Jabra amplía su oferta para salas híbridas con Jabra Reach, una solución que concentra en un único cable USB-C el acceso del portátil a la pantalla, la cámara, los micrófonos y los altavoces. La propuesta aborda una dificultad operativa habitual en los despliegues audiovisuales empresariales: replicar una experiencia BYOD homogénea en espacios de diferentes tamaños sin multiplicar cables, adaptadores, configuraciones y tareas de soporte.
El movimiento lleva la estrategia de la compañía más allá de las barras de vídeo y sitúa parte del foco en la infraestructura que conecta los equipos de la sala. Para los departamentos de TI y los integradores audiovisuales, este planteamiento puede facilitar la estandarización de instalaciones, reducir los puntos físicos susceptibles de provocar fallos y mantener un esquema de uso similar entre distintas ubicaciones.
Reach estará disponible a partir del 5 de octubre de 2026 con un precio recomendado de 899 euros. Su lanzamiento irá acompañado de actualizaciones de firmware para la gama Jabra PanaCast, previstas antes de que termine 2026, con nuevas funciones de medición de ocupación, personalización, configuración y despliegue de dispositivos.
Una conexión para los recursos de la sala
El modelo Bring Your Own Device, o BYOD, permite que cada usuario conecte su propio ordenador al equipamiento compartido. La sencillez aparente de esa operación suele depender de una combinación de conexiones para la imagen, el audio y los periféricos. Cuando una organización extiende el sistema a muchas salas, las diferencias entre instalaciones pueden traducirse en incidencias de conexión y una mayor carga de asistencia.
Jabra Reach sustituye esa combinación por una conexión USB-C desde el portátil. El usuario puede acceder al sistema audiovisual sin instalar controladores adicionales y sin alterar, según Jabra, el funcionamiento previo de la barra de vídeo o del sistema instalado. La misma conexión admite además alimentación opcional de hasta 100 W, suficiente para mantener cargado el ordenador mientras se desarrolla la reunión.
La solución utiliza HDBaseT para extender vídeo, audio y USB hasta 100 metros. Esa distancia permite separar el punto de conexión situado en la mesa del equipamiento desplegado cerca de la pantalla o en otras posiciones de la sala. El alcance resulta especialmente relevante en espacios donde un cable USB convencional no cubre el recorrido requerido o donde conviene ocultar la instalación.
Las opciones de montaje contemplan la colocación de los componentes sobre la mesa o detrás de la pantalla. Los puertos pueden permanecer ocultos y los cables fijados, una disposición orientada a reducir desconexiones accidentales o manipulaciones. Para una empresa con numerosas salas, el valor operativo reside en poder repetir el mismo diseño físico y la misma interacción para el usuario, aunque cambien las dimensiones del espacio.
Holger Reisinger, vicepresidente sénior de la unidad de negocio de vídeo de Jabra, vincula el producto con esa necesidad de homogeneización: «Jabra Reach resuelve este problema desde la propia infraestructura. Los usuarios disponen de un único cable para conectarse, compatible con cualquier barra de vídeo o sistema de sala, sin modificar el funcionamiento de la configuración existente. Así, la conexión es fiable y fácil de replicar en todas las salas».
Gestión centralizada para despliegues compatibles
La conexión física constituye una parte del planteamiento. Reach también puede administrarse mediante Jabra Plus Management, la plataforma desde la que los equipos de TI pueden configurar, supervisar y prestar soporte a las salas. Esta capa de gestión se aplica a despliegues de vídeo compatibles de Jabra y permite reunir la visibilidad de los dispositivos en una única herramienta.
La centralización cobra relevancia cuando el número de salas crece y deja de resultar práctico revisar cada instalación de forma presencial. Una configuración común puede reducir variaciones entre sedes y facilitar que los responsables técnicos identifiquen el estado de los equipos. El alcance efectivo dependerá, en cualquier caso, de que las salas utilicen soluciones de vídeo compatibles con el ecosistema de gestión de la marca.
Jabra presenta Reach como una solución preparada para funcionar con su oferta de vídeo para salas. Al mantener la configuración existente, la empresa pretende que las organizaciones puedan incorporar la nueva conexión sin sustituir las barras o sistemas ya desplegados. Esa compatibilidad busca proteger la inversión previa y concentrar el cambio en la forma en que los portátiles se enlazan con los recursos compartidos.
PanaCast incorpora más datos y opciones de administración
La ampliación de la infraestructura se completa con cuatro mejoras de firmware para Jabra PanaCast. People Count aportará información sobre la ocupación y el uso de las salas, mientras que Custom Wallpaper permitirá mostrar en las pantallas imágenes de marca o información corporativa. Son funciones distintas, pero ambas añaden capacidad de adaptación a espacios administrados de manera centralizada.
Las otras dos novedades se dirigen de forma más directa a los equipos técnicos. Web UI over USB permitirá configurar y gestionar dispositivos desde un navegador mediante una conexión USB. La funcionalidad CLI añadirá una interfaz de línea de comandos para que departamentos de TI e integradores audiovisuales puedan automatizar o agilizar tareas de despliegue, integración y administración a escala.
Las actualizaciones llegarán a todo el catálogo PanaCast antes de finalizar 2026. La medición de ocupación puede ofrecer a las organizaciones más visibilidad sobre cómo se utilizan sus salas, aunque Jabra no aporta resultados concretos sobre el ahorro o la optimización que podría derivarse de esos datos. Su utilidad dependerá de cómo se incorporen a las decisiones sobre espacios y recursos.
Con Reach y las mejoras de PanaCast, Jabra reúne conexión, equipamiento de videocolaboración y administración dentro de un mismo esquema para salas híbridas. Para las empresas, la consecuencia práctica es la posibilidad de definir un patrón común de instalación y soporte: un cable para el usuario, recorridos de hasta 100 metros y una consola desde la que gestionar los dispositivos compatibles desplegados en diferentes espacios.
