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Oracle ha presentado Oracle Fusion Claw, un nuevo entorno de ejecución para sus aplicaciones empresariales que pretende ampliar el tipo de trabajo que puede delegarse en sistemas de IA agéntica. La compañía lo integra en Oracle Fusion Cloud Applications y lo estrena con 25 aplicaciones capaces de abordar procesos que requieren razonamiento, cálculo, simulación, planificación y ejecución de transacciones.
La novedad sitúa a Oracle un paso más allá de los asistentes que generan respuestas o ayudan a completar tareas concretas. Fusion Claw está concebido para que una aplicación pueda perseguir un resultado empresarial durante procesos más largos, revisar sus planes cuando cambian las condiciones y ejecutar acciones dentro de los límites establecidos por la organización. Oracle anunció en marzo sus Fusion Agentic Applications como una nueva capa de automatización integrada en sus sistemas transaccionales.
Con Claw, la compañía liderada por Larry Ellison, intenta resolver uno de los problemas que aparecen cuando los agentes pasan de recomendar acciones a ejecutarlas: el razonamiento probabilístico de los modelos de IA debe convivir con operaciones empresariales que requieren resultados previsibles, permisos concretos y trazabilidad.
Razonamiento de IA y ejecución determinista
La arquitectura separa precisamente esas dos funciones. Un modelo de frontera se encarga de razonar sobre el objetivo, elaborar un plan y adaptarlo cuando aparecen nuevos datos. Después, las operaciones que necesitan precisión o deben procesarse a gran escala pasan a mecanismos de computación determinista.
Oracle sostiene que esta división permite reservar el uso de modelos de IA para los pasos en los que realmente se necesita razonamiento y utilizar procesamiento convencional para las tareas repetitivas o transaccionales. El planteamiento también tiene una derivada económica: recurrir a modelos generativos durante todo un proceso largo puede incrementar el consumo de recursos y el coste de ejecución, mientras que una parte de ese trabajo puede resolverse mediante software tradicional.
La compañía describe Fusion Claw como un «runtime» gobernado para sus Fusion Agentic Applications. Estas aplicaciones trabajan sobre el contexto existente en Fusion, incluidos datos empresariales, flujos de trabajo, políticas, permisos, jerarquías de aprobación y operaciones transaccionales.
El enfoque conecta además con la estrategia de integración que Oracle viene desarrollando alrededor de sus aplicaciones. La compañía ha explicado recientemente que Oracle Integration puede proporcionar a los agentes una capa de ejecución determinista con autenticación, autorización, aprobaciones y auditoría, evitando trasladar al propio agente toda la lógica de las transacciones de un ERP.
Un sistema de permisos para limitar la autonomía
A medida que una aplicación puede actuar con menos intervención humana, el control sobre qué puede hacer pasa a formar parte de su propia arquitectura. Fusion Claw incorpora lo que Oracle denomina «Marco Operativo Empresarial», donde una organización puede definir procedimientos, restricciones, permisos, umbrales de riesgo, derechos de decisión, requisitos de aprobación y límites de escala.
Esas reglas se aplican posteriormente a cada ejecución mediante otro componente, el «Armazón de Confianza de Resultados». Su función consiste en determinar qué identidad, capacidades, datos y acciones están autorizados para alcanzar un objetivo concreto.
Cuando termina el proceso, el sistema genera un «Recibo de Resultado». Se trata de un registro auditable que recoge la autoridad utilizada, las evidencias consideradas, las decisiones adoptadas y las acciones o transacciones ejecutadas.
Este diseño intenta trasladar a los agentes mecanismos habituales en los sistemas empresariales, como segregación de funciones, permisos y trazabilidad. La cuestión resulta especialmente relevante cuando la automatización alcanza áreas como contabilidad, recursos humanos o cadena de suministro, donde una decisión puede terminar produciendo cambios directamente en los sistemas corporativos.
Las empresas pueden configurar distintos grados de autonomía. Un proceso puede limitarse a ofrecer asistencia o avanzar hasta una ejecución automatizada, siempre dentro de la autoridad previamente delegada. Mike Sicilia, CEO de Oracle, resume la estrategia como un desplazamiento «de la asistencia a la ejecución» mediante IA, mientras las personas conservan la definición de objetivos y límites.
De la contabilidad a la planificación de plantilla
Las primeras 25 aplicaciones impulsadas por Fusion Claw ofrecen ejemplos de hasta dónde quiere llevar Oracle este modelo.
En contabilidad, una aplicación puede trabajar sobre grandes volúmenes de asientos para conciliar información, localizar excepciones y analizar anomalías durante la preparación del cierre financiero. El razonamiento de IA se combina aquí con cálculos y operaciones deterministas, una separación especialmente relevante en procesos donde los resultados numéricos deben ser reproducibles.
En recursos humanos, Claw puede utilizarse para preparar planes de dotación de personal teniendo en cuenta disponibilidad, competencias, acreditaciones, horarios, normas laborales, costes y necesidades de cobertura. El sistema puede comparar alternativas y volver a planificar cuando cambian las condiciones.
La cadena de suministro proporciona otro caso de uso. Una aplicación de consolidación de envíos puede modelizar diferentes combinaciones atendiendo a capacidad, calendario, coste y compromisos de servicio. Tras seleccionar una opción, la ejecución queda sometida a los controles y autorizaciones establecidos por la empresa.
En ventas, Oracle plantea un sistema que compara diferentes configuraciones de territorios y distribución de oportunidades de negocio para valorar escenarios antes de aplicar cambios.
Estos ejemplos amplían una cartera que ya incluía 75 Fusion Agentic Applications. Oracle presentó esta categoría en marzo de 2026 como aplicaciones orientadas a resultados y formadas por grupos coordinados de agentes especializados, integrados directamente en Fusion Cloud Applications.
Gemini y OpenAI dentro de la arquitectura de Fusion
Fusion Claw se ejecuta sobre Oracle Cloud Infrastructure y puede utilizar modelos de Gemini y OpenAI, con previsión de añadir otros modelos posteriormente. La decisión encaja con una arquitectura en la que el modelo constituye una pieza del sistema de ejecución, pero no necesariamente controla por sí solo todo el proceso empresarial.
Kevin Ichhpurani, presidente del ecosistema global de socios de Google Cloud, señala que el objetivo es combinar modelos capaces de razonar con «el contexto, los controles y las capacidades de ejecución» de las aplicaciones utilizadas diariamente por las empresas.
La capa de desarrollo se articula alrededor de Oracle AI Agent Studio para Fusion Applications, desde donde las organizaciones pueden construir y gestionar aplicaciones agénticas utilizando componentes de Oracle, de sus socios o desarrollados por terceros. El entorno ofrece herramientas tanto «no-code» como orientadas a desarrolladores.
Oracle también ha ido extendiendo durante 2026 las posibilidades de conectar agentes con sistemas y flujos existentes. La versión 26.10 de Oracle Integration, por ejemplo, permite invocar agentes de Fusion desde flujos de integración y amplía las opciones para trabajar con proveedores compatibles con las interfaces de OpenAI.
La consecuencia para los clientes de Fusion es que la adopción de agentes empieza a desplazarse desde funciones aisladas de productividad hacia la automatización de procesos completos. Ese cambio eleva al mismo tiempo las exigencias de identidad, autorización, supervisión y auditoría. La utilidad de Fusion Claw dependerá así de cuánto trabajo puedan delegar las organizaciones sin perder los controles que ya aplican a sus sistemas financieros, laborales y operativos.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
