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El Encuentro AMETIC de la Economía Digital y las Telecomunicaciones llegará a Santander del 31 de agosto al 2 de septiembre con una edición marcada por dos cifras: 40 años de trayectoria y más de 175 ponentes. La cita, integrada en la programación de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), desplegará 35 sesiones para abordar una agenda tecnológica que se ha ensanchado considerablemente desde las telecomunicaciones y la digitalización empresarial hasta la inteligencia artificial, la soberanía del dato, la computación cuántica, la defensa o la financiación de tecnologías estratégicas.
El aniversario llega además en un momento distinto al que rodeó las primeras ediciones del encuentro. La capacidad tecnológica se ha incorporado a las políticas industriales, a la seguridad económica y a las decisiones de inversión de los Estados. Bajo el lema «40 años impulsando el crecimiento social y económico de España», AMETIC plantea precisamente esa conexión entre tecnología, competitividad y bienestar, con representantes empresariales, administraciones públicas, universidades y centros tecnológicos.
El Santander40 sitúa la competitividad en primer plano
La primera jornada estará dedicada a la competitividad empresarial, el liderazgo tecnológico y el estado del bienestar. En la agenda aparecen compañías como Microsoft, Salesforce, Samsung, SAP, Inetum, Sage y ODILO, junto a Red.es y representantes de la Administración. La inteligencia artificial tendrá un peso considerable, aunque el enfoque previsto se desplaza hacia su impacto económico, su implantación en las organizaciones y las capacidades necesarias para adoptar estas herramientas.
Ese cambio de escala importa para las empresas españolas. Tras varios años dominados por experimentos con modelos generativos, el debate empresarial se está moviendo hacia aplicaciones más especializadas, eficiencia, control del dato y retorno de la inversión. Un estudio publicado en julio por Santander AI Lab y la Fundación General CSIC, construido sobre más de 10,3 millones de documentos y 300.000 publicaciones especializadas, apunta precisamente hacia una nueva etapa de IA empresarial basada en modelos especializados, soberanía del dato y confianza regulatoria.
La cuestión atraviesa también las prioridades de AMETIC. En su AI Summit celebrado en abril, la asociación situó el foco en convertir la inversión en IA en valor empresarial tangible y en trasladar estas tecnologías a los procesos productivos. La discusión que llegará ahora a Santander incorpora una dimensión adicional: cómo extender esa adopción a pymes, administraciones y sectores que todavía muestran diferencias importantes en capacidad tecnológica.
Francisco Hortigüela, presidente de AMETIC, ha situado la comparación internacional en el centro del debate. «Europa está creciendo, pero necesita acelerar el ritmo para cerrar la distancia que aún nos separa de otras potencias como Estados Unidos y China», señaló durante la presentación del encuentro. La referencia abre un frente que supera la adopción de herramientas digitales. Europa necesita decidir dónde concentra capital, capacidad industrial e infraestructura para reducir dependencias en tecnologías críticas.
IA, datos e infraestructura entran en la agenda de AMETIC
La segunda jornada trasladará buena parte de esa discusión al terreno de la transformación del país. La digitalización de la Justicia, el uso de IA en distintos sectores, el «sandbox» regulatorio, la modernización de la Función Pública y la economía del dato compartirán programa con una mesa dedicada a datos, inteligencia artificial e infraestructura digital.
Google Cloud, Cloudera y representantes del ecosistema de grandes proveedores tecnológicos figuran entre los participantes previstos. Para las empresas, el debate sobre infraestructura está cada vez más ligado a cuestiones de coste, disponibilidad de capacidad computacional, localización de datos y regulación. También a energía y centros de datos, un segmento que está ganando peso en las decisiones sobre inversión tecnológica europea.
La Agenda Digital AMETIC 2026-2030 servirá como otro de los ejes de esa jornada. Presentada a comienzos de año, contiene 218 medidas agrupadas alrededor de competitividad, estado del bienestar y liderazgo tecnológico. Su alcance permite observar hasta qué punto la discusión sectorial ha evolucionado desde políticas de conectividad hacia asuntos industriales, inversión, capacidades críticas y autonomía estratégica.
Alrededor del programa principal funcionarán además seis espacios temáticos durante las tardes de las dos primeras jornadas. Salud y ciencias de la vida, cadenas de valor en tecnologías estratégicas y ciudades inteligentes ocuparán el primer bloque. El segundo estará dedicado a tecnologías duales, relaciones entre Europa y Latinoamérica y tecnología orientada al impacto social.
Algunos de estos debates bajarán a problemas muy concretos. La sesión sobre ciudades y territorios, por ejemplo, relacionará digitalización, vivienda, planificación urbana, espacios de datos y competitividad territorial, con representantes de Santander, Málaga, Red.es, empresas tecnológicas y organismos de normalización.
Tecnologías estratégicas y financiación ganan espacio
La tercera jornada concentra buena parte del componente industrial del encuentro. La estrategia «deep tech» española 2026-2030, la financiación de innovación, la industria espacial, la computación cuántica y la criptografía postcuántica aparecen en un programa que vincula desarrollo tecnológico con capacidad para llevar proyectos al mercado.
Uno de los puntos previstos será la participación de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT). Su director general, Javier Ponce, intervendrá en una mesa sobre la transformación de tecnologías estratégicas a través de empresas participadas. Entre las compañías anunciadas están Ideaded, Qilimanjaro Quantum Tech y Kumori Systems, ejemplos de una política pública que está utilizando inversión y participación empresarial como instrumentos para impulsar proyectos tecnológicos.
La financiación adquiere así un espacio propio junto a la tecnología. CDTI, ENISA y el Banco Europeo de Inversiones están previstos en una mesa dedicada a los instrumentos para impulsar el crecimiento tecnológico. Para una industria que reclama más escala empresarial, el problema se sitúa tanto en el acceso al capital como en la capacidad de mantener en Europa compañías que alcanzan fases avanzadas de crecimiento.
La computación cuántica tendrá también presencia mediante el Premio AMETIC a la Excelencia en Tecnologías Cuánticas y una intervención sobre seguridad en la era de la criptografía postcuántica. Es un terreno todavía alejado de la implantación masiva, aunque las implicaciones sobre ciberseguridad están llevando a empresas y administraciones a empezar a preparar migraciones criptográficas antes de que los ordenadores cuánticos capaces de comprometer determinados sistemas actuales estén disponibles.
El encuentro cerrará con la presentación del Barómetro de la Economía Digital 2026 de AMETIC, concebido para medir la evolución del sector y su contribución a la economía española. La cifra tendrá especial interés tras una edición dominada por debates sobre productividad: buena parte del desafío reside ahora en traducir inversión tecnológica, infraestructuras y adopción de IA en resultados medibles dentro de empresas que operan fuera del núcleo estrictamente digital.
Cuatro décadas después de las primeras reuniones de Santander, la agenda ofrece una fotografía bastante diferente de la industria. Telecomunicaciones y digitalización siguen presentes, pero comparten espacio con capital, defensa, energía computacional, soberanía tecnológica, regulación y política industrial. El siguiente tramo dependerá menos de incorporar nuevos términos al debate y más de resolver problemas de escala, financiación, talento e implantación que condicionan la posición de las empresas españolas dentro del mercado tecnológico europeo.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
