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Starlink convirtió su piloto D2D en una red de emergencia durante los incendios de España

Starlink convirtió su piloto D2D en una red de emergencia durante los incendios de España

  • La red D2D de Starlink multiplicó por 24 su actividad durante los incendios de julio y permitió recuperar cobertura móvil en zonas rurales sin servicio.
Conectividad D2D

Los incendios que afectaron al centro de España a finales de julio de 2026 convirtieron un ensayo de conectividad por satélite en una infraestructura de emergencia para miles de usuarios. El servicio Starlink D2D, que MasOrange probaba desde febrero en Valladolid, amplió su alcance en cuestión de horas para atender también a clientes de Movistar en las zonas donde las redes móviles terrestres habían dejado de funcionar.

La activación coincidió con el complejo de incendios de Sierra Oeste, que quemó más de 60.000 hectáreas entre Ávila, Madrid y Toledo y llevó al Gobierno a declarar la primera emergencia nacional por incendios forestales. Los daños sobre estaciones base, tendidos eléctricos y fibra dejaron sin cobertura utilizable a distintas localidades rurales.

Un análisis elaborado por Ookla a partir de mediciones de teléfonos Android muestra la rapidez del cambio. El 25 de julio, cuando Movistar y Orange habilitaron el servicio básico de emergencia, el número de dispositivos detectados en la red satelital se situó aproximadamente 24 veces por encima del nivel previo a los incendios. El máximo llegó el 1 de agosto, con unas 30 veces más actividad, y todavía el 7 de agosto permanecía cerca de 20 veces por encima de la referencia anterior.

De un ensayo en Valladolid a una red para dos operadores

MasOrange y Starlink habían anunciado en febrero un piloto técnico autorizado por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales. La prueba utilizaba tecnología direct-to-device, que permite que teléfonos convencionales se conecten directamente con satélites equipados para funcionar como estaciones base móviles.

El incendio comenzó el 23 de julio. Tras la declaración de emergencia nacional un día después, las autoridades ampliaron excepcionalmente el permiso del servicio y los primeros terminales con SIM de Movistar comenzaron a aparecer en la red D2D. El acceso se abrió sin coste a clientes de Movistar y MasOrange en las provincias afectadas.

Los dispositivos de Movistar representaron alrededor de dos quintas partes de los terminales observados en la red de emergencia, pese a que el operador no formaba parte comercialmente del piloto unos días antes. Su peso era aproximadamente el doble del que tenía entre el conjunto de dispositivos detectados en el mismo corredor geográfico.

La incorporación fue más rápida que algunos cambios internos de la propia red. Durante varios días, teléfonos de Movistar conectados por satélite seguían mostrando la identificación «Orange SpaceX». La denominación «Movistar SpaceX» empezó a observarse el 31 de julio.

También aparecieron terminales de DIGI y operadores extranjeros, aunque en cantidades reducidas y normalmente en un estado de servicio limitado. Podían detectar la red y permanecer conectados a ella para determinadas funciones de emergencia, sin que los datos analizados permitan concluir que dispusieran del mismo servicio que los clientes de los operadores participantes.

La cobertura satelital siguió los fallos de la red terrestre

La distribución de las conexiones ayuda a determinar qué papel desempeñó realmente la infraestructura satelital. La actividad D2D no se concentró sobre las áreas quemadas ni en las localidades más próximas al frente del incendio. Las conexiones aparecieron principalmente al sur y al oeste de los perímetros afectados, en municipios donde la cobertura móvil terrestre ya era más débil o se había deteriorado.

Candeleda, Arenas de San Pedro y otras poblaciones del valle del Tiétar y de la Sierra de Gredos registraron una presencia especialmente sostenida. En cambio, las zonas sometidas a órdenes de evacuación o confinamiento mediante el sistema ES-Alert presentan pocas conexiones verificadas.

El análisis sitúa la probabilidad de observar una conexión D2D en alrededor de siete veces más en las cuadrículas donde menos del 90% de las mediciones terrestres encontraban servicio utilizable. Los datos de incidencias comunicadas por usuarios a Downdetector siguen una evolución similar: las notificaciones relacionadas con Movistar en la región alcanzaron el 23 de julio alrededor de cinco veces el volumen de un día normal.

La recuperación de las redes convencionales también queda reflejada en las mediciones. Las zonas degradadas próximas al incendio alcanzaron un máximo cercano al 12% el 26 de julio, aproximadamente cuatro veces el nivel habitual, y regresaron a valores normales hacia el 3 de agosto. La utilización de la conexión satelital, sin embargo, continuó elevada durante varios días.

El despliegue fue además geográficamente selectivo. Otros grandes incendios registrados en julio en Guadalajara y Castellón apenas muestran actividad D2D significativa, lo que apunta a una activación dirigida a las provincias afectadas por Sierra Oeste y no a un encendido general del servicio en España.

Cerca de 300 satélites participaron en la emergencia

Las mediciones permiten ir más allá de la identificación de la red. El identificador de celda LTE emitido por Starlink contiene información que puede asociarse al satélite que presta el servicio, de modo que es posible comparar cada conexión con su posición orbital.

Al contrastar esos identificadores con elementos orbitales de Space-Track, el satélite identificado se encontraba por encima del horizonte del teléfono en aproximadamente nueve de cada diez observaciones recientes. En más del 80% de los casos figuraba además entre los tres satélites más altos visibles desde esa ubicación.

Alrededor de 400 satélites de la constelación Direct to Cell prestaron servicio en España durante todo el periodo estudiado y casi 300 lo hicieron durante la emergencia. Ninguno estuvo reservado específicamente para el incendio. Todos los satélites detectados sobre España dieron servicio también a otros países durante el mismo día.

Ese comportamiento deriva de la arquitectura de las constelaciones en órbita terrestre baja. Cada nave completa aproximadamente una vuelta a la Tierra cada 90 minutos, por lo que un satélite que proporciona cobertura sobre Ávila puede encontrarse poco después sobre otro continente. En una observación realizada el 28 de julio, un único dispositivo rural cambió entre once satélites diferentes en 37 minutos.

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La posición de España favoreció la cobertura

La ubicación de los incendios resultó especialmente adecuada para la geometría de la constelación. La densidad de los satélites Direct to Cell alcanza uno de sus máximos cerca de los 40 grados de latitud, debido a la inclinación de las órbitas empleadas.

Sierra Oeste se encuentra alrededor de 40,3 grados norte. Según las mediciones analizadas, el satélite que atendía a cada conexión estaba a una elevación mediana de 46 grados sobre el horizonte, el valor más alto entre los mercados comparados. Alrededor de tres cuartas partes de las conexiones procedían de la capa orbital con 43 grados de inclinación.

España utilizó, sin embargo, una frecuencia relativamente exigente. El servicio operó en 2.682,5 MHz, dentro de la banda 7, la frecuencia de bajada más alta detectada por Ookla entre las redes Starlink Direct to Cell estudiadas. Las frecuencias superiores sufren mayores pérdidas durante la propagación que las bandas de 1,8 y 1,9 GHz empleadas en otros países.

Pese a ello, cuando se comparan conexiones con una geometría similar, la intensidad mediana de señal observada en España quedó al nivel de Estados Unidos y por encima de varios mercados donde el servicio lleva más tiempo en funcionamiento.

Un precedente para la resiliencia de las redes móviles europeas

La experiencia española llega mientras Europa sigue definiendo cómo integrar este tipo de conectividad en el espectro móvil. Estados Unidos estableció en 2024 su marco de cobertura suplementaria desde el espacio, mientras que Ofcom autorizó en diciembre de 2025 el uso comercial de D2D sobre frecuencias móviles en Reino Unido. La Comisión Europea ha encargado a la CEPT el desarrollo de condiciones técnicas armonizadas para este tipo de servicios, incluido el espectro de 2,6 GHz empleado en España.

La competencia tecnológica también aumenta. AST SpaceMobile trabaja con Vodafone, Telefónica y otros operadores europeos, mientras Amazon presentó en julio una solicitud para desarrollar una constelación propia destinada a comunicaciones directas con dispositivos móviles.

Para operadores y administraciones, el episodio de Sierra Oeste aporta un caso operativo poco habitual en Europa: un piloto restringido pudo ampliarse a un segundo operador en aproximadamente un día, sobre teléfonos convencionales y sin desplegar nueva infraestructura en tierra. La conexión se mantuvo precisamente en las áreas donde la red terrestre presentaba mayores dificultades.

Ese resultado sitúa el D2D entre las herramientas que pueden incorporarse a los planes de continuidad de las telecomunicaciones junto con baterías, generadores, redundancia de fibra y otras medidas de resiliencia. Su papel dependerá ahora de que los permisos excepcionales utilizados durante una emergencia puedan traducirse, cuando proceda, en marcos regulatorios y acuerdos entre operadores capaces de funcionar antes de que falle la infraestructura terrestre.

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