HappyRobot ha incorporado a Alberto Granados, expresidente de Microsoft España, como presidente no ejecutivo de Crecimiento y Expansión para convertir su reciente financiación en acceso a nuevos mercados, alianzas internacionales y relaciones con grandes clientes. El nombramiento refuerza la dirección de la empresa en una fase marcada por el despliegue de agentes de inteligencia artificial en procesos empresariales críticos.
Granados supervisará la ejecución de los planes de expansión y acompañará los vínculos de la compañía con clientes y socios estratégicos. Su cometido se concentra así en la vertiente corporativa y comercial del crecimiento, mientras HappyRobot amplía su presencia geográfica y trata de extender la adopción de su tecnología entre grandes organizaciones.
El movimiento llega después de que la empresa cerrara en agosto una Serie C de 150 millones de dólares, liderada por Prysm Capital y coliderada por Eurazeo. La operación situó su valoración en 1.200 millones de dólares y aportó recursos para abordar una expansión que ahora requiere desarrollar canales de entrada, alianzas y relaciones institucionales en diferentes mercados.
Experiencia internacional para una nueva etapa
Granados acumula más de 30 años de trayectoria en el sector tecnológico, desarrollada principalmente en Microsoft. Presidió su filial española entre 2021 y 2025 y posteriormente formó parte del equipo de liderazgo de EMEA como vicepresidente. También ha ocupado puestos de vicepresidente y director de operaciones en Asia-Pacífico y Latinoamérica, una experiencia alineada con el alcance internacional que HappyRobot quiere dar a su siguiente fase de crecimiento.
La incorporación aporta conocimiento sobre la relación con grandes corporaciones y sobre la adopción de tecnología en organizaciones distribuidas entre distintas regiones. Para HappyRobot, esa combinación puede resultar relevante a la hora de identificar oportunidades, construir acuerdos con socios y acompañar negociaciones con empresas que integran automatización en operaciones sensibles para su actividad.
El nuevo presidente no ejecutivo vincula su llegada con el impacto operativo que la compañía atribuye a sus agentes de IA. Alberto Granados sostiene: «He pasado los últimos treinta años viendo cómo la tecnología, la IA responsable y la innovación sostenible pueden transformar las organizaciones, mejorar su competitividad y acelerar su crecimiento. HappyRobot va un paso más allá: sus agentes de IA ejecutan procesos completos, en producción y a escala, y el resultado se refleja donde realmente importa, en la cuenta de resultados: menos coste por operación, más ingresos por cliente y equipos liberados para lo que sólo las personas saben hacer. Para mí, es un privilegio incorporarme a HappyRobot para contribuir a su expansión global y ayudar a construir alianzas estratégicas con las mayores compañías mundiales».
Además de su trayectoria en Microsoft, Granados preside Forética y el Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible. Estos cargos amplían su perfil hacia cuestiones de innovación sostenible, gobierno corporativo y criterios ambientales, sociales y de gobernanza, ámbitos presentes en las decisiones tecnológicas de las grandes compañías.
De la financiación a la ejecución comercial
HappyRobot desarrolla agentes de inteligencia artificial destinados a automatizar flujos de trabajo operativos complejos. La empresa presenta su tecnología como una herramienta capaz de ejecutar procesos completos en producción, aunque el alcance concreto y los resultados dependen de cada implantación. La responsabilidad asignada a Granados apunta a que la prioridad inmediata pasa por llevar esa propuesta a más organizaciones y geografías.
La compañía asegura que trabaja con más de 150 grandes empresas, entre ellas DHL, Naturgy, Repsol y Uber. También afirma haber multiplicado por cinco su negocio desde el cierre de la Serie B, a finales de 2025. Son cifras que explican el refuerzo de su estructura, aunque no se han detallado los ingresos asociados ni la distribución de ese crecimiento entre clientes, productos o regiones.
Durante el último año, HappyRobot ha extendido su presencia hasta ocho sedes repartidas entre Norteamérica, Europa, Latinoamérica y Australia. Esa huella obliga a coordinar la expansión más allá de la apertura de oficinas: la entrada en cada mercado pasa por cultivar relaciones comerciales, identificar socios y sostener la interlocución con compañías que operan bajo estructuras y necesidades diferentes.
Un cargo orientado a grandes empresas y socios
El carácter no ejecutivo del puesto sitúa a Granados en una función de acompañamiento estratégico, con responsabilidades expresamente ligadas al crecimiento y la expansión. La gestión ordinaria seguirá correspondiendo al equipo ejecutivo, encabezado por el consejero delegado y cofundador, Pablo Palafox, mientras el nuevo presidente apoyará la apertura de puertas y la supervisión de los planes internacionales.
Para HappyRobot, el nombramiento cubre una necesidad propia de su escala actual: complementar la financiación y el desarrollo tecnológico con experiencia en mercados internacionales y acceso a interlocutores corporativos. La consecuencia operativa será una mayor implicación de su presidencia no ejecutiva en la captación de grandes cuentas, la selección de socios y la ejecución territorial de la expansión financiada tras la Serie C.
