalar algunos de esos servicios en otros mercados europeos.
Esta orientación encaja con uno de los pilares de Transform & Grow, el plan estratégico 2026-2030 de Telefónica, que establece entre sus prioridades ampliar el negocio B2B, desarrollar capacidades tecnológicas y simplificar el modelo operativo. El programa también plantea utilizar unidades y capacidades compartidas para capturar economías de escala entre los principales mercados del grupo.
La relevancia del cambio va más allá del organigrama. Los servicios digitales representan ya más de la mitad de la facturación del segmento empresarial de Telefónica España y mantienen crecimientos de doble dígito, según los datos comunicados por la operadora. Esa evolución explica que áreas como cloud, ciberseguridad o inteligencia artificial pasen a ocupar una posición más central dentro de la organización comercial española.
B2C reúne conectividad, contenidos y nuevos servicios
B2C España concentrará la relación con el cliente residencial. Bajo esa unidad quedarán la conectividad fija y móvil, televisión, dispositivos y hardware y el negocio de contenidos de Movistar Plus.
Óscar Candiles será su responsable y se incorporará además al Comité Ejecutivo de Telefónica.
La compañía quiere utilizar esta división como base para ampliar el negocio residencial más allá de las telecomunicaciones convencionales. Entre las actividades citadas aparecen las alarmas, los dispositivos conectados, la comercialización internacional de contenidos y Travel e-SIM. El planteamiento combina la defensa de la base española de clientes con la posibilidad de trasladar a otros países productos que no requieren necesariamente replicar una red de telecomunicaciones completa.
La reorganización alcanza también a Movistar Plus. Telefónica suprime el consejo de administración de la compañía, por lo que Javier de Paz deja su presidencia no ejecutiva. De Paz continuará como director adjunto al presidente y asumirá nuevas responsabilidades de Desarrollo y Continuidad de Negocio en Europa, además de mantener sus funciones relacionadas con infraestructuras, activos inmobiliarios y responsabilidad social corporativa.
En España, Telefónica llega al cambio de estructura con más de 16 millones de líneas móviles de contrato y una tasa de bajas del 0,7%, que la compañía sitúa en mínimos históricos. Esa estabilidad de la base comercial permite desplazar parte del esfuerzo hacia el incremento del ingreso por cliente y la incorporación de servicios adicionales al hogar.
Una capa tecnológica común para las tres unidades
Aunque Telefónica define tres grandes unidades comerciales, la red y los sistemas permanecerán agrupados. CTIO España, dirigido por Sergio Sánchez, será responsable de las infraestructuras, las operaciones y las plataformas tecnológicas que utilizarán B2B, B2C y Mayorista.
Sánchez también se incorpora al Comité Ejecutivo del grupo.
El mandato de CTIO incluye automatizar procesos y extender el uso de inteligencia artificial en sistemas y operaciones. Esta separación entre unidades con responsabilidad sobre clientes y una capa tecnológica transversal permite mantener recursos comunes en ámbitos donde la duplicación sería especialmente costosa, desde las redes hasta determinadas plataformas de TI.
Mayorista España conserva una estructura diferenciada bajo la dirección de Marisa Urquía y continuará gestionando la relación comercial con otros operadores.
Las tres unidades y CTIO dependerán directamente del consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, al igual que las operaciones de Alemania, Brasil y Reino Unido. El diseño eleva así los negocios españoles al mismo nivel de dependencia ejecutiva que los principales mercados internacionales del grupo.
Las funciones de soporte pasan al ámbito corporativo
En paralelo a la separación de los negocios, Telefónica centralizará varias funciones que hasta ahora tenían estructuras específicas dentro de Telefónica España. Finanzas y Control, Estrategia, Personas, Jurídico, Seguridad y Auditoría pasarán a integrarse en las áreas corporativas equivalentes bajo el ámbito del presidente ejecutivo, Marc Murtra.
Las plantillas conservarán su adscripción a las sociedades correspondientes, por lo que la modificación afecta principalmente al modelo de gestión y dependencia funcional.
El objetivo operativo es evitar que áreas corporativas y nacionales mantengan capacidades duplicadas y reducir los niveles necesarios para aprobar y ejecutar determinadas decisiones. Es una de las aplicaciones más visibles de la simplificación contemplada en Transform & Grow, que prevé eficiencias brutas de hasta 2.300 millones de euros en 2028 y 3.000 millones en 2030 mediante cambios tecnológicos, operativos y organizativos.
«El nuevo modelo organizativo aprobado por el Consejo potencia las grandes fortalezas tecnológicas y de negocio de Telefónica España y Telefónica Tech. También simplifica las áreas corporativas para que ganen agilidad y eficacia», ha afirmado Murtra.
España gana peso como plataforma de servicios digitales
La compañía acomete la reorganización después de cerrar el primer semestre de 2026 con crecimiento tanto de ingresos como de rentabilidad en España. La filial obtuvo 6.513 millones de euros de ingresos hasta junio, un 2,5% más interanual, y un EBITDA ajustado de 2.301 millones, un avance del 2,1%. En el segundo trimestre, los ingresos crecieron un 2,9% y el EBITDA ajustado un 2,3%.
A escala de grupo, Telefónica registró 16.392 millones de euros de ingresos y 5.768 millones de EBITDA ajustado durante el primer semestre. La evolución permitió elevar su previsión de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos para 2026 desde más del 2% hasta más del 3%.
El nuevo reparto de funciones convierte además a España en un banco de pruebas para una parte de la estrategia internacional del grupo. B2B tendrá el mandato explícito de llevar servicios digitales a otros mercados europeos, mientras B2C explorará productos residenciales que puedan comercializarse fuera del negocio español.
Para Telefónica, la posibilidad de reutilizar tecnología, servicios y productos en varios países es especialmente relevante en una estrategia que persigue aumentar la escala europea sin depender únicamente del crecimiento de las redes tradicionales. Murtra ha defendido durante 2026 la necesidad de una mayor escala de los operadores europeos y ha vinculado esa cuestión con la capacidad del continente para reforzar su autonomía tecnológica.
La reorganización de Telefónica España traslada esa lógica al funcionamiento interno del grupo: menos estructuras de soporte duplicadas, responsabilidad más directa sobre cada mercado y una conexión más estrecha entre la actividad comercial y los negocios digitales. Su efecto se medirá ahora en la capacidad de convertir esa simplificación en crecimiento fuera de España y en eficiencias operativas suficientes para cumplir los objetivos de Transform & Grow.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
