Dell Technologies amplía junto con NVIDIA su arquitectura para desplegar agentes de inteligencia artificial en entornos empresariales propios, desde los equipos de desarrollo hasta el centro de datos. La actualización de Dell AI Factory con NVIDIA llega cuando el fabricante cifra su adopción en más de 6.500 organizaciones, frente a las 5.000 registradas el trimestre anterior, y refleja el paso de la IA agéntica desde las pruebas aisladas hacia una carga de trabajo que exige gobierno, capacidad de cálculo y control de costes.
La propuesta reúne soluciones validadas, seguridad por capas, servicios gestionados, estaciones de trabajo y nuevas plataformas de computación. Dell pretende así cubrir el recorrido completo de una implantación, incluido el desarrollo local, la supervisión de los agentes y la infraestructura necesaria para ejecutar inferencias y tareas de orquestación a escala. El elemento diferencial que defiende la compañía es que las organizaciones pueden mantener datos y operaciones sobre sistemas que poseen y controlan, sin trasladarlos necesariamente a la nube pública.
El dato de adopción procede de un análisis interno de pedidos realizado por Dell en agosto de 2026, por lo que mide clientes de la plataforma y no detalla cuántos proyectos han alcanzado una explotación generalizada. Aun así, el crecimiento trimestral sitúa el foco en una preocupación concreta para los responsables tecnológicos: cómo convertir los pilotos de agentes en servicios operativos sin perder visibilidad sobre su comportamiento, consumo y acceso a información corporativa.
Una arquitectura para gobernar agentes en sistemas propios
Dell articula esa transición mediante una combinación de hardware, software y automatización. Entre las incorporaciones se encuentra Beam, un modelo de Reflection con licencia Apache 2.0 orientado a ingeniería de software y tareas agénticas complejas y prolongadas. El modelo ya está validado y disponible en AI Factory, lo que permite ejecutarlo sobre infraestructura propia dentro de una configuración previamente comprobada por el fabricante.
El ecosistema también incorpora observabilidad de IA con Dynatrace, un asistente de conocimiento y una plataforma agéntica con Mistral, soluciones de visión artificial de Fogsphere y compatibilidad prevista con SUSE Linux. Estas integraciones amplían las opciones disponibles en las capas de modelos, aplicaciones y sistemas operativos, aunque cada organización tendrá que determinar qué combinación responde a sus cargas, políticas internas y herramientas ya desplegadas.
La gobernanza ocupa una parte central de la actualización. La arquitectura combina protección basada en hardware, Red Hat AI Factory para orquestar la plataforma y la referencia NVIDIA OpenShell para aplicar controles durante la ejecución. El esquema abarca las capas de infraestructura, datos, red y ejecución, con la intención de limitar accesos, establecer políticas y supervisar agentes que pueden utilizar herramientas o ejecutar código de manera autónoma.
A esa base se sumará Dell Managed Services for AI, previsto para el primer trimestre de 2027. El servicio se ocupará de la gestión de accesos, el consumo de recursos y el seguimiento de costes, mientras los equipos de desarrollo disponen de capacidad de autoservicio. La separación intenta resolver una tensión habitual al escalar proyectos: dar agilidad a quienes construyen aplicaciones sin retirar a TI los controles financieros y operativos.
Michael Dell, presidente y consejero delegado de Dell Technologies, vincula este despliegue con un cambio en la asignación de recursos empresariales: «Antes, las empresas consideraban la infraestructura de IA una cuestión de presupuesto de TI, pero eso ha cambiado. La infraestructura de IA ya no es un centro de costes, sino un motor de creación de valor. Las compañías están ampliando y reasignando presupuestos porque la infraestructura de IA impulsa el crecimiento, la productividad y la ventaja competitiva. Junto con NVIDIA, ofrecemos a las empresas las plataformas integradas que necesitan para pasar de la experimentación con IA agéntica a los resultados, sobre una infraestructura que poseen y controlan».
El argumento económico depende, sin embargo, del uso real de los sistemas. Dell sostiene que su AI Factory puede resultar hasta un 90 % más rentable que la nube pública durante dos años, pero el cálculo parte de una selección concreta de soluciones, cargas agénticas y estimaciones sobre descuentos, alojamiento, energía, gestión y soporte. Más que una equivalencia aplicable a cualquier despliegue, la cifra plantea la necesidad de comparar el coste completo de operar los agentes, incluyendo capacidad infrautilizada, personal especializado y crecimiento del consumo.
Del desarrollador individual a mil puestos de trabajo
La ampliación de Dell Deskside Agentic AI traslada parte de esa arquitectura al puesto de trabajo. Sus nuevos diseños de referencia especifican el hardware, los modelos y el software necesarios para desplegar flujos de programación agéntica, análisis de vídeo, entornos basados en NemoClaw y laboratorios de IA para educación superior. Dell plantea configuraciones que parten de un único desarrollador y pueden extenderse a 1.000 sistemas o más.
El objetivo de estos diseños es reducir las decisiones de integración antes de distribuir una carga entre numerosos equipos. Una configuración validada no elimina las tareas de seguridad, mantenimiento o adaptación a cada proceso, pero proporciona una referencia común para evitar que cada departamento construya su propio entorno con componentes y políticas diferentes.
Para desarrolladores y equipos pequeños, Dell Pro Precision con GB10 contará con 64 GB de memoria unificada y permitirá conectar dos o cuatro equipos en clúster. Esta opción está dirigida al desarrollo local y a la ejecución de determinados modelos de pesos abiertos. En un nivel superior, Dell Pro Precision con GB300 funcionará con Windows y ofrecerá hasta 748 GB de memoria coherente y 20 petaflops de cálculo FP4, con la intención de integrarse en entornos empresariales que ya administran este sistema operativo.
La ejecución local puede aportar control sobre datos y latencia, pero también desplaza hacia la empresa la gestión del ciclo de vida de modelos, permisos y actualizaciones. La utilidad de las plantillas dependerá, por tanto, de que las configuraciones de referencia se conecten con las prácticas corporativas de identidad, seguridad y soporte, especialmente cuando el despliegue pase de unos pocos desarrolladores a cientos de puestos.
Infraestructura especializada para separar cargas
La otra parte de la actualización se concentra en el centro de datos. Dell Modular Data Center con NVIDIA DSX POD integrará computación, almacenamiento, redes, alimentación eléctrica a nivel de rack y refrigeración líquida en un formato de contenedor. El diseño está pensado para conectarse a una infraestructura eléctrica preparada previamente y reducir el trabajo de integración en las instalaciones del cliente. Su disponibilidad está prevista para comienzos de 2027.
Dell también introduce servidores especializados según el tipo de carga. PowerEdge M9882 reunirá 256 CPU NVIDIA Vera en un rack de 48U para tareas como orquestación, uso de herramientas, ejecución de código y evaluación. La arquitectura separa ese procesamiento basado en CPU de los clústeres de GPU dedicados a inferencia, con el fin de asignar la capacidad eléctrica y de refrigeración de forma más precisa. El sistema llegará durante el primer trimestre de 2027.
Para centros de datos con racks convencionales, PowerEdge R8822 utilizará CPU NVIDIA Vera de doble socket y refrigeración por aire. Admitirá hasta cuatro GPU de doble anchura y se orientará a orquestación de agentes, entornos aislados, aprendizaje por refuerzo, tratamiento de datos y analítica. Su disponibilidad está prevista para octubre de 2026.
La inferencia a escala de rack recaerá en PowerEdge XE9810, equipado con 16 bandejas refrigeradas directamente por líquido y unidades de procesamiento del lenguaje Groq 3. Dell presenta esta arquitectura basada en LPU como complemento de los clústeres de GPU existentes para responder a cargas agénticas en producción. También prepara servidores PowerEdge con NVIDIA Aerial RAN Computer para que operadores de telecomunicaciones compartan infraestructura entre funciones de red móvil e IA en el extremo, aunque todavía no concreta su fecha de llegada.
Un despliegue escalonado hasta 2027
La cartera no llegará de forma simultánea. Beam, las soluciones de Mistral y los diseños de Deskside Agentic AI ya están disponibles; la observabilidad de Dynatrace y la visión artificial de Fogsphere se esperan durante el cuarto trimestre de 2026. SUSE Linux, los servicios gestionados y varios de los nuevos servidores se incorporarán entre comienzos y el primer trimestre de 2027, mientras que Dell Pro Precision con GB300 y la plataforma para telecomunicaciones carecen de una fecha concreta.
Este calendario obliga a las empresas interesadas a separar las capacidades utilizables de inmediato de aquellas que todavía forman parte de la hoja de ruta. Para los responsables de infraestructura, la consecuencia operativa es que escalar agentes requerirá coordinar decisiones que antes podían abordarse por separado: el equipo del desarrollador, la gobernanza del software, el soporte, la asignación entre CPU y GPU y la capacidad eléctrica y de refrigeración del centro de datos.
