SAP España ha convertido la conexión directa entre formación tecnológica y procesos de selección en el elemento central de SAP Impulsa Empleo, una iniciativa que ha formado a más de 3.500 personas desde 2025. El modelo, reconocido por AMETIC en sus Digital Skills Awards Spain 2026 , plantea una vía para ampliar el talento disponible mediante capacitación aplicada, certificación y entrevistas con empresas del ecosistema de la multinacional.
El programa ha ganado la categoría «Más y mejores Profesionales TIC», orientada a mejorar las competencias y el reciclaje de trabajadores y solicitantes de empleo. En esta edición de los premios se presentaron 63 proyectos y 16 llegaron a la fase final. Más allá del galardón, el aspecto relevante para las organizaciones es la integración en un mismo recorrido de aprendizaje técnico, experiencia práctica y acceso a posibles empleadores.
La iniciativa ofrece formación oficial gratuita o subvencionada, tutorías, prácticas sobre sistemas reales y certificación. Los contenidos se adaptan a las necesidades identificadas en cada territorio, mientras que la participación de administraciones, universidades, entidades formadoras y empresas permite distribuir las distintas funciones del proceso: captar candidatos, impartir conocimientos, acreditar competencias y acercar a los participantes al mercado laboral.
De la capacitación a las entrevistas de trabajo
El itinerario termina en foros de empleo con un formato de entrevistas breves sucesivas. Durante una sola jornada, los alumnos mantienen varios encuentros con socios y compañías usuarias de tecnología SAP. Esta fórmula reduce la distancia habitual entre finalizar un curso y comenzar a buscar oportunidades, aunque la contratación depende posteriormente de las necesidades y decisiones de cada empleador.
Los seis encuentros organizados en 2025 reunieron a 989 candidatos y 34 empresas. En conjunto generaron 5.994 entrevistas y registraron una empleabilidad media del 68%, según los datos del programa. Las cifras reflejan el alcance de la intermediación desarrollada, con una media de alrededor de seis entrevistas por candidato, y permiten observar el papel que puede desempeñar el contacto empresarial dentro de una iniciativa de recualificación.
La estructura aborda uno de los desajustes habituales de la capacitación digital: adquirir conocimientos técnicos no garantiza por sí mismo el acceso a una oportunidad laboral. La incorporación de compañías a la fase final aporta a los participantes una exposición directa a procesos de selección y ofrece a los empleadores un grupo de candidatos que ha seguido una preparación vinculada a las tecnologías utilizadas en su entorno.
Los recorridos cubren SAP S/4HANA, finanzas, compras, logística, recursos humanos, desarrollo, cloud, datos, integración e inteligencia artificial. Un centro de excelencia complementa esta preparación con metodologías de trabajo, herramientas, buenas prácticas y contenidos de seguridad relacionados con la implantación tecnológica. La combinación permite incluir tanto funciones técnicas como perfiles ligados a procesos empresariales.
Perfiles funcionales y recualificación profesional
La composición del alumnado muestra que el programa no se limita a personas procedentes de carreras informáticas. El 70% de los participantes llega desde perfiles funcionales no técnicos, el 49% son mujeres y más del 35% supera los 45 años. También se dirige a desempleados, profesionales en proceso de recualificación y colectivos con mayores barreras de entrada en las ocupaciones digitales.
Esta diversidad resulta especialmente significativa en áreas como finanzas, compras, recursos humanos o logística, donde el conocimiento previo de una función empresarial puede combinarse con el manejo de una plataforma tecnológica. Para las compañías, esa mezcla puede facilitar la búsqueda de profesionales capaces de comprender tanto el proceso de negocio como las herramientas con las que se gestiona, sin circunscribir la captación a perfiles puramente técnicos.
La formación aplicada también permite orientar el aprendizaje hacia tareas y sistemas concretos. Los participantes practican en entornos reales y reciben acompañamiento antes de llegar a las entrevistas, una secuencia que pretende reducir la separación entre los contenidos del aula y las capacidades demandadas en proyectos de implantación. La certificación proporciona, además, una referencia común para candidatos y empleadores dentro del ecosistema SAP.
Una red público-privada con despliegue territorial
SAP Impulsa Empleo articula la colaboración de servicios públicos de empleo, administraciones, universidades, entidades formadoras, AUSAPE y empresas asociadas al ecosistema de SAP. Sus cuatro principales proyectos se han desarrollado en Madrid, Andalucía, Extremadura y País Vasco. La organización prepara nuevas actuaciones en Aragón, Galicia, Canarias y Navarra, mientras el modelo sirve de referencia para iniciativas en otros países del sur de Europa.
El componente territorial permite ajustar los itinerarios y la captación a las circunstancias de cada comunidad autónoma, en lugar de aplicar un único recorrido con independencia del tejido empresarial local. Al mismo tiempo, la utilización de tecnologías, certificaciones y metodologías comunes favorece que el esquema pueda extenderse a nuevas regiones manteniendo una base compartida.
Para que esa ampliación conserve su conexión con el empleo, la coordinación entre los participantes resulta determinante. Los servicios públicos pueden identificar y canalizar candidatos; las entidades educativas se ocupan de la capacitación; SAP aporta su entorno tecnológico; y las empresas trasladan sus necesidades y participan en las entrevistas. El programa concentra así varias etapas que a menudo funcionan de manera separada.
SAP prevé ampliar sus itinerarios y alianzas hasta 2028. La extensión a cuatro nuevas comunidades aumentará la escala de una iniciativa que ya ha superado los 3.500 alumnos, pero su consecuencia operativa dependerá de mantener vinculadas la formación práctica y la participación empresarial. Para los empleadores, ese diseño ofrece un canal adicional de acceso a profesionales recualificados; para los candidatos, acorta el recorrido entre aprender una tecnología y presentarse ante organizaciones que la utilizan.
