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Sateliot suma cinco satélites a su red 5G NTN para IoT

Sateliot suma cinco satélites a su red 5G NTN para IoT

  • Sateliot eleva a 11 los satélites lanzados y amplía la capacidad de su red 5G NTN para conectar dispositivos IoT fuera de la cobertura terrestre.
Sateliot suma cinco satélites a su red 5G NTN para IoT

Sateliot ha puesto en órbita cinco nuevos satélites con los que eleva a 11 el número de unidades lanzadas desde su fundación y amplía la capacidad de su red 5G NTN para Internet de las Cosas (IoT). La misión, denominada Draconis, refuerza una infraestructura diseñada para extender las redes de los operadores móviles a zonas sin cobertura terrestre mediante satélites de órbita baja.

Los cinco equipos despegaron el 1 de octubre desde la base estadounidense de Vandenberg, en California, a bordo de un Falcon 9 de SpaceX dentro de la misión Transporter-18. El lanzamiento fue completado con éxito y los satélites alcanzaron su estado inicial nominal, un paso previo a su integración progresiva en la constelación.

La incorporación de las nuevas unidades permitirá, según los cálculos de la compañía, duplicar de media el número de pases diarios y reducir a la mitad el tiempo de revisita, es decir, el intervalo hasta que un satélite vuelve a proporcionar cobertura sobre una misma zona. Para una red IoT que todavía no ofrece conectividad permanente en cada punto del planeta, esa frecuencia determina cuántas oportunidades tienen los dispositivos para transmitir información.

El cambio resulta especialmente relevante en aplicaciones donde los equipos generan pequeños volúmenes de datos y pueden esperar al siguiente paso del satélite. Seguimiento de ganado, agricultura, monitorización ambiental, logística, activos industriales o actividades marítimas encajan en ese modelo mejor que servicios que requieren una comunicación continua y de baja latencia.

LIVE | Mission Draconis: Watch 5 Sateliot Satellites Launch to Orbit

Más capacidad para una red que funciona como extensión del móvil

El planteamiento tecnológico de Sateliot consiste en utilizar pequeños satélites como estaciones de telecomunicaciones en órbita. En lugar de desarrollar un ecosistema cerrado de terminales y conectividad, la compañía pretende integrar su infraestructura con las redes de operadores móviles mediante acuerdos mayoristas.

La clave está en el uso de estándares 3GPP para redes no terrestres, conocidas como NTN. La Release 17 del organismo de estandarización incorporó trabajos específicos para soportar NB-IoT y eMTC sobre redes no terrestres, facilitando que las comunicaciones móviles de bajo consumo puedan extenderse mediante satélite.

Ese enfoque reduce una de las barreras habituales de la conectividad satelital: la necesidad de utilizar equipos específicamente diseñados para una red propietaria. La propuesta de Sateliot se basa en que fabricantes, operadores y clientes puedan mantener tecnologías y procesos cercanos a los utilizados en las redes celulares terrestres.

La compañía ya había dado un paso relevante en agosto de 2024 con el lanzamiento de cuatro satélites en la misión Transporter-11 de SpaceX. Aquellas unidades formaron la primera fase destinada a prestar servicio con su tecnología 5G NB-IoT NTN.

Draconis amplía ahora esa infraestructura con cinco satélites fabricados por la gallega Alén Space. Cada unidad mide 20 x 10 x 35 centímetros, pesa unos 10 kilogramos y está diseñada para operar durante cinco años a una altitud aproximada de 510 kilómetros. Exolaunch se ha encargado de su integración con el vehículo de lanzamiento.

Respecto a los equipos enviados al espacio en 2024, la nueva generación incorpora una carga útil optimizada, cambios en el sistema de almacenamiento de datos, mejoras en el ordenador central y en el control de actitud, además de memorias diseñadas para ofrecer mayor resistencia frente a la radiación.

De pequeños mensajes IoT a servicios de mayor capacidad

El aumento de satélites resuelve solo una parte del despliegue previsto. Sateliot plantea una constelación que, en sucesivas generaciones, supere las 500 unidades y evolucione desde comunicaciones IoT de bajo ancho de banda hacia servicios de mayor capacidad y aplicaciones más críticas.

La siguiente fase tecnológica lleva el nombre de Tritó y está prevista a partir de 2027. Los nuevos satélites incorporarán tecnología 5G NR NTN, comunicaciones «store-and-forward» basadas en 3GPP Release 19 y antenas digitales multihaz con tecnología phased array.

La arquitectura multihaz permitirá gestionar simultáneamente diferentes áreas de cobertura y asignar capacidad de manera más flexible. La evolución también contempla capacidades D2D (direct-to-device), una de las áreas que están acercando progresivamente las redes móviles y las comunicaciones satelitales.

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Dentro de esa hoja de ruta figura un acuerdo con PLD Space para efectuar una misión dedicada mediante el futuro cohete MIURA 5. Para Sateliot, el desarrollo de esta nueva generación implica además pasar de una fase centrada en validar la tecnología a otra marcada por la industrialización, el aumento de capacidad y la explotación comercial.

«Tenemos validada la tecnología y ahora estamos aumentando capacidad y regularidad para escalar el servicio junto a los operadores móviles», explica Jaume Sanpera, consejero delegado y cofundador de Sateliot.

El despliegue exige también escalar la financiación

La expansión de una constelación de estas dimensiones requiere inversiones muy superiores a las necesarias para las primeras misiones de demostración. Sateliot trabaja actualmente en una ronda Serie C de 100 millones de euros destinada a acelerar su siguiente generación tecnológica y aumentar su capacidad industrial. La empresa afirma haber captado alrededor de 100 millones hasta ahora y sitúa en 500 millones de euros su objetivo de ingresos para 2030.

Parte de la financiación ya procede de instituciones europeas. A finales de 2024, el Banco Europeo de Inversiones firmó con Sateliot un préstamo de 30 millones de euros respaldado por InvestEU para cofinanciar el despliegue de su infraestructura. El proyecto contemplaba inversiones tanto en la constelación piloto como en decenas de satélites adicionales.

El apoyo institucional refleja también la dimensión europea del proyecto. La disponibilidad de infraestructuras propias de comunicaciones espaciales ha ganado peso dentro de las políticas comunitarias de autonomía tecnológica, mientras el mercado satelital converge progresivamente con una industria móvil articulada alrededor de estándares globales.

Para los operadores, la propuesta tiene una consecuencia operativa concreta: ampliar la cobertura IoT sin desplegar estaciones terrestres en territorios donde esa inversión difícilmente tendría retorno. La viabilidad comercial dependerá de que Sateliot consiga aumentar la frecuencia y capacidad de su red al mismo tiempo que mantiene la interoperabilidad con el ecosistema móvil.

Los cinco satélites de Draconis reducen esa distancia al incrementar las oportunidades de conexión, pero el salto hacia una cobertura más frecuente y servicios de mayor capacidad necesitará nuevas generaciones y muchos más lanzamientos. Tras validar la comunicación, el desarrollo de la compañía entra así en una fase donde la escala de la constelación, su financiación y la integración efectiva con los operadores determinarán hasta qué punto el 5G NTN puede incorporarse a la conectividad IoT empresarial como una extensión habitual de las redes terrestres.

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