Data4 ha presentado este 25 de agosto su informe ESG 2025, que cifra en un 10,7% la mejora de la eficiencia energética de sus centros de datos desde 2021 y en un 44% la evolución favorable del indicador de uso de agua en sus instalaciones de generaciones previas. La publicación llega acompañada de nuevos objetivos de descarbonización para 2030, definidos por unidad de capacidad informática, mientras el crecimiento de la nube y la inteligencia artificial eleva la densidad y las necesidades operativas de estas infraestructuras.
Los resultados reflejan avances medibles en la operación, aunque la hoja de ruta amplía el foco hacia la construcción, los materiales y la cadena de suministro. Data4 plantea reducir en más de un 90% la intensidad de sus emisiones de Alcance 1 y 2 por MW IT operado respecto a 2021. Para las emisiones de Alcance 3, asociadas principalmente a materiales, obras y proveedores, fija una disminución del 52% por MW IT construido frente a 2024.
La compañía ha sometido esta trayectoria climática a la iniciativa Science Based Targets (SBTi), con el propósito de alinear sus compromisos con el Acuerdo de París y ajustarlos al crecimiento previsto del negocio. La formulación por MW IT permite comparar el impacto con la capacidad desplegada, un aspecto relevante en un operador que prevé seguir ampliando su infraestructura. También implica que los porcentajes comunicados expresan reducciones de intensidad y no determinan, por sí solos, cuál será la evolución de las emisiones absolutas a medida que aumente la capacidad instalada.
El PUE baja hasta 1,434 en cuatro años
El principal indicador energético presentado por Data4 es el PUE, una relación entre la energía total consumida por un centro de datos y la utilizada directamente por los equipos informáticos. Cuanto más se aproxima a 1, menor es la energía adicional destinada a refrigeración, distribución eléctrica y otros sistemas de soporte.
El PUE de la compañía pasó de 1,605 en 2021 a 1,434 en 2025, lo que equivale a una mejora del 10,7%. Data4 atribuye esta evolución a la optimización continua de las operaciones y de la eficiencia general de sus instalaciones. Para los nuevos centros se ha fijado un PUE de diseño inferior a 1,3, una referencia más exigente que el resultado agregado alcanzado durante el último ejercicio.
La presión para seguir reduciendo esta ratio crecerá con la expansión de cargas de alta densidad. Los sistemas destinados a entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial concentran más potencia en menos espacio y generan mayores cantidades de calor. La compañía trabaja con refrigeración líquida directa, una tecnología que aproxima la extracción térmica a los componentes informáticos y puede responder mejor que la refrigeración convencional por aire a esas configuraciones.
La eficiencia final dependerá, sin embargo, del diseño de cada instalación, de la carga real de trabajo y del equipamiento desplegado. El objetivo inferior a 1,3 corresponde al diseño de las nuevas infraestructuras, mientras que el PUE de 1,434 recoge el desempeño comunicado para 2025.
La mejora hídrica se concentra en centros anteriores
En el uso de agua, el indicador WUE de los centros de generaciones previas descendió de 0,061 a 0,034 entre 2021 y 2025. La variación representa una mejora del 44%. El alcance es específico: la comparación se refiere a instalaciones anteriores y no a la totalidad del parque bajo una única configuración técnica.
Los centros de nueva generación que Data4 opera en España incorporan desde su diseño sistemas de refrigeración de circuito cerrado. Esta arquitectura recircula el fluido y reduce al mínimo la necesidad de consumir agua de forma continua durante la operación. La elección de la refrigeración adquiere relevancia territorial porque el impacto de un centro depende tanto de su volumen de consumo como de la disponibilidad hídrica del lugar donde se ubica.
La lectura del agua tampoco termina en el contador de la instalación. Un análisis de ciclo de vida realizado por Data4 junto con APL Data Center sobre un centro de 5 MW, conforme a las normas ISO 14040 e ISO 14044, sitúa buena parte del impacto ambiental antes de la puesta en servicio, durante la fabricación de materiales y equipos.
Según ese análisis, el consumo directo del centro representa menos del 0,1% de su huella hídrica total. La mayor parte procede de la electricidad y de los materiales empleados. El resultado cambia la perspectiva operativa: reducir el agua utilizada en refrigeración sigue siendo relevante, pero la evaluación completa exige considerar los consumos indirectos incorporados en la energía, los equipos y la construcción.
Materiales y construcción entran en la hoja de ruta
Para actuar sobre esas fases previas, Data4 prevé reforzar el uso de hormigón y cimientos con menores emisiones e introducir criterios de ecodiseño desde el inicio de cada proyecto. Estas medidas se relacionan directamente con el objetivo de Alcance 3, el más condicionado por decisiones de compra, disponibilidad de materiales, procesos industriales y colaboración con proveedores.
La estrategia ambiental se extiende así a todo el ciclo de vida: diseño, construcción, operación y aprovechamiento de recursos residuales. La compañía investiga la reutilización del calor generado por los servidores, la reducción de residuos y un modelo de centro de datos biocircular que permita emplear esa energía térmica en el entorno próximo. Su viabilidad práctica dependerá de la existencia de consumidores de calor cercanos, redes adecuadas y una demanda suficientemente estable.
Linda Lescuyer, responsable de ESG e Innovación Sostenible en Data4, vincula este trabajo con la evolución técnica de las infraestructuras: «En Data4 situamos la innovación en el centro de nuestra estrategia ESG para ir más allá de lo evidente. Esto nos permite acelerar nuestra trayectoria de descarbonización e impulsar una economía circular en torno a nuestras infraestructuras, generando al mismo tiempo un impacto positivo en los territorios donde operamos».
Data4 financia, diseña, construye y gestiona centros de datos en Francia, Italia, España, Alemania, Polonia y Grecia. Esa integración le permite intervenir tanto en la selección de materiales como en la tecnología de refrigeración y la gestión cotidiana, pero también concentra en la empresa la necesidad de coordinar objetivos ambientales con ampliaciones de capacidad.
La próxima prueba operativa estará en mantener la caída del PUE y del WUE cuando entren en servicio instalaciones más densas y aumente el volumen de computación. Para clientes empresariales y proveedores, los objetivos por MW IT trasladarán parte de esa exigencia a la contratación de energía, la trazabilidad de materiales, el diseño de equipos y las condiciones técnicas de cada nuevo campus.
