Los despliegues de conectividad móvil de Boldyn Networks en el metro de Nueva York y en Roma muestran cómo una infraestructura común puede servir a varios operadores sin multiplicar instalaciones y obras. Los dos proyectos protagonizan un documental de National Geographic que sitúa el modelo neutral host en el centro de la modernización digital de redes de transporte y ciudades con fuertes restricciones operativas o patrimoniales.
La producción, titulada Threads of Connectivity, sigue trabajos con desafíos diferentes. En Nueva York, los equipos intervienen en túneles centenarios mientras el servicio de metro continúa activo las 24 horas. En Roma, el despliegue de 5G debe integrarse en una ciudad con más de dos mil años de historia y espacios cuyo valor cultural condiciona cualquier actuación sobre el terreno.
El documental fue producido por Nicely Done Productions y está alojado en las plataformas digitales globales de National Geographic. Boldyn realizó su presentación internacional el 12 de agosto de 2026, antes de su posterior difusión en España. Su interés trasciende el formato audiovisual porque los proyectos retratados forman parte de despliegues operativos de largo alcance.
Una red común para varios operadores
La infraestructura neutral host separa el despliegue físico de la prestación comercial del servicio móvil. Boldyn construye y gestiona una plataforma compartida que puede utilizarse por varios operadores, en lugar de que cada uno instale equipos y conducciones equivalentes. En espacios urbanos congestionados, esta fórmula pretende reducir duplicidades, limitar las interrupciones y aprovechar de manera más eficiente las intervenciones en túneles, estaciones y otros emplazamientos de acceso restringido.
El modelo requiere coordinación entre administraciones, responsables del transporte, operadores y equipos técnicos. La red debe integrarse con sistemas ya existentes y desplegarse sin comprometer la continuidad de servicios esenciales. Esa combinación convierte la conectividad en una decisión de infraestructura urbana, comparable por su alcance operativo con otras redes que sostienen la movilidad y los servicios públicos.
Christos Karmis, director ejecutivo global de Boldyn Networks, vincula esta evolución con la planificación a largo plazo de las ciudades: «Las ciudades atraviesan una transformación estructural en su diseño y desarrollo. Al igual que las generaciones anteriores construyeron las carreteras, hoy las autoridades urbanas deben desplegar la infraestructura digital que sostendrá la vida en las ciudades en las próximas décadas».
Nueva York lleva la cobertura móvil a túneles centenarios
El proyecto neoyorquino amplía la conectividad móvil dentro de uno de los sistemas de transporte público más grandes y transitados del mundo. La dificultad reside tanto en la antigüedad de los túneles como en la necesidad de mantener la red funcionando de manera ininterrumpida. Los trabajos deben adaptarse a ventanas de intervención limitadas y convivir con una infraestructura ferroviaria sometida a un uso intensivo.
La escala supera una actuación puntual. La asociación ampliada entre la Metropolitan Transportation Authority y Boldyn contempla cobertura móvil en 418 millas de vías subterráneas y Wi-Fi en las 189 estaciones de superficie del metro y del Staten Island Railway. El servicio celular empezó a desplegarse en 2024 en el shuttle que conecta Grand Central y Times Square.
Para los viajeros, el resultado esperado es disponer de cobertura durante trayectos que hasta ahora presentan interrupciones. Para la autoridad de transporte y los operadores, la infraestructura compartida reduce la necesidad de acometer instalaciones paralelas en un entorno donde cada intervención implica condicionantes de seguridad, mantenimiento y continuidad del servicio.
Roma combina 5G, fibra y conservación urbana
Roma plantea un problema distinto. La ampliación de la cobertura debe convivir con el patrimonio histórico y cultural, lo que obliga a coordinar a responsables municipales, especialistas en conectividad, ingenieros y equipos de planificación. El proyecto combina redes móviles, fibra, plataformas de smart city y otros servicios digitales urbanos sobre una infraestructura diseñada para limitar actuaciones redundantes.
El despliegue ya ha alcanzado una fase relevante. Roma completó en septiembre de 2025 la cobertura 4G y 5G de las 27 estaciones de la línea A, mediante más de 85 kilómetros de fibra y alrededor de 1.500 miniantenas. El programa municipal comprende las 75 estaciones de las líneas A, B, B1 y C, una dimensión que refleja la necesidad de tratar el proyecto como una red metropolitana y no como una sucesión de instalaciones aisladas.
Threads of Connectivity centra parte del relato en los profesionales que ejecutan estas actuaciones, desde los ingenieros que trabajan bajo Manhattan hasta los equipos que planifican la red romana. Esa mirada permite explicar una capa habitualmente invisible de la digitalización: la obra física, la integración técnica y la coordinación institucional necesarias para que 4G, 5G y otros servicios lleguen a espacios de elevada complejidad.
Para las ciudades y los gestores de transporte, la consecuencia operativa es concreta: adoptar una infraestructura neutral host concentra el despliegue y el mantenimiento en una plataforma capaz de atender a varios operadores. Esto obliga a coordinar accesos, calendarios e integración desde el inicio, pero evita repetir intervenciones especialmente costosas y difíciles en túneles activos o entornos patrimoniales.
