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Telefónica y Würth España han trasladado la computación cuántica a un terreno poco visible, pero crítico para cualquier operación industrial: decidir cómo se empaqueta un pedido antes de que salga del almacén. El proyecto, desarrollado en el centro logístico de Würth en Agoncillo (La Rioja), combina algoritmos cuánticos, inteligencia artificial y computación clásica para reducir el número de cajas, el volumen transportado y el consumo de cartón en envíos reales.
El piloto ha procesado más de 6.000 pedidos y ha mejorado la calidad del empaquetado en un 14% de los casos analizados. La optimización se ha traducido en una reducción aproximada del 3% en el uso de cajas, una disminución de hasta el 7% en el volumen transportado en camión y un descenso superior al 6% en el consumo de cartón. Las cifras son moderadas si se observan como porcentajes aislados, aunque adquieren otra dimensión en una logística de alto volumen, donde pequeñas variaciones en ocupación, embalaje o rutas internas terminan afectando a costes, emisiones y capacidad operativa.
La computación cuántica entra en el empaquetado logístico
El problema abordado por Telefónica y Würth España se parece a una cuestión cotidiana: elegir la caja adecuada para cada pedido. En la práctica, sin embargo, se trata de un desafío combinatorio. Cada orden puede incluir productos con dimensiones distintas, restricciones de manipulación, necesidades de protección y límites de apilamiento. La decisión no solo afecta al cartón utilizado. También condiciona el espacio ocupado en el transporte, la eficiencia de carga y el coste por pedido.
La iniciativa se ha desarrollado con la colaboración de TECNALIA, centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico, y QCentroid, startup especializada en adopción empresarial de computación cuántica a través de su plataforma QuantumOps. El trabajo se ha canalizado desde el Centro de Tecnología y Talento de Tecnologías Cuánticas Javier Echenique de Telefónica en Bilbao, presentado por la compañía como un espacio estratégico para acelerar casos de uso industriales.
En el almacén de Agoncillo, la computación cuántica no sustituye a los sistemas clásicos. Opera dentro de una solución híbrida. Esa distinción importa, porque buena parte de las aplicaciones empresariales de esta tecnología aún se mueven en fases tempranas, con limitaciones de escala, madurez y disponibilidad. El valor del piloto reside en su aproximación pragmática: combinar recursos cuánticos, IA y algoritmos convencionales para resolver una parte concreta del proceso logístico, no rediseñar toda la cadena.
Menos cajas, menor volumen y un ahorro operativo medible
El empaquetado suele quedar fuera del debate tecnológico frente a ámbitos más visibles como la automatización de almacenes, la robotización o la planificación de rutas. Pese a ello, es una variable con impacto directo en la cuenta de resultados. Una caja sobredimensionada consume más material, ocupa más espacio y puede penalizar el transporte. Una caja mal ajustada eleva el riesgo de incidencias. Entre ambos extremos, los operadores logísticos buscan un equilibrio difícil de automatizar cuando el catálogo es amplio y los pedidos varían de forma constante.
Würth España, filial del Grupo Würth y especializada en distribución de materiales de fijación y montaje, aporta en este caso un entorno industrial con datos reales y una operativa exigente. Esa condición separa el piloto de una prueba de laboratorio. El sistema ha trabajado con pedidos procesados en el centro logístico riojano, donde la diversidad de referencias obliga a tomar decisiones rápidas sobre embalaje.
Begoña López, directora general de Operaciones de Würth España, sitúa la iniciativa en ese plano operativo: «En Würth España entendemos la innovación como una palanca real para mejorar nuestra forma de trabajar y seguir avanzando en eficiencia, sostenibilidad y competitividad. Participar en este proyecto pionero nos ha permitido explorar, desde una visión muy práctica y conectada con la operativa, el potencial de tecnologías emergentes como la computación cuántica para dar respuesta a los retos logísticos del futuro. Haber contribuido con nuestra experiencia y con datos reales ha sido una valiosa oportunidad para impulsar soluciones con aplicación tangible en un entorno industrial exigente.»
La reducción del 3% en cajas puede parecer limitada frente a otros proyectos de eficiencia más visibles. Sin embargo, el ahorro en embalaje rara vez se mide solo por unidades. Menos cajas pueden implicar menos manipulación, mejor aprovechamiento del transporte y una caída acumulada del cartón consumido. El dato del 7% en volumen transportado introduce una lectura adicional: el espacio liberado en camión puede modificar la planificación de cargas, especialmente en redes con alta recurrencia de envíos.
Un caso de uso industrial para una tecnología aún emergente
La computación cuántica ha ganado presencia en la agenda tecnológica de empresas, administraciones y proveedores de telecomunicaciones. El salto hacia aplicaciones productivas, sin embargo, continúa siendo gradual. La industria observa la tecnología con interés, aunque también con cautela, por la distancia que todavía existe entre los avances experimentales y la explotación masiva en procesos empresariales.
El proyecto de Telefónica y Würth se inserta en esa zona intermedia. No plantea una sustitución inmediata de sistemas logísticos consolidados, sino una mejora sobre un problema específico. Ese enfoque puede ser más relevante para las empresas que los anuncios de capacidad abstracta, porque permite medir resultados sobre variables reconocibles: cajas utilizadas, volumen de transporte, consumo de cartón y calidad del empaquetado.
Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Producto y Servicios de Telefónica España, vincula el piloto con el papel de la operadora como canal de acceso a tecnologías digitales avanzadas: «Este proyecto de innovación demuestra que la computación cuántica, combinada con inteligencia artificial, puede generar más y mejores servicios para el cliente, basados en la mejor red para acceder a la tecnología más innovadora y dar así respuesta a necesidades concretas de los clientes. En este sentido, como operadora, avanzamos en el reto indiscutible de convertirnos en la mejor vía de acceso de los ciudadanos, empresas y administraciones a las tecnologías digitales».
La presencia de Telefónica en este campo no parte solo del área logística. La compañía ha desarrollado servicios de comunicaciones quantum-safe, incluida la interconexión entre centros de datos, y ha desplegado una red metropolitana experimental de distribución cuántica de claves, conocida como QKD, sobre su red comercial. También ha impulsado pilotos de seguridad en comunicaciones, como el realizado con Vithas para conectar dos centros sanitarios en Madrid mediante cifrado con distribución cuántica de claves.
Bilbao como nodo de tecnología cuántica aplicada
El Centro de Tecnología y Talento de Tecnologías Cuánticas Javier Echenique, inaugurado por Telefónica en Bilbao en enero de 2026, aparece como una pieza relevante en la estrategia de la operadora. Desde ese espacio se desarrollan casos de uso orientados a industria, energía, telecomunicaciones, ciberseguridad, logística, banca, farmacia y administraciones públicas.
El centro permite a Telefónica posicionarse en una capa de servicios distinta a la conectividad tradicional. Para una operadora, la computación cuántica y la seguridad post-cuántica abren una vía de especialización en infraestructuras críticas, protección de datos y optimización avanzada. No todo ese recorrido generará negocio de forma inmediata. Aun así, los pilotos con datos reales ayudan a convertir una tecnología compleja en indicadores comprensibles para clientes corporativos.
La compañía también trabaja en un piloto para la Policía Nacional destinado a proteger comunicaciones entre los centros de El Escorial y Canillas mediante una combinación de QKD y criptografía post-cuántica. Esa línea convive con proyectos de optimización como el de Würth, menos vinculados a la seguridad y más próximos a la eficiencia de procesos.
Para el tejido empresarial español, el caso introduce una señal relevante: la computación cuántica empieza a ensayarse sobre problemas industriales acotados, con métricas de negocio y sostenibilidad asociadas. El recorrido dependerá de la capacidad para escalar estos modelos, integrarlos con sistemas existentes y sostener el ahorro cuando aumenten el volumen de pedidos, la diversidad del catálogo y la presión de los plazos de entrega.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
