Estás leyendo
La IA desplaza el valor del talento IT más allá del código

La IA desplaza el valor del talento IT más allá del código

  • knowmad mood prevé que la automatización elevará la demanda de profesionales capaces de diseñar sistemas, supervisar la IA y conectar las decisiones técnicas con el negocio.
Mercado laboral - Talento IT

knowmad mood publicó el 18 de agosto de 2026 un análisis sobre la evolución del talento tecnológico hasta 2030 que sitúa el valor profesional cada vez más lejos de la programación básica y más cerca del diseño de soluciones, la arquitectura, la seguridad y el conocimiento del negocio. La consultora plantea esta revisión cuando los asistentes de inteligencia artificial ya forman parte del trabajo cotidiano de numerosos desarrolladores, aunque persisten dudas sobre la precisión del código que producen y sobre la responsabilidad de validarlo.

El cambio afecta directamente a las decisiones de contratación y formación de las empresas. La capacidad de escribir código continúa siendo necesaria, pero pierde peso como elemento diferenciador a medida que la IA automatiza pruebas unitarias, documentación, refactorizaciones sencillas y partes de la implementación. Según la tesis de knowmad mood, las organizaciones tenderán a premiar a quienes puedan decidir qué debe construirse, cómo integrarlo con otros sistemas y qué impacto tendrá sobre costes, operaciones o ingresos.

Una de las referencias más citadas para medir esta evolución procede de GitHub. En un experimento con 95 desarrolladores, quienes utilizaron GitHub Copilot completaron un servidor HTTP en JavaScript un 55% más rápido de media. El resultado muestra el potencial de la asistencia automática en una tarea concreta, pero no permite trasladar ese porcentaje de forma general a cualquier proyecto, lenguaje o fase del desarrollo.

También requiere precisión la afirmación de que la IA genera ya cerca de la mitad del código nuevo. La cifra difundida por GitHub fue del 46% para el código escrito en archivos donde Copilot estaba habilitado, dentro del uso de su propio producto. Por tanto, describe su implantación entre esos usuarios y no equivale a la mitad de todo el software producido en repositorios profesionales.

El desarrollo de software cambia de funciones

El avance de la automatización no anticipa una desaparición general del desarrollador. Apunta a una transformación de sus funciones y de las competencias que aportan valor dentro de los equipos. El Foro Económico Mundial mantiene a los desarrolladores de software y aplicaciones entre los empleos tecnológicos con mayor crecimiento previsto hasta 2030, junto con los especialistas en big data, inteligencia artificial y aprendizaje automático.

knowmad mood identifica como perfiles al alza a los ingenieros de IA y datos, los arquitectos cloud y los especialistas en ciberseguridad. Su relevancia procede de la capacidad para combinar conocimientos técnicos, supervisión y criterios empresariales. El cambio también alcanza al desarrollador generalista: su posición dependerá menos del dominio aislado de un lenguaje y más de su habilidad para entender arquitecturas completas, integrar servicios, evaluar riesgos y resolver problemas ligados a la actividad de la compañía.

Raúl Alonso Lerín, Operations Manager de knowmad mood, vincula esta evolución con una mayor exigencia sobre el criterio profesional: «El ecosistema tecnológico ha madurado y, con él, las exigencias hacia sus profesionales. Ya no basta con dominar el código; el reto ahora es entender cómo ese código impacta en el negocio y organizar los equipos para tomar decisiones con criterio».

Este desplazamiento tiene consecuencias sobre la organización del trabajo. Si la IA reduce el tiempo dedicado a producir una primera versión del código, aumenta la importancia relativa de definir requisitos, escoger componentes, revisar dependencias y comprobar el comportamiento del sistema en producción. Las empresas necesitan además determinar quién asume la responsabilidad cuando una sugerencia automática introduce un fallo, una vulnerabilidad o una decisión difícil de rastrear.

La adopción crece más rápido que la confianza

La extensión de estas herramientas convive con una brecha de confianza significativa. La encuesta de desarrolladores de Stack Overflow correspondiente a 2025 indicó que el uso o la intención de uso de IA superaba el 84%, mientras que solo el 29% confiaba en la precisión de sus resultados. Esa diferencia refuerza la necesidad de conservar procesos de revisión humana, pruebas y controles de seguridad incluso cuando aumenta la productividad inicial.

La supervisión requiere competencias distintas a la mera aceptación de sugerencias. Un profesional debe reconocer si el código se ajusta a la arquitectura, detectar problemas de rendimiento, comprobar licencias y dependencias y anticipar posibles vías de ataque. En sectores regulados, también tendrá que documentar decisiones y garantizar que los sistemas cumplen los requisitos internos y legales. La automatización puede acelerar la ejecución, pero amplía la superficie que debe gobernarse.

Al proyectar qué profesionales ganarán peso, Raúl Alonso Lerín añade: «El talento que dominará en 2030 será aquel capaz de apoyarse en la automatización y la IA para centrar su esfuerzo en lo que de verdad aporta valor: el diseño de soluciones y la gestión eficiente de los equipos que las construyen. El mercado ya no busca solo ejecutores, busca profesionales capaces de organizar ese cambio.»

Formar con criterios de negocio

La velocidad con la que aparecen herramientas, modelos y entornos también complica las decisiones de aprendizaje. knowmad mood advierte de una fatiga técnica derivada de la actualización constante y sostiene que la formación deberá ser más selectiva. El objetivo para las empresas será evitar cursos desconectados de sus necesidades y concentrar recursos en capacidades aplicables a su arquitectura, sus procesos y sus riesgos.

La magnitud del ajuste trasciende al sector tecnológico. El Foro Económico Mundial estima que el 39% de las competencias actuales cambiará o quedará desactualizado entre 2025 y 2030. Para los departamentos de tecnología, esto obliga a revisar itinerarios profesionales que durante años estuvieron ligados a lenguajes o plataformas concretas y a incorporar conocimientos de datos, seguridad, integración y gobierno de IA.

La respuesta empresarial combinará reciclaje, movilidad interna y ajustes de plantilla. Entre los empleadores consultados por el Foro, el 77% prevé formar a sus trabajadores ante el impacto de la IA y el 41% espera reducir personal donde pueda automatizar tareas. Ambas decisiones pueden producirse simultáneamente dentro de una misma organización: menos recursos en funciones repetitivas y más inversión en arquitectura, datos, ciberseguridad y control.

Para las compañías, la consecuencia operativa será revisar puestos, métricas e itinerarios de carrera: medir solo volumen de código o velocidad de entrega resultará insuficiente cuando una parte creciente de la ejecución esté automatizada. El rendimiento dependerá también de la calidad de las decisiones, la fiabilidad del software y su aportación verificable al negocio.

Ver Comentarios (0)

Leave a Reply

Utilizamos cookies para facilitar la relación de los visitantes con nuestro contenido y para permitir elaborar estadísticas sobre las visitantes que recibimos. No se utilizan cookies con fines publicitarios ni se almacena información de tipo personal. Puede gestionar las cookies desde aquí.   
Privacidad