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Espirdo unifica conectividad y videovigilancia municipal

Espirdo unifica conectividad y videovigilancia municipal

  • El municipio segoviano ha activado en Espirdo una infraestructura común para gestionar redes, cámaras y sistemas solares, con futuras ampliaciones a Tizneros y La Higuera.
Espirdo

El Ayuntamiento de Espirdo ha puesto en servicio la primera fase de una infraestructura municipal que integra conectividad, videovigilancia y gestión remota desde una plataforma común. El proyecto, ejecutado por Grupo Digital Audio con tecnología de TP-Link cubre inicialmente el núcleo de Espirdo y establece la arquitectura que deberá incorporar después Tizneros y La Higuera. Su alcance resulta especialmente relevante porque extiende la supervisión a ubicaciones que carecían de conexión de red o suministro eléctrico.

La actuación permite al consistorio controlar áreas como estaciones de carga para vehículos eléctricos, puntos limpios y espacios urbanos expuestos a incidencias o actos vandálicos. Espirdo tiene alrededor de 1.600 habitantes distribuidos entre los tres núcleos citados, una dispersión territorial que obligaba a resolver simultáneamente la transmisión de datos, la alimentación energética y la administración de los equipos.

Una arquitectura común para tres núcleos de población

La infraestructura se ha planteado por fases. La instalación operativa en Espirdo funciona como base técnica para las futuras extensiones, que mantendrán una misma arquitectura de comunicaciones, vídeo y gestión. Este planteamiento permite añadir ubicaciones sin rediseñar el sistema principal y concentra las labores de supervisión y mantenimiento en el ayuntamiento.

La conectividad se distribuye desde tres núcleos principales de comunicaciones mediante enlaces inalámbricos. En determinadas localizaciones, este diseño evita desplegar cableado de red y realizar obra civil, dos factores que suelen condicionar los proyectos en zonas alejadas de los edificios municipales. El despliegue combina switches industriales, routers y bridges inalámbricos para transportar la señal desde los puntos remotos hasta el entorno centralizado de gestión.

Iván Palomo García, director comercial de Grupo Digital Audio, resume así las dificultades de partida: «Teníamos que resolver tres desafíos principales: se carecía de red y suministro eléctrico en diferentes localizaciones, además faltaba un punto centralizado desde el que coordinar todos los bridges para poder llevar la señal al ayuntamiento».

La elección tecnológica estuvo condicionada por la posibilidad de administrar desde el mismo entorno los componentes de red, vídeo y energía. Según Palomo, «Después de analizar soluciones de diferentes fabricantes, nos dimos cuenta de que con TP-Link podíamos integrar todas las necesidades en una única plataforma. Gracias a las soluciones de TP-Link podemos gestionar y mantener las instalaciones de forma muy sencilla».

Red, cámaras y energía bajo un mismo panel

El centro operativo del proyecto es Omada Central, la plataforma que reúne la infraestructura de red Omada y el sistema de videovigilancia VIGI. Desde ese panel, el personal autorizado puede consultar el estado de los dispositivos, recibir alertas, efectuar mantenimiento remoto y administrar switches, routers, enlaces inalámbricos, cámaras, grabadores y sistemas solares.

La integración reduce los desplazamientos necesarios para diagnosticar fallos en puntos dispersos, aunque no elimina las intervenciones físicas cuando existe una avería de hardware o deben limpiarse, ajustarse o sustituirse equipos. También aporta una vista común del consumo energético y de la conectividad, dos variables vinculadas en las ubicaciones que funcionan de manera autónoma.

La capa de videovigilancia incluye cámaras IP preparadas para exteriores y dispositivos con ajuste remoto del zoom y el ángulo de visión. En algunas áreas abiertas se han instalado cámaras panorámicas para cubrir una superficie mayor. Las imágenes se concentran en grabadores VIGI y pueden consultarse mediante una interfaz web o una aplicación móvil, de acuerdo con la configuración establecida para la instalación.

Los enclaves sin acceso a la red eléctrica utilizan paneles solares y baterías inteligentes. La plataforma permite supervisar parámetros como la carga, el consumo y la autonomía disponible, de modo que el mantenimiento puede programarse a partir del estado energético de cada punto. Esta combinación evita que la ausencia de acometida eléctrica descarte de entrada una ubicación, si bien su continuidad depende de que la generación y el almacenamiento se dimensionen para el consumo de los equipos instalados.

La centralización desplaza parte del trabajo hacia la operación remota

Para Karlos Hernández, Senior Enterprise Product Manager de TP-Link España, «La digitalización de las infraestructuras municipales requiere plataformas capaces de gestionar de forma unificada las comunicaciones y la seguridad física».

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Hernández detalla el alcance de la herramienta: «Con Omada Central, TP-Link proporciona una plataforma centralizada que integra de forma nativa la infraestructura de red Omada y el ecosistema de videovigilancia VIGI, ofreciendo una visión integral de toda la instalación desde un único panel de control. Esto permite automatizar tareas de administración, supervisar el estado operativo de los dispositivos en tiempo real, desplegar actualizaciones remotas y acelerar la resolución de incidencias, optimizando la operación diaria. Al mismo tiempo, su arquitectura modular facilita el crecimiento progresivo de la infraestructura, permitiendo ampliar el proyecto con nuevas ubicaciones y servicios sin comprometer el rendimiento, la disponibilidad ni la continuidad operativa».

La centralización cambia la organización diaria del servicio: las alertas, actualizaciones y comprobaciones básicas pueden gestionarse sin acudir inicialmente a cada emplazamiento. También facilita que las futuras instalaciones de Tizneros y La Higuera se incorporen al mismo inventario técnico. El Ayuntamiento, sin embargo, no ha concretado el calendario de esas fases, el presupuesto del proyecto, el número total de dispositivos desplegados ni los costes de operación y mantenimiento.

Seguridad percibida y resultados aún por medir

El consistorio sitúa la seguridad ciudadana como principal finalidad de la actuación. María Cuesta Rodríguez, alcaldesa de Espirdo, afirma: «Es fundamental para nosotros que los habitantes de Espirdo se sientan seguros y tranquilos en cualquier zona del municipio».

La alcaldesa también señala que «La simple instalación de los equipos ya da sosiego y eso es importante por sí solo, pero, además, los vecinos han mostrado su agradecimiento por el despliegue del proyecto». Esa valoración refleja la recepción percibida por el gobierno local, aunque el Ayuntamiento no ha aportado estadísticas de incidencias anteriores y posteriores, encuestas vecinales ni otros indicadores que permitan medir todavía el efecto del sistema sobre la seguridad.

La primera fase deja instalada una base tecnológica ampliable, pero su impacto dependerá de la operación sostenida: capacidad para atender alertas, mantener cámaras y enlaces, revisar la autonomía energética y coordinar la incorporación de nuevos puntos. Para el Ayuntamiento, el siguiente paso concreto será extender esa disciplina operativa a Tizneros y La Higuera sin fragmentar la gestión entre plataformas o infraestructuras independientes.

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