Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con…
Oracle está ampliando el alcance de la inteligencia artificial en Fusion Applications para que intervenga en prácticamente todo el ciclo de vida de sus aplicaciones empresariales, desde su implantación y configuración hasta la ejecución de procesos complejos en finanzas, recursos humanos, cadena de suministro, ventas y atención al cliente. La compañía ha presentado en Oracle AI World 2026 una nueva fase de su estrategia de IA agéntica que intenta conectar todas estas capacidades dentro de una misma arquitectura de ejecución.
La novedad no está en la mera incorporación de agentes a Fusion. Oracle lleva varios ciclos de producto ampliando estas capacidades en su suite y ha ido evolucionando desde asistentes especializados hacia agentes capaces de intervenir en tareas concretas y, más recientemente, hacia aplicaciones agénticas que coordinan procesos completos. Lo que la compañía plantea ahora es un modelo más amplio en el que el usuario define el resultado que quiere conseguir y el software decide qué aplicaciones, transacciones, agentes, workflows y aprobaciones debe coordinar para llegar hasta él.
Oracle denomina a este enfoque un «system of outcomes». Las personas siguen estableciendo los objetivos, los límites de autoridad y las reglas de control, mientras las aplicaciones agénticas asumen la planificación y ejecución del trabajo dentro de esos parámetros. Fusion Claw, presentado a finales de septiembre, actúa como entorno de ejecución para ese modelo y permite que las aplicaciones trabajen durante periodos más largos, replanteen sus acciones a medida que cambia la situación y combinen razonamiento basado en modelos con cálculos deterministas, simulaciones y operaciones empresariales.
«El próximo capítulo de la IA empresarial consiste en ofrecer software que cada vez haga más trabajo mientras las personas definen los objetivos y establecen las políticas», explica Chris Leone, vicepresidente ejecutivo de Applications Development de Oracle.
La compañía intenta así desplazar el centro de gravedad de Fusion. Durante décadas, el ERP y las aplicaciones corporativas han funcionado principalmente como sistemas donde registrar información, iniciar transacciones y recorrer procesos definidos de antemano. Oracle quiere añadir ahora una capa capaz de interpretar objetivos, decidir cómo ejecutarlos y coordinar el trabajo necesario entre distintos módulos y sistemas.
Oracle AI World 2026 lleva Fusion de los agentes a la ejecución por objetivos
El salto que Oracle intenta presentar en AI World se entiende mejor a partir de la diferencia entre un agente especializado y una aplicación agéntica.
Los primeros agentes incorporados a Fusion estaban orientados a tareas relativamente acotadas: generar información, automatizar determinadas actividades o asistir al empleado dentro de un proceso. Las nuevas Fusion Agentic Applications amplían esa capacidad hacia trabajos que requieren analizar grandes cantidades de información, comparar escenarios, mantener un plan durante un periodo prolongado y ejecutar acciones dentro de los límites establecidos por la empresa.
Fusion Claw proporciona el runtime que permite esa ejecución. Oracle lo describe como una capa capaz de realizar investigación profunda, cálculo, simulación, modelización y replanteamiento continuo. También incorpora procesamiento determinista para aquellos pasos en los que una operación empresarial exige obtener siempre un resultado calculado según reglas concretas y no una respuesta probabilística generada por un modelo.
Este elemento resulta especialmente importante en aplicaciones corporativas. Procesos como una asignación de inventario, un cálculo financiero o una nómina no pueden depender únicamente de la interpretación estadística de un modelo de lenguaje. El sistema puede utilizar IA para analizar una situación, identificar alternativas y proponer un curso de acción, pero determinados cálculos y controles requieren reglas reproducibles y verificables.
Oracle asegura que ya dispone de 25 aplicaciones agénticas potenciadas por Claw repartidas entre ERP, Human Capital Management, Supply Chain & Manufacturing y Customer Experience. El objetivo es que estas aplicaciones puedan abordar trabajo especializado y de mayor duración sin eliminar los controles empresariales existentes.
En esta arquitectura, autonomía no equivale necesariamente a ausencia de intervención humana. Las notas presentadas por Oracle repiten de forma sistemática conceptos como aprobación, autoridad definida y ejecución gobernada. La aplicación puede analizar, preparar y coordinar acciones, pero la organización establece qué operaciones puede completar directamente y cuáles requieren revisión o autorización.
Fusion Companion cambia la forma de interactuar con las aplicaciones
Uno de los anuncios que mejor refleja la evolución del modelo es Oracle Fusion Companion. Su función es actuar como una capa inteligente entre el usuario y las aplicaciones empresariales.
En lugar de exigir que el empleado sepa en qué módulo se encuentra una función, qué transacción debe ejecutar, qué workflow debe iniciar o qué agente necesita utilizar, Fusion Companion interpreta el objetivo y selecciona automáticamente los componentes necesarios para completar el trabajo.
El sistema utiliza contexto empresarial, datos de Fusion y permisos del usuario para decidir qué transacciones, workflows, aprobaciones, agentes y aplicaciones agénticas debe coordinar. Puede realizar esta operación tanto para una tarea sencilla como para un proceso que requiera varios pasos y distintos componentes.
La diferencia respecto a un chatbot empresarial convencional está en la capacidad de ejecución. Fusion Companion no se limita a consultar información o generar una respuesta, sino que puede utilizar los mecanismos transaccionales de Fusion para llevar a cabo acciones autorizadas.
Oracle amplía además esta lógica más allá de su propio entorno. Companion puede utilizar contexto procedente de otros sistemas empresariales y coordinar acciones sobre aplicaciones, plataformas de datos, APIs, servicios y agentes de terceros. La empresa pretende mantener en Fusion la identidad, los permisos, las políticas y los controles que determinan qué puede hacer cada usuario y cada agente.
Otro elemento relevante es que el acceso no queda restringido a la interfaz de Oracle. La compañía afirma que Fusion Companion podrá utilizarse desde herramientas de IA compatibles como ChatGPT o desde interfaces desarrolladas por clientes y partners.
Eso introduce una posible modificación en la relación entre el empleado y las aplicaciones corporativas. Si la interfaz desde la que comienza el trabajo puede ser un asistente de IA general, el usuario deja de necesitar un conocimiento detallado de la navegación interna de cada módulo para iniciar determinados procesos.
Fusion continúa actuando como sistema empresarial que contiene los datos, permisos, reglas y mecanismos de ejecución, pero la interacción puede desplazarse hacia una capa conversacional o agéntica situada por encima.
Agentic Home convierte el objetivo en punto de partida
Oracle Fusion Agentic Home lleva ese mismo modelo a la interfaz nativa de Fusion.
La nueva experiencia permite que el empleado indique un objetivo empresarial, delegue trabajo a agentes y aplicaciones agénticas y siga su progreso hasta completarlo. En lugar de navegar entre diferentes módulos, el usuario parte del resultado que quiere obtener.
El sistema puede identificar qué información y procesos son necesarios, coordinar distintos agentes y detectar excepciones durante la ejecución. Cuando una situación exige juicio humano, puede escalarla al empleado correspondiente.
Oracle plantea Agentic Home como una experiencia personalizada, de modo que cada usuario ve los procesos, objetivos y actividades relacionados con su función y con los permisos que tiene asignados.
Esta combinación de Companion y Agentic Home apunta a un cambio más profundo que la incorporación de una nueva interfaz. Oracle está intentando separar la intención del usuario de la complejidad interna del software.
Hasta ahora, ejecutar un proceso empresarial exigía conocer en mayor o menor medida cómo estaba estructurada la aplicación. Con el nuevo modelo, la compañía pretende que el empleado exprese qué necesita conseguir y que Fusion determine cómo traducir ese objetivo en operaciones concretas.
La eficacia de este planteamiento dependerá de la precisión con la que el sistema interprete las intenciones, del número de procesos que puedan automatizarse y de los controles que mantengan las organizaciones. Pero la dirección de producto es clara: reducir la dependencia de una navegación basada en menús y transacciones y trasladar parte de esa complejidad a la capa agéntica.
Supply Chain lleva Claw a decisiones con múltiples variables
Las nuevas aplicaciones presentadas para Oracle Fusion Cloud Supply Chain & Manufacturing permiten observar con mayor precisión qué tipo de trabajo quiere delegar Oracle a esta arquitectura.
Supply Planning Allocation está diseñada para decidir cómo distribuir materiales y capacidad escasos cuando existen demandas concurrentes. La aplicación analiza líneas de producción, centros de trabajo, productos terminados, componentes y diferentes restricciones empresariales, compara escenarios y prepara planes de asignación que los equipos pueden revisar y aprobar.
Shipment Load Planning aborda la planificación del transporte. Puede analizar oportunidades de consolidación teniendo en cuenta tiempos, capacidad disponible, compromisos de servicio y costes, comparar alternativas y preparar acciones hacia un plan de ejecución autorizado.
Procurement Spend trabaja sobre gasto y compras. Analiza información de proveedores, acuerdos y adquisiciones para detectar compras fuera de contrato, identificar fugas de gasto, explicar sus posibles causas y cuantificar oportunidades de ahorro antes de recomendar acciones correctoras.
Estos ejemplos muestran por qué Oracle insiste en el concepto de aplicación agéntica y no únicamente en el de asistente. En cada caso existen múltiples variables, alternativas y restricciones que deben evaluarse antes de actuar.
La aplicación no recibe una pregunta aislada, sino un objetivo operativo, como reducir costes de transporte, asignar correctamente una capacidad limitada o controlar el gasto de compras. A partir de ahí analiza datos, compara escenarios y prepara o ejecuta acciones dentro de la autoridad que haya definido la empresa.
CX lleva la ejecución agéntica a ventas y servicio
Oracle está extendiendo la misma lógica a Fusion Cloud Customer Experience.
Account Territory Growth Plan puede modelizar y comparar distintas configuraciones territoriales de ventas, evaluar capacidad y oportunidades y optimizar la asignación antes de realizar acciones autorizadas.
Service Health Check analiza el rendimiento del servicio para identificar problemas antes de que se conviertan en incidencias persistentes. Puede buscar causas probables y preparar acciones relacionadas con conocimiento, automatización, routing, políticas o procesos.
Strategic Field Demand Planning intenta ajustar la capacidad de los equipos de campo a la demanda prevista teniendo en cuenta costes como las horas extraordinarias. CPQ Test-to-Production Setup & Configuration Migration, por su parte, prepara la migración de cambios de configuración desde los entornos de prueba hacia producción, identifica posibles problemas y puede ejecutar los pasos previamente autorizados.
Oracle incluye también Executive Briefing Document, que recopila información sobre una cuenta, actividad comercial, noticias corporativas, productos contratados, potencial de ingresos y estructura organizativa para preparar documentación destinada a reuniones ejecutivas.
El conjunto refleja otra característica del modelo: la compañía está combinando trabajos analíticos y de investigación con operaciones transaccionales. Una aplicación puede empezar recopilando información y terminar preparando o ejecutando cambios dentro de un sistema empresarial.
Recursos humanos amplía el alcance, pero mantiene controles específicos
Oracle había presentado unos días antes las aplicaciones agénticas de Claw para Human Capital Management.
Entre ellas se encuentra Workforce Orchestration, orientada a desarrollar planes de plantilla que equilibren cambios de demanda, costes y continuidad operativa. La aplicación puede evaluar opciones como formación, movilidad interna, contratación o utilización de talento externo y coordinar después las acciones aprobadas.
Positions Command Center intenta detectar conflictos derivados de cambios de posiciones conectando datos de empleados, contratación, costes y aprobaciones. Candidate Sourcing y Recruiting Command Center actúan sobre procesos de selección, mientras Workforce Compensation analiza opciones de compensación teniendo en cuenta presupuestos, criterios internos y consideraciones de equidad.
Payroll Command Center y Payroll Activity Workspace trabajan sobre nómina y reporting financiero para detectar anomalías, comparar periodos e identificar posibles incidencias antes de la ejecución.
En este ámbito Oracle introduce explícitamente una cautela adicional: las organizaciones mantienen la responsabilidad sobre las decisiones laborales y deben establecer supervisión humana, aprobaciones y controles coherentes con sus políticas y con la normativa aplicable.
Ese matiz resulta significativo porque muestra los límites del discurso de autonomía. Cuanto más cerca se encuentra la IA de decisiones que afectan directamente a empleados, salarios o contratación, mayor es la necesidad de mantener mecanismos humanos de revisión.
La IA empieza antes: Oracle automatiza también la implantación de Fusion
La segunda gran pata del anuncio de AI World no afecta a lo que ocurre una vez que Fusion está funcionando, sino al propio proceso de ponerlo en marcha.
Oracle está transformando AI Success Navigator, anteriormente denominado Oracle Cloud Success Navigator, en una plataforma agéntica para implantar y modernizar Fusion Applications. La compañía quiere utilizar agentes especializados para automatizar parte del trabajo que realizan tradicionalmente equipos internos, consultoras e integradores durante proyectos de implantación.
La plataforma incorpora seis tipos de agentes.
Discovery Agent analiza el entorno existente y ayuda a determinar alcance, brechas de procesos, riesgos y oportunidades de modernización. Design Agent convierte procesos empresariales en diseños concretos de aplicación. Configuration Agent utiliza esos diseños para construir configuraciones de Fusion.
Testing Agent genera casos de prueba y determina los pasos necesarios para comprobar que la configuración responde a los requisitos. Integration Agent ayuda a definir la arquitectura de las conexiones con otros sistemas y puede desarrollar el código necesario para construirlas. Innovation Agent identifica posibles áreas en las que ampliar posteriormente la adopción de aplicaciones e IA.
La ambición es convertir una parte del ciclo tradicional de implantación en un proceso parcialmente ejecutado por software.
En una implantación convencional, buena parte del esfuerzo consiste en traducir requisitos de negocio a configuraciones, documentar dependencias, construir prototipos, probarlos, modificar parámetros e integrar aplicaciones. Oracle intenta encapsular parte de ese conocimiento y hacerlo utilizable directamente por agentes.
FSCR convierte el conocimiento de configuración en software ejecutable
La pieza técnica que hace posible ese planteamiento es Oracle Fusion Setup and Configuration Registry, o FSCR.
Oracle lo define como un repositorio público en Git que convierte el conocimiento de configuración de Fusion en información legible y ejecutable por máquinas. El registro contiene opciones de configuración, dependencias entre componentes, secuencias de ejecución, procedimientos de prueba y mecanismos de validación.
La compañía mantendrá este repositorio actualizado junto con Fusion Applications. De este modo, pretende evitar que cada equipo de implantación tenga que reconstruir continuamente conocimientos sobre configuración a partir de documentación estática o experiencia acumulada en proyectos anteriores.
La diferencia es importante. FSCR no funciona únicamente como documentación para una persona. Oracle está estructurando ese conocimiento como habilidades reutilizables que pueden consumir agentes de IA.
Según la compañía, asistentes y agentes de programación de OpenAI y otros proveedores pueden utilizar FSCR para interpretar requisitos empresariales, documentos de procesos, políticas y configuraciones existentes, convertirlos en runbooks de implantación y ejecutar después parte del trabajo.
Los agentes pueden planificar la configuración requerida, aplicarla directamente sobre Fusion, realizar pruebas y validar el resultado. Un experto puede revisar posteriormente el trabajo, solicitar cambios y aprobar el despliegue.
Esta aproximación convierte el conocimiento de producto en una capa de software reutilizable. En lugar de limitarse a explicar a un consultor cómo configurar Fusion, Oracle intenta proporcionar a un agente los elementos necesarios para hacerlo.
El efecto sobre los partners cambia la economía de la implantación
FSCR y AI Success Navigator tienen una implicación directa para el ecosistema de partners de Oracle.
Una parte importante del negocio de las grandes consultoras e integradores alrededor de los ERP procede de proyectos de implantación, configuración, integración y mantenimiento. Si determinadas tareas repetitivas pasan a realizarse mediante agentes, la distribución del trabajo puede cambiar.
Oracle no plantea eliminar a los partners de este proceso. Su propuesta es que los integradores utilicen FSCR como una base común y construyan encima metodologías propias, aceleradores, automatizaciones y soluciones sectoriales.
Accenture, Deloitte, Grant Thornton, PwC y Apex IT aparecen en el anuncio respaldando este enfoque. El argumento común es que automatizar la configuración básica permitiría concentrar más recursos en diseño de procesos, transformación, conocimiento sectorial e innovación.
La consecuencia, si el modelo funciona como Oracle plantea, sería un desplazamiento gradual del valor de los servicios profesionales. Configurar manualmente parámetros estándar podría tener menos peso, mientras crecería la importancia de entender el negocio del cliente, diseñar procesos diferenciados, integrar sistemas heterogéneos y establecer mecanismos de gobierno para la IA.
También puede modificar la estructura económica de los proyectos. Menos horas dedicadas a tareas repetitivas podrían reducir determinados costes de implantación, aunque el efecto final dependerá de cómo las consultoras adapten sus modelos de servicio y de cuánto trabajo pueda automatizarse realmente.
Lexington Health ofrece uno de los primeros indicadores. La organización asegura que el enfoque agéntico utilizado durante su implantación le ha permitido reducir en un 80% determinados esfuerzos de diseño y configuración. El dato procede del propio cliente y se refiere únicamente a esas actividades concretas, pero permite dimensionar el tipo de ahorro operativo que Oracle pretende conseguir.
Gobierno y control pasan a formar parte de la arquitectura
Cuanto más trabajo ejecuta el software, mayor importancia adquieren los controles sobre su actuación.
Oracle insiste en que Fusion Claw y las Agentic Applications operan dentro de permisos, políticas y aprobaciones establecidos por cada organización. Companion mantiene igualmente los permisos del usuario cuando coordina acciones entre aplicaciones y sistemas externos.
Esta insistencia no es accidental. Un agente que genera un resumen supone un nivel de riesgo diferente al de una aplicación capaz de reasignar materiales, modificar una configuración, intervenir en una nómina o ejecutar un proceso comercial.
En el modelo que Oracle presenta, la empresa determina qué puede hacer cada agente, qué operaciones requieren autorización y dónde debe intervenir una persona. La trazabilidad se convierte así en una parte esencial de la arquitectura.
Oracle AI Agent Studio incorpora además observabilidad, medición del retorno y controles de seguridad para agentes y aplicaciones agénticas desarrollados por clientes y partners.
La compañía intenta resolver de esta forma una de las principales barreras para aumentar la autonomía de la IA empresarial: permitir que los agentes actúen sin perder los mecanismos de responsabilidad y gobierno propios de los sistemas corporativos.
De sistema de registro a sistema de ejecución
El conjunto de anuncios de AI World permite entender mejor la dirección que Oracle está dando a Fusion.
La suite continúa siendo el sistema donde se almacenan registros financieros, información de empleados, operaciones de supply chain, ventas y servicio. Pero Oracle quiere añadir una capa capaz de convertir ese contexto empresarial en ejecución.
Fusion Companion interpreta la intención. Agentic Home ofrece la interfaz desde la que delegar y supervisar. Fusion Claw aporta el entorno de ejecución para trabajos complejos y prolongados. Las Agentic Applications aplican ese modelo a procesos empresariales específicos. AI Agent Studio permite ampliarlo con agentes propios o de terceros. AI Success Navigator y FSCR llevan la misma lógica hasta la implantación y modernización del software.
La suma de estas piezas explica por qué Oracle habla ahora de resultados en lugar de limitarse a agentes.
Para los clientes, el cambio plantea una posible reducción de la complejidad de uso y de implantación, pero también obliga a definir con mayor precisión qué decisiones puede delegar una organización y bajo qué condiciones.
Para los partners, abre la posibilidad de automatizar una parte sustancial del trabajo repetitivo de implementación, al tiempo que desplaza la diferenciación hacia el conocimiento de negocio, la integración y el desarrollo de aplicaciones agénticas propias.
Y para Oracle, la apuesta es más amplia: convertir Fusion en una plataforma donde la IA no funcione como una capa adicional de asistencia, sino como el mecanismo que conecta objetivos, datos, procesos y ejecución desde la puesta en marcha del software hasta la operación diaria del negocio.
Editor en La Ecuación Digital. Analista y divulgador tecnológico con más de 30 años de experiencia en el estudio del impacto de la tecnología en la empresa y la economía.
