Eurecat ha elegido a Josep Lluís Checa como nuevo director general para conducir al centro tecnológico hacia su próximo ciclo estratégico y reforzar la transferencia de conocimiento a las empresas. El directivo asumirá el cargo en enero de 2027 y sustituirá a Xavier López, responsable de la organización desde su creación en 2015.
El Patronato aprobó el nombramiento por unanimidad como parte de una sucesión planificada. El proceso ha estado dirigido por la Comisión de Estrategia y Gobernanza de Eurecat, con el apoyo de una consultora externa. El calendario permite preparar el traspaso antes de que finalice el actual plan estratégico y de que la entidad defina sus prioridades para la siguiente etapa.
Un relevo ligado a la estrategia de transferencia
La transición afecta a una organización concebida como puente entre la investigación aplicada y el tejido productivo. Durante los últimos once años, Eurecat afirma haber realizado más de 16.000 proyectos y servicios de innovación y atribuye a su actividad un impacto superior a 1.250 millones de euros en la facturación de empresas y entidades catalanas.
El centro también cifra en más de 3.500 las pymes que han recibido apoyo tecnológico en sus procesos de innovación. Estos datos delimitan el punto de partida de Checa: una estructura ya consolidada, con actividad en diferentes ámbitos científicos e industriales, pero que afronta el encargo de ampliar el efecto empresarial de la tecnología y el conocimiento generado.
Daniel Altimiras, presidente de Eurecat, vincula directamente el relevo con esa transición: «la incorporación del nuevo director general coincidirá con la finalización, el próximo año, del actual plan estratégico del centro y la apertura de un nuevo período que refuerce la capacidad de transferencia tecnológica de Eurecat y un mayor impacto sobre el tejido empresarial en un contexto de cambios tecnológicos sin precedentes a escala global».
El próximo plan deberá concretar cómo se traduce esa orientación en prioridades, colaboración con empresas y proyectos. La organización dispone de más de 860 profesionales especializados en áreas como inteligencia artificial, robótica, computación cuántica, materiales, biotecnología, salud, sostenibilidad y fabricación avanzada. La diversidad de capacidades amplía su campo de actuación, aunque también exige seleccionar dónde puede aportar un impacto más directo.
Experiencia entre empresa, tecnología e instituciones
Checa llega a Eurecat después de nueve años como director general de la Fundación TecnoCampus Mataró-Maresme. Su trayectoria combina la gestión de organizaciones públicas y privadas con responsabilidades relacionadas con la innovación tecnológica y la conexión entre conocimiento y empresa, una experiencia alineada con la función que desempeñan los centros tecnológicos.
Anteriormente ocupó puestos directivos en Gas Natural y en el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalitat de Catalunya. Su perfil incorpora así experiencia corporativa, institucional y de gestión de ecosistemas de innovación, tres dimensiones relevantes para coordinar proyectos con compañías, administraciones y agentes académicos.
La sucesión también cierra una etapa prolongada bajo la dirección de Xavier López. El anterior responsable participó en el nacimiento de Eurecat y en la consolidación de su estructura durante más de una década. El cambio de liderazgo se produce con margen para ordenar la transición y conservar la continuidad operativa mientras se prepara la siguiente estrategia.
El encaje en los objetivos catalanes de innovación
El nombramiento de Josep Lluís Checa coincide con una mayor atención institucional a la transferencia tecnológica. La Estrategia de innovación empresarial de Cataluña 2026-2030 incluye el impulso de Eurecat y del resto de centros tecnológicos catalanes como uno de sus ejes para acercar la investigación a las necesidades empresariales.
El programa reúne ocho ejes y 33 actuaciones específicas. Entre sus objetivos para 2030 figuran elevar el gasto empresarial en I+D hasta el 2% del PIB, superar las 12.000 empresas innovadoras y rebasar las 3.000 startups. Son metas de la estrategia catalana, no resultados atribuibles únicamente a Eurecat, pero sitúan al centro dentro de una política que demanda mayor capacidad para trasladar tecnología al mercado.
Para las empresas, la consecuencia práctica del relevo dependerá de cómo el próximo plan estratégico convierta las capacidades científicas del centro en proyectos aplicables, especialmente para pymes con menos recursos propios de investigación. Cuando Checa asuma la dirección en enero de 2027, su primera tarea será ordenar esa nueva etapa sin interrumpir la actividad existente y orientar la cartera tecnológica hacia colaboraciones con impacto empresarial medible.
